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Graciano Palomo.- 18/02/2012

Los focos apuntan hacia las estrellas del Gobierno, pero la partida se juega también en Génova 13. Los que hacían chacota con María Dolores de Cospedal porque la dama manchega no estaba en el Ejecutivo nacional teniendo en cuenta sus responsabilidades autonómicas en Castilla-La Mancha, tendrán que deglutir ahora que haya dado un golpe de mano muy severo en relación con el poder interno en el partido.
Cospedal siempre ha sido una mujer de carácter -¡que se lo pregunten a Bárcenas y a Cascos sin ir más lejos!- y de poder -¡que se lo pregunten a la ministra Mato!-, y es muy posible que a partir del lunes 20 haya alquilado por tres años ininterrumpidos toda la planta séptima de la Oficina Central del partido en el gobierno.
Está por ver si el barón de barones, Javier Arenas, ahora con otros aliados de postín en el PP y el Gobierno, impide a última hora que la emergente lideresa haga un organigrama en Sevilla made in Cospe porque Mariano no está ya para esos trotes. Y deja hacer, es decir, como siempre.
Los reproches internos a la dama de hierro pasan por su singularidad específica de presidir un Gobierno autónomo en ejercicio y, al mismo tiempo, ser la número dos nacional del partido, algo que nunca se permitió a nadie.
¿Se ha producido finalmente una alianza entre la repetida secretaria general y la vieja guardia del aparato, tan decisiva al fin y a la postre en la gobernabilidad de esa inmensa casa? Porque al veterano Juan Carlos Vera se le ve trajinando con el extintor en mano por cualquier rincón del país donde sale humo… o huele a chamusquina. Me estaba refiriendo en concreto al Principado de Asturias.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
2 COMENTARIOS
2 .- UNA PISITOS.-
Cospedal y su anciano esposo son unos pisitos calimeros. Nada de liberalismo auténtico de emprendedores y comercio. Ellos, rentismo y propiedad.
Su expansión inmobiliaria en Génova tiene un componente psicomágico. El uso del espacio como signo biunívoco de poder.
Por el simple hecho de nacer, todos nosotros estamos condenados a ocupar permanentemente, al menos, un metro cuadrado.Algunos impresentables montan su vida mezquinamente alrededor de la explotación usurera de esa condición existencial.
No estamos contra la propiedad privada inmobiliaria, que conste, sino contra que, por ella, sea inmolada nuestra salud financiera de por vida.
Cospedal pertenece a la camada que difunde interesadamente la idea esclavizadora de que lo inmobiliario es cuna de toda otra riqueza. Esa neofisiocracia introducida ya en tiempos de la Segunda Internacional, por tanto, "roja de mierda", que ha castrado a las clases trabajadoras. La toleramos porque estamos todos metidos hasta el cuello en la burbuja-pirámide generacional. Pero visto con perspectiva histórica, es un horror que la política económica del partido social-liberal de un país gire en torno a "loh miyoneh" que "ya me dan".
1 .- El poder, tan peligroso cuando se tiene como cuando se pierde.