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Los empresarios y la sopa boba de ‘papá Estado’

BIOGRAFÍA

Quise ser periodista para viajar; pero al final algo debió fallar y he acabado siendo una especie de tecnócrata del periodismo económico. No me quejo. Ello me permite aprender todos los días y contar lo que sucede. Sin apriorismos y sin necesidad de echar mano de los célebres espejos deformantes que colgaban del Callejón del Gato, y que tanto asombraban a Valle-Inclán. Nací en Madrid en el mismo año en que Bardem estrenó Calle Mayor y soy Licenciado en Ciencias de la Información. He escrito un par de libros sobre el capitalismo español y trabajado en radio, televisión y prensa escrita. Y al final he descubierto que Internet es todo eso y algo más. Carlos Sánchez es subdirector de El Confidencial.

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Carlos Sánchez.-  08/01/2012


Sostenía Donoso Cortés que las naciones pueden subsistir “sin independencia y sin gloria”, pero no “sin pan que llevarse a la boca”. Y aunque la realidad de España dista mucho de ser la misma que describía hace siglo y medio el político conservador, parece evidente que a medida que arrecia la crisis, el país se sumerge en una espiral de escasez otrora impensable. Pero la realidad está ahí y el nuevo Gobierno ha querido embridarla hasta ahora actuando de forma casi exclusiva sobre el sector público. Craso error.

 

Y no es que la Administración no exija un redimensionamiento radical. Al contrario. Da escalofríos comprobar algunos datos recientes de la OCDE sobre la evolución del sector público en España durante los últimos años. El gasto público representó en 2010 nada menos que el 45,6% del PIB, ya por encima de la media de la región, lo que pone de relieve la intensidad del problema (seis puntos de PIB más que al comenzar la crisis).

 

El porcentaje, sin embargo, no sería tan preocupante -un 51% en la Eurozona- si España no fuera una extravagancia en términos de recaudación y los ingresos fiscales fueran los normales en un país civilizado, y que para más inri cuenta en algunos tributos con tipos impositivos nominales por encima de la media de la OCDE.


Acierta el nuevo Gobierno cuando sitúa el gasto público entre sus prioridades, pero se equivoca cuando esboza una estrategia de política económica que por el momento ningunea los problemas del sector privado de la economía

 

Pero ocurre, como se sabe, que los ingresos -un 36,7% del PIB en 2011 después de haber subido el IVA, los impuestos especiales y las rentas del capital- apenas dan para mantener un Estado paquidermo en el que la cuarta parte del gasto público (124.781 millones de euros) se destina a pagar a los empleados públicos. Y cuyo monto presupuestario evoca  a aquella anécdota que recordaba el escritor Valentí Puig a propósito de Estanislao Figueras, fugaz presidente de la I República española. Figueras tenía la costumbre de levantarse a las cinco de la mañana para ir a su despacho, pero sus funcionarios le hicieron saber que se equivocaba si pretendía hacerlos madrugar: sólo iba a conseguir que se acostasen más tarde.

 

Política de prioridades


Acierta, por lo tanto, el nuevo Gobierno cuando sitúa el gasto público entre sus prioridades, pero se equivoca cuando esboza una estrategia de política económica que por el momento ningunea los problemas del sector privado de la economía, cuyo peso e importancia en términos de PIB es sustancialmente mayor. 

 

A veces se olvida que el gasto en consumo final de todas las administraciones públicas representa desde el lado de la demanda apenas el 20% del Producto Interior Bruto, lo que significa que el 80% restante tiene que ver con las actuaciones del sector privado. Es ahí dónde debe actuar el Gobierno, y aunque el periodo transcurrido es mínimo, se echa ya en falta alguna medida elocuente -de esas que les gusta a hacer a los Gobiernos novicios en el primer Consejo de Ministros- capaz de insuflar ánimos en las maltrechas economías de familias y empresas.

 

Defender la alegría del sector privado frente a los ingenuos y a los canallas, como decía Benedetti,  debe ser, por lo tanto, la estrategia inmediata del nuevo Gobierno, para lo cual es necesario regenerar el desnutrido tejido productivo español. Entre los muchos errores de política económica de la ‘era Zapatero’ se encuentra, sin lugar a dudas, el no haber previsto un verdadero cordón sanitario entre el sector público y el privado, lo cual ha acabado por contaminar el conjunto de la actividad económica. Si el Estado hubiera tenido al día las cuentas con muchas empresas privadas, es probable que la economía española hubiera transitado por derroteros infinitamente mejores. No ha sido así y al final la metástasis se ha propagado por todo el cuerpo económico.

 

Lo sucedido era probablemente inevitable habida cuenta de que históricamente este país ha sido incapaz de crear un sistema económico privado al margen del sector público, sin duda relevante a la hora de asignar los recursos de manera eficiente en sanidad, educación o infraestructuras; pero con un campo de actuación necesariamente restringido cuando ahoga la iniciativa privada y la convierte en un mero apéndice de sus actividades.

 

Subvenciones multimillonarias

 

Si algo ha quedado claro en esta crisis  -y ahí está el caso de Alemania o, incluso Italia para demostrarlo (la mitad de desempleo que España)- es  que la recuperación pasa por construir un sector privado sano capaz de sobrevivir a los avatares del público. Y en este sentido, el hecho de que se destine nada menos que el 1,2% del PIB -más de 12.000 millones de euros-a pagar subvenciones solo pone de manifiesto un sistema económico monodependiente del Estado, algo impropio en una economía desarrollada.

 

No estará de más recordar, en este sentido, lo que ocurrió a mediados del siglo XIX, cuando la atrofia del Estado impidió que España se sumara al proceso de industrialización europeo. El profesor Fontana ha recordado con acierto que las líneas de ferrocarril en Cataluña -durante años la fábrica de España- se hicieron sin subvenciones del Estado y contando esencialmente con el capital local.


Si algo ha quedado claro en esta crisis es que la recuperación pasa por construir un sector privado sano capaz de sobrevivir a los avatares del público

 

Ante la evidencia, sostiene Fontana, de que la potenciación del mercado interior requería un sistema más eficaz de comunicaciones, la burguesía catalana se embarcó en la aventura de crear una red de ferrocarriles propios que facilitase sus intercambios comerciales con el interior de la península y con Francia, y la inició con la construcción del ferrocarril de Barcelona a Mataró. Para lograr ese objetivo, se movilizaron los recursos de los pequeños ahorradores, campesinos y artesanos, que compraron títulos de renta fija emitidas por la propia compañía.

 

Esta autonomía del sector privado frente a los poderes públicos (quebrada durante los últimos años de la Restauración con el nacimiento de un proteccionismo atroz y contraproducente) puso los cimientos de la industrialización catalana y sus avances en términos de renta frente al resto del Estado. Y refleja que ese es el camino más directo para salir la crisis: construir un aparato productivo privado al margen de la soba boba de los poderes públicos, sin duda el plato preferido de buena parte del empresariado español, acostumbrado a vivir intramuros del Estado.

 

Con mucha más gracia, el cronista parlamentario W. Fernández Flórez escribió un artículo en 1921 titulado ‘El Arancel’ en el que un personaje llamado ‘industria nacional’ aparecía ante los lectores agarrado a los maternales faldones de las casacas de los ministros. La criatura, decía el cronista,  se cría “débil, raquítica, caprichosa y llorona”, como si fuese un niño mimado, de modo que ‘la solución no está en proteger la industria nacional, siempre mendicante del favor arancelario, sino en proteger a los ciudadanos contra la industria”. 

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 52 COMENTARIOS

52 .- #10 ¿13 millones? ¿Quieres comparar 13 millones contra mil [al mes] y dices que la diferencia no es tanta?

¿:_[[

Capablancka, J.T.

09/01/2012, 20:35 h.

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51 .- Sigo... Decía que el contrato de trabajo debía atenerse unos principios que le eran propios y que su cancelación no era cosa a dilucidar por las partes sin más, sino que ella tenía límites, traspasados los cuales no se impedía la finalización, pero sí se imponían determinadas obligaciones a la parte que con su actuación los había sobrepasado. Así, creo recordar, nace el despido improcedente y sus consecuencias. Los tiempos cambian y con ellos debe hacerlo la normativa, pero pretender, como parece, retrotraernos a la época en que la alpargato o la abarca eran los calzados má usados, es ceguera. Otra cosa. En contra de lo que con tanta frecuencia se dice, España es un país de emprededores, pues si miramos la aportación que al IRPF hacen las rentas empresariales y la de las rentas del trabajo, vemos como los emprededores tienen una enorme vocación de serlo, pues perciben por ello rendimientos muy por bajo que la mayoría de los empleados a quienes dirigen, lo que no deja de ser raro, salvo que nos empeñemos en que la capacidad defraudadora de los empresarios, es mucho mayor que la de los empleados. Y esto sin mencionar la tasa efectiva de tributación de las sociedades mercantiles.

OSAMAYOR

09/01/2012, 10:38 h.

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50 .- Los nervios no son buenos pra nada y leyendo algunas intervenciones lo que se me ocurre es que sus autores están un poco de los nervios. Tal es el caso, por ejemplo, de quienes propugnan la desaparición de la indemnización por despido y/o la reducción hasta su casi anulación del subsido de paro, olvidando, ¡qué cosas!, que ambos están establecidas en la legislación para el despido improcedente y no para la cesantía voluntaria o el despido procedente. ¿Y de dónde sale eso de la improcedencia del despido? pues hasta donde recuerdo de mis viejos estudios, de la evolución de la doctrina en la línea de considerar gereradora de graves injusticias la antigua legislación del contrato de trabajo establecida en el Código Civil de mediados del s. XIX, que bajo el paraguas de la libertad de las partes al contratar, olvidaba que una de ellas, la que ofertaba su trabajo, era en términos generales, considerablemente más débil y que, por tanto, la pretendida igualdad para contratar era ilusoria, con el consiguiente decaimiento de uno de los elementos esenciales que validan un contrato: el consentimiento libremente prestado.De esta manera, el contrato de trabajo debía atenerse a unos pricipios

OSAMAYOR

09/01/2012, 10:27 h.

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49 .- Parte de esas subvenciones [12.000 millones de euros, el 1,1% del PIB], van a la OCDE y los sindicatos lo que es inaudito en el mundo occidental, además de gestionar importantes ayudas a la formación.

Sindicatos [que además tienen a los liberados], y sin afiliados que realmente paguen, y las organizaciones empresariales además reciben las ayudas para formación.

Empresarios y sindicatos deben ir dejando de vivir del Presupuesto del Estado, reduciéndose y congelándose posteriormente las ayudas que reciben, y que realmente sean independientes y equiparables al resto de los países de Europa.

ANDROMACO

09/01/2012, 10:10 h.

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48 .- #37 con la referencia que tú haces = subvenciones al sector público

...se puede extrapolar a cualquier otro servicio primordial para la sociedad ....esto es ,niños ,adultos o mayores

traducido = educación ,sanidad ,servicios geriátricos

se deben dar facilidades por los servicios públicos de tal forma que la gente que no puede pagarlos ,pueda dejar sus hijos,mayores de forma segura y bien atendidos ,de tal modo que sus padres // hijos puedan trabajar y labrándose un futuro ,salír adelante

dando de ese modo una gran ayuda a las familias ,embrión de la sociedad tal como es conocida ,de no hacerlo o importas chinos y moros a mansalva o el relevo generacional se anulará o mermará gravemente ...

eso si para las guarderías y otras prestaciones sociales tiraría de la renta,LA REAL ....Y sobre ella pagar ,de modo que el que más tenga más pague ,sin mucha diferencia ,pero pagar más

si a una familia de pocos ingresos la axfisias económicamente no sale adelante o queda anulada para incorporarse al consumo ,si le dejas dinero libre las empresas del mercantilista ROSELL facturarán más ...seguro y se reduce el paro

DARKMIND

08/01/2012, 22:50 h.

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