ElConfidencial.com > Opinión > Mientras Tanto > Carlos Sánchez
BIOGRAFÍA
POST ANTERIORES
El príncipe de los silencios se queda sin habla
Comienza la recuperación económica; era esto, era esto....
El día en que De Guindos se traicionó y cabreó a la gran banca
Gana Hollande: lo rojo empieza en los Pirineos y acaba en el Rhin
Carlos Sánchez.- 23/10/2011

El 6 de marzo de 1933 ocurrió algo histórico. Ese día, el recién elegido presidente, Franklin D. Roosevelt, se vio obligado a cerrar durante una semana todos los bancos del país para frenar la fuga de depósitos. El Gobierno ordenó que pasado ese plazo sólo abrieran las entidades con capacidad para devolver el dinero a sus clientes (por aquel tiempo los depósitos no estaban asegurados).
El resultado fue terrible. Más de 5.000 bancos no pudieron reabrir, lo que alimentó las sospechas de que la crisis iniciada cuatro años antes, como ahora, no sólo no estaba en vías de solución. Por el contrario, estaba lejos de ser sofocada. Se había intensificado la Gran Depresión en medio de una descomunal crisis financiera.
No es de esperar que los jefes de Estado y de Gobierno decidan una medida similar. Hoy las economías avanzadas están inmersas en una crisis sistémica, pero el tamaño de la recesión no tiene comparación. Tampoco las condiciones sociales. En 1929, la renta per cápita de EEUU a precios actuales se situaba en 6.000 dólares, y hoy roza los 46.000, lo que permite a las familias encarar la crisis desde una posición patrimonial más sólida. No es lo mismo afrontar una caída del 30% con 6.000 dólares de renta que con 46.000, y por eso todavía no ha aparecido ningún Steinbeck que haga el relato de la crisis.
Pero de lo que no hay duda es que cuando se mezcla una crisis económica derivada de la globalización (los países ricos han perdido su ventaja competitiva respecto de los emergentes) y una crisis financiera nacida al calor, precisamente, de la superación de las fronteras y de la desregulación, el mundo tiene un problema. Sobre todo cuando la economía financiera se ha ido alejando progresivamente de la real de la mano de la innovación bancaria, que ha creado productos altamente sofisticados inmunes a los instrumentos tradicionales de análisis.
En palabras de Minsky, se ha producido un ‘desplazamiento’ financiero que ha alterado las expectativas del mercado con respecto a la rentabilidad de algunas inversiones. Aparecen nuevas oportunidades de negocio y el público (que se comporta racionalmente) quiere aprovecharlas. El problema es que los comportamientos son agregados (no individuales) y a los momentos de euforias (que se manifiestan a través de burbujas financieras) les suceden periodos depresivos, como sucede ahora con los bonos de los países periféricos.
Muchos gobiernos lo entendieron así desde el primer día, y eso justifica que, tras el hundimiento de Lehman Brothers, EEUU y Reino Unido, principalmente, inyectaran cientos de miles de millones de dólares de dinero público para reflotar el sistema financiero: la arteria por la que discurre el sistema económico. Como le gusta decir a un viejo banquero, José Ángel Sánchez Asiaín, el sistema financiero no crea riqueza, la distribuye.
Europa, al contrario que en los países anglosajones, y como es habitual, hizo de todo un poco. Algunos países lo entendieron bien y manguerazo en mano regaron de euros su sistema financiero; mientras que otros, como el caso español, seguían presumiendo: la supervisión bancaria había funcionado correctamente y no había nada que temer. Triunfaba una visión franciscana del mundo financiero que viene a decir que el pánico bancario (como los ciclos económicos) es cosa del pasado. En paralelo, el BCE inundaba el mercado de liquidez ofreciendo a la banca un buen negocio: pedir prestado al 1% y comprar bonos públicos al 4% o 5%. Se pretendía matar dos pájaros de un tiro, asegurar el negocio bancario mediante operaciones de carry trade y financiar los imponentes déficit públicos.
Los tres problemas
El objetivo obviamente no se ha cumplido. Europa tiene ahora dos problemas, no sólo uno. Un problema de deuda soberana y otro de solvencia en su sistema financiero. En el caso español, lo malo es que hay otro problema adicional. La crisis griega y los problemas del sistema financiero coinciden en el tiempo con un país que todavía no ha salido de la crisis (crecimiento inferior al 1%) y con una tasa de paro superior al 20%, lo que ha hecho disparar la mora bancaria.
Un asesor de la patronal bancaria se ufanaba de que durante el peor trienio para la economía desde 1959, la banca había ganado más de 45.000 millones. Y no sólo eso, sacaba pecho de que en un periodo tan difícil se habían mantenido los dividendos. “Hasta el punto”, decía la AEB, “de ser uno de los pocos sistemas bancarios que lo han conseguido en todos los ejercicios”. Por decirlo en palabras de Aristóbulo de Juan, el ‘opio del banquero’ había hecho acto de presencia al calor de un exceso de liquidez sin límites.
El proceso de deterioro de las expectativas económicas era de libro, pero hete aquí que nuestra servicial clase dirigente empresarial (por supuesto que con el poder político) decidió un día mirar para otro lado. En particular, la bancaria. No en vano, a ellos les iba bien y para qué meterse en berenjenales, debieron pensar Emilio Botín y adláteres. Hace bien poco, un asesor de la patronal bancaria se ufanaba de que durante el peor trienio para la economía española desde 1959, la banca había ganado más de 45.000 millones de euros. Y no sólo eso, sacaba pecho de que en un periodo tan difícil se habían mantenido los dividendos. “Hasta el punto”, decía la AEB, “de ser uno de los pocos sistemas bancarios que lo han conseguido en todos los ejercicios”. Por decirlo en palabras de Aristóbulo de Juan, el ‘opio del banquero’ había hecho acto de presencia al calor de un exceso de liquidez sin límites.
La banca, por supuesto que también la CECA, callaba sobre la situación económica del país. E incluso le reía las gracias al presidente con aquellas fútiles reuniones de la Moncloa. Hasta el punto de que crear un fantasmagórico Consejo para la Competitividad que era la coartada perfecta de Zapatero para demostrar ante la opinión pública que tenía al gran empresariado detrás. Pura filfa.
Mientras tanto, subía el paro, faltaba el crédito y el tejido productivo se deterioraba por la inoperancia manifiesta de un Gobierno incapaz de enfrentarse a la realidad y siempre a remolque de los acontecimientos. Y, por supuesto, incapaz de enderezar la política económica. Vamos, una máquina de cometer errores, como diría Fernando Savater. Botín, sin embargo, incluso llegó a decir en su día que lo mejor para el país era que Zapatero acabara la legislatura, lo cual demuestra que se puede ser un buen banquero pero un pésimo analista de la realidad política.
Una banca muy española
Y así es, tacita a tacita, como el deterioro de la situación económica ha acabado por arrastrar a los bancos hacia el infierno, que ahora ven como las célebres provisiones genéricas (esas que nos iban a sacar de la miseria) van menguando a la misma velocidad que se deteriora la situación económica. Al final, por mucho que las filiales aporten el 47% del resultado atribuido, lo cierto es que la banca española sigue siendo española, y se la penaliza porque tiene en sus tripas 200.000 millones de euros de un país que cada vez vale menos en el concierto internacional. Y una gigantesca deuda inmobiliaria que tardará décadas en digerir. De ahí la tragedia que supone la posibilidad abierta en la UE de aplicar un hair cut, por pequeño que sea el 'corte de pelo' y aunque sea sólo a nivel teórico.
Al final, por mucho que las filiales aporten el 47% del resultado atribuido, lo cierto es que la banca española sigue siendo española, y se la penaliza porque tiene en sus tripas 200.000 millones de euros de un país que cada vez vale menos en el concierto internacional. Y una gigantesca deuda inmobiliaria que tardará décadas en digerir.
Y España vale menos, entre otras cosas, por la falta de peso político en las instituciones europeas, donde la diplomacia sirve poco más que los cafés. Durante los últimos años, ha sido incapaz de tejer una mínima política de alianzas capaz de compensar el peso de la apisonadora franco-alemana.
El propio Banco de España no lo ha hecho mucho mejor y ha convertido la reestructuración de las cajas de ahorros en una suerte de mercadeo entre entidades financieras. En lugar de hacer lo obvio, que no era otra cosa que enviar a cada caja quebrada al Fondo de Garantía de Depósitos y vender los activos al mejor postor, como se hizo, por cierto, en la anterior crisis bancaria. Aunque lo peor es que su mala gestión ha dibujado todo tipo de sombras sobre los balances bancarios españoles, y en cierta medida no sin razón. La banca continúa maquillando sus balances mediante la refinanciación de operaciones económicamente inviables, principalmente en el sector inmobiliario.
Isidro Fainé elaboró hace algún tiempo un estudio en el que precisaba que de los 110 bancos existentes en 1977, nada menos que 55 tuvieron problemas de solvencia hasta 1983, lo que da idea de la intensidad de la crisis. Mucho peor que la actual, pero con un regulador más resuelto y eficaz. En eso Botín sí tiene razón, si los estados pueden quebrar, ¿por qué no van a hacerlo los bancos?
OPINIONES DE LOS LECTORES,
31 COMENTARIOS
31 .- #25 #25 Se titula "El bolero" de Ravel.Pero esto se parace mas al bodevil de la moncloa que otra cosa.Entre los mayordomos de ZP Y SUS CHICAS... han dejado al país hecho unos z...
30 .- Hola a todos.
Lo siento, Boswell, pero creo que Cacho tenía derecho a explicarse y nosotros derecho a sus explicaciones y como aquí al parecer no le dejaron, veo cojonudo que se haya agenciado el modo de hacerlo, advirtiendo que no iba a volver sobre el tema. A mi me gustan más sus artículos que los de Sánchez, pero de momento prefiero EC a Vozpópuli, por sus foros y sobre todo por sus foreros.
Excepcionalmente hoy estoy de acuerdo con lo que dice Pisitos sobre las nacioncitas étnicas, pero naturalmente no puedo calificar sino de gilipollez suprema, su fijación enfermiza contra los nacidos en la franja 40/55, entre los que estoy seguro de que habrá de todo como en todas las edades. Precisamente es un contrasentido que esté contra las diferencias étnicas, siendo así que él practica la discriminación por edad de un modo grosero y sin fundamento.
Por curiosidad he mirado el año de nacimiento de uno que alguna responsabilidad debe tener en lo que nos ocurre, y resulta que nació en 1960 y me refiero cómo no, a Zapatero.
Pienso que una de las causas de que no logremos salir del pozo, es la falta de peso específico de los bomberos que tendrían que salvarnos.
Son unos "mataos".
29 .- #28 hola chicos, disculpadme los gaps del teclado, es viejo y llevo prisa.
Besitos...
Farero, dile a la anoréxica que te invite a Niza o Cannes, pero no esperes vino ni comida seria.... alguna crudité a lo más
28 .- item mas
¿hay alguien en los foros que piense que SG, BNP y CA podrían haberde metido en los jardines que han pisado sin el paraguas de un merluzo como el trichi?
¿o que Botin et al. podrían haber hecho la politica crediticia suicida que ham mantenido en estos años sin el paraguas de un "colocado" como MAFO?
pues eso....
cuando se coloca a hombres de paja en la cumbre.. trichet, Zapatero, MAFO, Obama [si, Obama]. pues los que quedan sin contro abajo pueden hacer cualquier cosa, tanto buena como mala....
aunque la Ley de Murphy y la de la Entropia, avisan que casi siempre serán malas.
por ejemplo a veces hay reyes y/o dictadores que son buenos... pero son excepciones.
27 .- #18 Hola Farero.. una ironia interesante..
se te olvido, para hacer la ironia más irónica [sic], el incluir el aprecio mutuo y real entre nuestra ...Salgado y el inefable Strauss-Kahn..
Si es que todos esto profesionales d ela politicoeconomia son en el fondo una panda de amiguetes colocados por sus relaciones y posiciones de dinero y poder... No por su valia personal.
Siempre sale alguien que vale, pero son excepciones-
caso aparte de merluzo es el trichi... colocado por le petit napoleon para quitar de enmedio a un kraut molesto por inteligente.
su actuacion subiendo los tipos de interes cuando los yanquis los ponian a cero, merece pasar a los libro como ejemplo... de lo que no hay que hacer