Es normal que ante la ausencia de ideas los partidos recurran en sus discursos a lugares comunes, frases hechas, vaguedades y promesas que el tiempo convertirá en mentiras, pero lo que no pueden hacer es tomarnos por tontos, que es lo que hizo ayer el PP al conocerse los resultados del barómetro del mes de julio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
Según los mismos, el PSOE ha recortado 3,3 puntos en intención de voto al PP, y los 10,4 puntos de diferencia que había en abril se han quedado en 7,1. Alfredo Pérez Rubalcaba ha conseguido en un mes como candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno convertir el catastrofismo instalado en su partido desde la debacle electoral de mayo en una tenue esperanza. Siete puntos de diferencia son muchos puntos, pero está por ver hasta dónde llega el “efecto Rubalcaba”, que suscita más confianza, es considerado más honesto y eficaz y sería mejor presidente que Mariano Rajoy, según los encuestados.
Como los datos son demoledores para el líder popular, el secretario general de su Grupo Parlamentario, José Luis Ayllón, tuvo que dar la cara para interpretar el resultado. No tuvo dudas: “el CIS no da últimamente una”. Ese "últimamente" se refiere, obviamente, al barómetro de julio y no a los anteriores, en los que el PP arrasaba. Entonces sí, las encuestas eran fiables.
Un vistazo a la hemeroteca basta para sacar los colores a los populares. Allá por el mes de febrero, cuando el CIS daba al PP una ventaja de 10,1 puntos sobre el PSOE, la vicesecretaria de Organización Electoral de los populares, Ana Mato, decía que los datos demostraban que el Gobierno estaba agotado y que los ciudadanos habían expresado un “clamor” de cambio.
Dos meses después, en abril, cuando el presidente Rodríguez Zapatero anunció que no optaría a la reelección, el PP incrementó su distancia a los 10,4 puntos, y el CIS seguía siendo un organismo fiable y riguroso. Otra vez Ana Mato dijo que la encuesta demostraba que “la mayoría quiere que las cosas vayan mejor y confían en el PP”, y la secretaria de Organización, María Dolores de Cospedal, afirmaba que los resultados eran “un acicate para seguir trabajando”.
Tampoco despreciaron los excelentes resultados que el CIS vaticinó para ellos en las municipales y autonómicas de mayo, luego confirmados. El mes pasado, cuando otra encuesta del CIS ponía de relieve que para el 84% de los españoles el paro era el principal problema y un 78% reconocía que vivía un momento malo o muy malo, Ana Mato volvió a echar mano de los datos para sentenciar que “el Gobierno está agotado”, aunque debería haber dicho que exhausto después de tantos meses repitiendo la misma cantinela. “Tan sólo un cambio puede devolver a la sociedad la confianza y la certidumbre de que España puede salir de la crisis y volver a ser el país de las oportunidades que fue en las etapas de Gobierno del Partido Popular”. Se jactó entonces la dirigente popular de que el “efecto Rubalcaba” se había demostrado nulom y ahora ha venido el CIS ha llevarle la contraria. Se entiende el enfado.
No creo que Rubalcaba sea capaz de evitar el previsible triunfo del PP, pero está por ver hasta dónde es capaz de recortar la diferencia con los populares, y si los números permiten un gobierno del PSOE con los nacionalistas. El debate sobre el adelanto electoral al próximo otoño (octubre o noviembre) puede haber quedado condicionado por los datos del CIS. El presidente Zapatero dijo ayer que los esperaba. La incógnita es si posponer los comicios hasta que se agote la legislatura (marzo de 2012) puede prolongar el “efecto Rubalcaba” o es preferible anticiparlos ahora que está en la cresta de la ola.
Lo que el PP debe tener claro si pretende ganar las elecciones es que no conviene subestimar al rival por buenas que sean las expectativas, que hasta el rabo todo es toro.
Hasta septiembre. Felices vacaciones.
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
39niloancestral 28/07/2011 | 22:42
#23
Rubalcaba no ha metido a nadie en la cárcel. Ha sido la Guardia Civil, Nacional quien lo ha hecho con muchos años de experiencia y trabajo a sus espaldas que a lo largo de los años van dando sus frutos.
Rubalcaba poco tiene que ver ahí. Más bien se le conoce por un tema de presuntas escuchas a gente del PP, otro de chivatazos y otro de dar largas al juez cuando pedía colaboración en las investigaciones sobre el 11m y los Tedax que a dia de hoy siguen en marcha. Por no hablar de su gran obra conocida como la LOGSE que tanto ilustrado nos ha dejado cuyas máximas aptitudes dan para trabajar en la construcción.
38niloancestral 28/07/2011 | 22:28
No creo que este País sea tan insensato de volver a darle más votos al PSOE que al PP, aunque con analfabetos nunca se sabe por donde pueden salirte.
El problema viene de las minorias antiespañolas + PSOE-IU. Osea de la suma de mayorías y minorías antiespañolas. Además hay que contar con la legalización para las generales de la ETA que van a hacer seguramente. Toda la mugre antiespañola unida podría sacar más votos que el PP: es posible.
La maquinaria de la izquierda ya puesta en marcha de no les votes, PP=PSOE, PPOE y demás a quién más beneficia es a la situación de la mugre antiespañola unida, porque el PSOE ya tiene mucho voto perdido, que es difícil recuperar, y por tanto lo que le queda es conseguir desmotivar para que tampoco se vote al PP, y cruzar los dedos para junto a IU-PNV-ETA etc sacar más escaños...
36MSC100 28/07/2011 | 19:25
Efectivamente: Hasta que no se le ganen las elecciones al PSOE no se puede estar seguro de nada. Desde siempre los socialistas son un partido golpista y nadie puede esperar que no repitan la suerte. Durante la II República mataron a Calvo Sotelo [un guarda espaldas de Prieto]. Antes, contra la democracia, habían perpetrado una huelga revolucionaria en 26 provincias. El Gobierno la sofocó el 24. En otra -Barcelona- junto con ERC proclamaron la independencia del "Estat catalá". Asturias le duró 15 días al Gobierno elegido democráticamente, pero murieron mas de 2.000 personas, mas de la mitad socialistas, se fusilaron a unos 15 religiosos y se destruyeron 600 edificios, entre ellos la Catedral y la Universidad. Con Felipe González el Gobierno practicó unos 20 asesinatos y un secuestro -Segundo Marey- viajante que nada tenía que ver. Ahora no se sabe quien montó el atentado del 11-M, pero dados los resultados nadie que no sea socialista puede asegurar de que no andaban por allí. El Juez Bermúdez, que le echó tierra encima, ahora parece que busca enterrar al “chivatazo” a ETA para que no les pille la poli –caso Faisán-. ¿Este curriculum es de fiar? Pues Rubalcaba peor.