No cobramos, pero ofrecemos prestigio. Con esta carta de presentación se ha incorporado esta semana a la red el diario Huffington Post, a semejanza de su hermano mayor norteamericano, que ha conseguido un extraordinario éxito desde su nacimiento en 2005. Su oferta se sustenta fundamentalmente en los blogs alojados en su página (cuyos autores han aceptado no cobrar un euro por su trabajo), la reescritura de teletipos, los enlaces a las noticias más relevantes de otros medios, la participación de los lectores, y la información propia que puedan conseguir sus siete periodistas, directora incluida.
El Huff no es un diario, al menos en este momento, sino un agregador de contenidos, y el prestigio con el que paga a sus colaboradores no se gana en un día, ni tampoco porque detrás del proyecto esté un grupo de comunicación tan potente como PRISA o porque el mismo modelo haya triunfado en EE.UU. Se gana con el tiempo y la calidad de los contenidos, que tiene aún que demostrar.
La crisis del periodismo impreso por el derrumbe de la publicidad y el desinterés de los jóvenes (algo hemos hecho mal) han dado paso a un nuevo modelo informativo que en muchos casos desplaza a los periodistas a un segundo plano. Estoy seguro de la valía profesional de los compañeros que trabajan en el Huff, pero una plantilla tan exigua difícilmente puede competir con información de calidad en una sociedad cada vez más compleja en la que prima la inmediatez.
No hay periodismo sin periodistas, y a éstos no se les puede sustituir por blogueros, por muy brillantes que sean sus análisis de la realidad, ni por lectores que cuelguen vídeos, opinen e interactúen con la redacción. La red ha cambiado el modelo de negocio, pero la base del periodismo sigue siendo la misma: el trabajo de los profesionales de la información.
La iniciativa #gratisnotrabajo nació en Twitter para denunciar el caso concreto de una compañera a la que una web ofrecía 0,75 euros por texto. Le han seguido muchas ofertas de empleo más que en absoluto desmerecen la original. Por ejemplo, la de una editora del sector de ocio para adultos para periodistas de entre 18 y 40 años, buena expresión y fluidez al hablar, seriedad y disponibilidad para el desnudo. La propuesta omitía el salario.
Obviamente no es el caso del Huff, pero en un momento tan crítico para la profesión, con ofertas como las enunciadas y cuando más de seis mil periodistas se han quedado en el paro desde el inicio de la crisis en 2008 (más de la mitad en Madrid, donde se localizan las redacciones de los medios nacionales), hablar de periodismo gratuito es un agravio para todos estos compañeros y los que estamos en activo.
Muchos periodistas de extraordinaria valía y años de experiencia han tenido que marcharse a casa, con pocas posibilidades de reincorporarse a la profesión a corto plazo, que son menores aún en el caso de los de mayor edad, a quienes el negocio ha amortizado cuando más podían aportar y enseñar a los compañeros que se inician en la profesión. Seis mil jóvenes salen cada año de las facultades de Periodismo con mucha ilusión y escasas probabilidades de hacerse un hueco en un mercado laboral arrasado que sustituye periodistas por escribientes.
Esta semana un centenar y medio de periodistas de El Mundo ha perdido su empleo, y casi tres centenares de la Agencia Efe se enfrentan a una dura negociación para intentar salvar la mayor cantidad posible de puestos de trabajo. Por el camino cerraron 60 medios, se aprobaron 21 ERES y 63 medios recortaron su plantilla solo en la capital, sin contar con las rebajas generalizadas de salarios. Ésta es la realidad en la que nos movemos desde hace cuatro años. Un periodismo low cost que terminará ajustando la calidad al precio.
Hace un año hice un curso de “Periodismo en Internet” que impartía Suit101, un agregador de contenidos cuya propuesta consiste en buscar el mejor posicionamiento en los buscadores para conseguir entradas, y con ello publicidad. Aprendí que existen herramientas que te dicen cuáles día a día cuáles son las palabras y lo temas más buscadas en la red, los contenidos de mayor popularidad y con mayores ingresos publicitarios.
Los temas los eligen los propios lectores con las citadas herramientas (optimización de contenidos lo llaman). En muchos casos son refritos de periódicos que no aportan nada, escritos con el único objetivo de conseguir el tráfico suficiente para generar ingresos (monetización) de los que cobran un pequeño porcentaje. La actualidad sometida a la estadística.
Quienes ejercemos este oficio de contar solo pedimos que nos permitan hacerlo a cambio de un salario digno.
Hasta el próximo fin de semana.
ARTÍCULOS ANTERIORES

05/01/2013
36
22/12/2012
49
15/12/2012
46
08/12/2012
45
01/12/2012
20
24/11/2012
45
17/11/2012
16
27/10/2012
26
20/10/2012
50
13/10/2012
82

LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
25
COMENTARIOS
24burgondio 10/06/2012 | 21:50
Profesionales de la información ? Pero de estamos hablando? La profésión de periodista, se ha convertido en universitaria debido a que algo había que hacer para reglar el acceso a la difusión de la información en los medios.Esto no quita para que el mejor periodista en temas económicas sea una persona que tenga una buena formación en materia económica en relación con la noticia que difunda o comente, lo mismo sucede con lo relacionado con el derecho,la medicina y otra serie de materias sobre las que se difunda la información. Hay mucho plumilla que tiene poca idea de lo que escribe y se nota.Para contar algo con el propósito de difundirlo, hace falta saber de lo que se habla o escribe y desgraciadamente muchos periodistas saben poco o casi nada. Por eso,salvo en asuntos muy genéricos como la política o el deporte me cuesta creer en los profesionales de la información porque muchas noticias y comentarios, reflejan desconocimiento de la materia sobre la que pretenden informar.
23obispo morales 10/06/2012 | 20:18
El comentario es acertado aunque habría que hacerlo extensivo a todas las profesiones. Todas están sometidas a la ley de la oferta y la demanda. Supongo que eso que le está pasando a los periodistas le esta pasando a los abogados, a los economistas y que decir de las profesiones llamadas manuales como a los fontaneros ,electricistas y demás. Cuando se contrae la economía no hay pastel para todos. También es muy importante el impacto de las nuevas tecnologías. Cuando entre a trabajar en el departamento al que fui a caer había cientos de personas haciendo todos el mismo trabajo en este instante esa tarea o bien la hacen los propios clientes o las realiza una única persona.
Existe una carrera entre la productividad de la tecnología y el crecimiento económico sostenible. La parte destinada al trabajo dentro del ciclo vital es cada vez menor y ademas la población envejece muy rápidamente sin reposición, por lo que estamos predestinados a extinguirnos. En unos años nuestras calles serán mixtas racialmente hablando y el hombre blanco y cristiano sera minoría. Cuando ocurrirá esto? No lo se pero esos a los que queremos negrales la sanidad serán los que vivirán por aquí en unos años.
22Arcano1964 10/06/2012 | 19:20
"Quienes ejercemos este oficio de contar solo pedimos que nos permitan hacerlo a cambio de un salario digno."
Es lo mínimo.
Y es un asco eso que se denomina "mercado" que impone circunstancias abominables, pero se nutre del descerebramiento existente en la actualidad. Los jóvenes de hoy [qué horrible me ha sonado, como fastidia el calendario] no serán la más inteligente precisamente. Culpa de nuestra generación que se ha creído que un profesor está para educar, cuando está para enseñar; que se ha creído que su nene, el destructor, es una maravilla de niño [aunque ni le aguanten]. Que si suspende es porque el profe le tiene manía y pasa a formar parte del mal denominado fracaso escolar [llamémosle por la realidad: resistencia a la autoridad, es que son libres y tienen libertad, no como nosotros nacidos bajo la oscura dictadura]].
En resumen, una panda de descerebrados que prefieren la última idiotez de la Belén Esteban de turno comentada por las redes sociales que un sesudo y agudo artículo de opinión.
Peste de mundo.
21almeriensis 10/06/2012 | 13:41
Fijese Fonseca, usted que cobra la bazofia que nos pretende hacer tragar todas las semanas, tiene usted parte de razón en criticar la calidad de los que no cobran. Y tiene usted parte ya que usted es uno de los culpables de haber convertido a los periodistas en meros cortesanos a merced de los caprichos del partido.
Usted, como muchos [ me da igual el partido, sabe ? ] no informa, no hace la labor de un periodista. Usted va a por el contrario en favor de quienes piensan como usted.
Así que, no critique a quien libremente decidi escribir gratis. Si no le gusta, ajo y agua. A lo mejor, debido a que no están en la nómina ideológica de nadie, estos periodistas informan y no se prostituyen, como usted hace otdas las semanas.
Buenos días.