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José Luis González Quirós*.- 02/08/2011
Tras una buena serie de afirmaciones contrarias finalmente desmentidas, tal y como es norma del personaje, Zapatero ha convocado las elecciones generales para finales de noviembre. No son fáciles de entender ni la fecha escogida, ni el largo período de campaña, apenas aliviada por los calores, que nos espera. Algunos, bien informados para nuestra desgracia, sugieren que en agosto podrían crujir más de la cuenta las cuadernas económicas, pero seguramente no faltará quien impute el posible desastre a la inminencia de la llegada de Rajoy a la Moncloa, pues ya se sabe que siempre hay gente dispuesta a todo.
El legado que deja Zapatero es realmente espantoso. Ya se puede preparar el próximo Gobierno porque le va a costar mucho doblar el Cabo de la Buena Esperanza, con la mar muy bravía, y sin que se adivine ninguna calma inmediata.
Mi impresión es que, aunque parta de favorito en las encuestas y en los deseos de muchos, el papel que ha de jugar Rajoy en estos meses va a ser singularmente difícil. Su primera aparición tras la noticia de la convocatoria tuvo altura y serenidad, pero cometió el error, a mi gusto, de prometer algo que difícilmente vaya a poder mantener, de ponerse la venda antes de la herida. Se trata de un error muy común en la derecha que da, sin mayores precauciones, por buenos los pronósticos que le proporciona la izquierda. La teoría de la izquierda dice lo siguiente: Zapatero ha perecido porque, valiente y gallardo, se negó a hacer recortes sociales, y cuando tuvo que hacerlos, perdió definitivamente su prestigio político, se condenó a la retirada. En consecuencia, si la derecha, que es perversa, hiciere lo que ha debido hacer, inexcusablemente y por patriotismo, la izquierda, su hegemonía se acabaría en horas veinticuatro. Así pues, respondiendo a esa curiosa teoría, el señor Rajoy se ha apresurado a decir que él no hará recortes sociales.
Rajoy está demasiado acostumbrado a reñir al Gobierno, pero ahora tiene que convencer a los españoles de que España tiene solución y que merece la pena pelear por un porvenir brillante y atractivo, pasar por los malos ratos que se hayan de pasar hasta poder asomar la cabeza de nuevo
La verdad, sin embargo, es que los recortes sociales los ha hecho Zapatero a lo largo de seis largos años de política económica irresponsable que nos ha llevado casi hasta los cinco millones de parados, y que ha hecho, por ejemplo, que para pagar los intereses de la deuda en el año 2011 sea preciso destinar más del 75% de los ingresos por el IRPF.
Rajoy tendrá que decirle a los españoles la verdad en unas circunstancias difíciles, dramáticas, pero me parece que sería un error pensar que quienes le pueden votar vayan a asustarse por lo que se les diga: el verdadero susto lo llevan en el cuerpo cuando ven lo que les pasa, y cuanto ocurre a su alrededor, y su miedo mayor es a que alguien les siga engatusando mientras les conduce al abismo.
Rajoy tiene que empezar a hablar a los españoles de tú a tú, descubrir que hay gente dispuesta a oírle y deseosa de que tenga éxito. Tiene que encontrar un tono que no es fácil de manejar, pero que no puede ser lisonjero ni halagador, aunque esté inspirado en la esperanza que merece el esfuerzo extraordinario que habremos de hacer. Tiene que mostrar que si los españoles llegamos a depositar su confianza en él es porque confiamos en nosotros mismos, sin esperar a que nadie nos resuelva un problema que hay que abordar con más empeño, más sacrificios y más paciencia que nunca.
Rajoy está demasiado acostumbrado a reñir al Gobierno, y a fe que no han faltado motivos para hacerlo, pero ahora tiene que convencer a los españoles de que España tiene solución y que merece la pena pelear por un porvenir brillante y atractivo, pasar por los malos ratos que se hayan de pasar hasta poder asomar la cabeza de nuevo. Como dijo en una memorable ocasión Francisco Umbral, Rajoy tiene que dedicarse a hablar de su libro, de un programa que no podrá reducirse a una serie de recetas temerosas sino que tiene que ser un ambicioso proyecto político de restauración del pacto constitucional, y de reconstrucción de un hogar común casi enteramente destruido por la insensatez, pero que es una condición imprescindible para que podamos tener de nuevo una economía próspera. Este programa ha de tener la suficiente energía como para hacer posible lo necesario, ha de proponer unas políticas muy distintas a las socialistas, a las clásicas y a las de Zapatero, pero sin romper los moldes de un sistema en el que siempre tendrá que haber lugar para la alternancia, para la libertad, de tal modo que aunque el PSOE lo haya hecho tan rematadamente mal en estos años, pueda reinventarse y encontrar de nuevo un espacio necesario, y cómodo, en el marco constitucional.
Se trata, pues, de algo mucho más delicado y sutil que llevar la contraria, de conseguir que los españoles sepan que, por fin, podrán tener un Gobierno que no sienta la necesidad de mentirles porque está seguro de que ellos son los más interesados en tener un buen diagnóstico y aplicarse la terapia, aunque sea dolorosa, y que eso se puede hacer sin que se tenga la sensación de que siempre son los más los que pagan los platos rotos por la irresponsabilidad de los menos.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
8 COMENTARIOS
8 .- #7 No me parece una buena solución la suya, piofoncillas. Porque lo único que nos faltaba es una reedición del Pacto del Tinell, ahora con la inclusión de Bildu.
Inclusión de Bildu que estaba -y está- en las esperanzas "pasteleras" de un tipo tan siniestro como Aldedo Pérez [muy bueno, soledad0], no nos engañemos.
En el Mundo no hay nada perfecto [de ahí, mi excepticismo religioso], y naturalmente la democracia no es perfecta, pero dada la situación desesperada a la que nos ha llevado el PSOE, la única oportunidad que tenemos es que a partir del 20-N tengamos un Gobierno con el respaldo más masivo posible para que pueda hacer lo que sea necesario hacer, sin componendas ni vacilaciones.
Para mí Rajoy es una incógnita, pero también lo son el resto de candidatos, los actuales, pero también los del pasado, cuando aún no eran más que eso: candidatos.
Nos jugamos mucho, demasiado, como para esperar a Godot. Además es peligroso, porque es un hecho que nuestra sociedad -la española- políticamente todavía tiene resabios de otras épocas y aún hay quien cree en el "hombre providencial" como solucionador de todos los males.
Sí. Hay quien espera a ese líder, a ese Caudillo por la Gracia de Dios
7 .- .
Desgraciadamente, y aunque no nos guste, hemos de aceptar, y asumir, que en el panorama político, no hay esperanza, ni para salir de la crisis, ni para gobernar una Comunidad de Propietarios.
Son deshechos de tienta, lo peor de cada casa, sin ideas, ni otra ideologia que el medraje personal.
Rajoy llega por ser el menos dotado de los Aznar`s Boys, y tras 8 largos años de oposición en los cuales nada ha dicho, no sabemos sus soluciones, o mejor, sabemos que ninguna tiene, abúlico, enemigo de la valía, y poco dado al trabajo.
Rubalcaba llega tras fracasar en el gobierno, traicionar sus ideales, liberticida como pocos, fracasado en la ampliación de la libertad y de la igualdad, traidor de las clases trabajadores a las que ha reducido derechos y pensiones, permisivo con las estupideces Aído, Pajín, Chacón, etc
¿Y estos son la opción?
Pues solo nos queda intentar evitar mayorías absolutas, que el ganador lo sea con mínimo margen, y esclavo del control estricto, para que pueda hacer lo menos posible, hasta que llegue alguien que pueda hacer algo.
Las elecciones generalísimas, [hay 364 días al año para generales y 1 para generalísimas], no son precisamente ilusionantes....
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6 .- #1 Me gustaría conocer "sus" propias ideas Vikinga. ¿Qué propone Ud. para salir de la crísis?.
Porque creo que ha llegado el momento de aportar y no el de criticar.
Ya hemos visto los resultados de las "ideas" del PSOE, entre ellas, el eliminar la desgravación de la vivienda. Su resultado, ha sido empeorar el estado del sector. Un sector -que todo hay que decirlo- consume una gran cantidad de mano de obra y del cual dependen infinidad de empresas industriales que lo proveen de los materiales que necesita para realizar su cometido. Todo ese tejido industrial se lo ha cepillado las grandes ideas del PSOE.
Espero con impaciencia sus propias ideas.
5 .- Sr. G. Quiros, segun ud. como tiene Rajoy decir lo que hay que hacer,¿en arameo?, porque esta harto de decir lo que hay que hacer, pero parece ser que nadie le hace caso y todos creemos a pies juntillas las mentiras,medias verdades y ocurrencias del gobierno, como si sus "proclamas" tuvieran marchamo de verdad absoluta.
Al gobierno, lo han puesto en su sitio los datos, tanto la descomunal deuda que tenemos,como la enorme tasa de paro que tenemos que esta axfisiando a los españoles, dicen a las claras, que este gobierno con Zapatero, Rubalcaba y demas titeres del gobierno, no lo deben de estar haciendo bien, cuando no aportan soluciones y se limitan a largar ocurrencias y culpar a la oposición por oponerse a sus fechorias.
Rajoy, ya ha dicho lo que hay que hacer en infinidad de veces, pero si cae en oidos sordos, no creo que él tenga la culpa o a lo mejor sí, por no salir con tutú y zapatillas de ballet, para decir lo que hay que hacer.
Y no se preocupe, ya que quizas pongan en su sitio a Zapatero y Rubalcaba, los datos y los mercados y casi con toda seguridad, se adelantaran las elecciones mucho antes del 20-N y quizas sea el 15-Ag o el 1-S.
4 .- En primer lugar le felicito por su artículo Don Jose Luis, que me ha parecico muy pertinente, profundo y equilibrado. Sobre todo cuando afirma que el que más recortes sociales ha efectuado en la democrácia no ha sido otro que Zapatero enviando a cinco millones de personas a la miseria y la preocupación.
Efectivamente no queda ineviablemente un muy crudo, doloroso y severo camino por recorrer para sanear este horrible DESTROZO dejado como herencia. Pero pienso que será mejor el dolor de una inyección anestésica en una muela que segir con el dolor de una caries.