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Los líderes de PP y PSOE “no están a la altura de las circunstancias”
Federico Quevedo.- 28/01/2012
Hay tres reacciones a hechos ocurridos durante esta semana que, en mi humilde opinión, generan cierto grado de preocupación porque cuestionan el Estado de Derecho. Basta con asomarse a las redes sociales, en especial a Twitter, para comprobar como en muy poco espacio de tiempo se han empezado a movilizar ciertos posicionamientos peligrosos que han aflorado al amparo de esos hechos. Citaré los tres, aunque no por su orden:
1)El anuncio de un catálogo ambicioso de reformas por parte del Gobierno, de las cuales dos han resultado muy contestadas: la nueva propuesta de elección de los jueces y la posibilidad de incluir la prisión permanente revisable en el Código Penal.
2)La decisión del Jurado Popular elegido por el TSJV de declarar “no culpables” al expresidente valenciano Francisco Camps y al exsecretario regional del PP, Ricardo Costa.
3)La nueva comparecencia de Garzón ante el Supremo, esta vez acusado de un delito de prevaricación por arrogarse la competencia en una causa, la del franquismo, para la que no era competente.
El jueves, sin ir más lejos, nos sorprendía un elaborado comunicado de la plataforma de apoyo a Garzón convocando una concentración para este fin de semana en contra de lo que ellos llaman “mafia”, en referencia al Supremo, y que antes llamaban “grupo de fascistas” -cuando por todos es sabido que buena parte de los jueces del Alto Tribunal procede del sector progresista-. No siendo eso suficiente, en Valencia se sucedían las concentraciones contra la decisión del Tribunal e incluso se producían en la puerta del domicilio de Francisco Camps. Y, por supuesto, las redes hervían con comentarios muy duros contra el Gobierno por su proyecto de reforma y se calificaba la vuelta al modelo anterior a 1985 en las elecciones de jueces como un retroceso antidemocrático.
Nadie podrá decir que yo haya tenido una posición equívoca en cualquiera de los tres temas: estoy convencido de que la Ley de Memoria Histórica hace justicia a las víctimas del franquismo y, a estas alturas, no me produciría ningún sarpullido el que se juzgase aquella época, aunque no haya posibilidad de condenar ya a nadie por ello. Siempre he creído que Camps debía asumir su responsabilidad, lo he defendido desde el minuto uno y eso me ha causado enormes disgustos con ciertos sectores de la derecha valenciana, como es bien sabido. Y, desde luego, tengo una profunda fe en la independencia del poder judicial, razón por la que siempre he defendido que debían ser los propios jueces los que eligiesen sus cargos, y no la clase política. Por eso me considero con suficiente autoridad moral para calificar estos excesos de antidemocráticos y de llamar la atención de algunos amigos míos de la otra orilla que, sin duda con muy buena voluntad por su parte, se han dejado seducir por esos cánticos del sectarismo.
Miren, ningún sectarismo es bueno. Ni de un lado ni del otro. Cuando Zapatero ganó las elecciones de 2004, hubo una parte de la derecha que no le perdonó esa victoria -yo ya he entonado varias veces mi propio mea culpa-, al igual que hubo una parte de la izquierda que no le perdonó a Aznar que ganara en el año 2000 por mayoría absoluta. Pero no podemos seguir así. Este país necesita de profundas reformas que mejoren nuestro sistema, y el Gobierno se ha puesto manos a la obra para llevarlas a cabo. Estaban en su programa electoral, y ese programa electoral fue ratificado con una amplia mayoría absoluta, luego está en su pleno derecho de hacerlas sin que por ello se le pueda acusar de involucionismo alguno. Es más, cualquier propuesta que vaya en el camino de la independencia de los tres poderes que Alfonso Guerra ‘mató’ en 1985, camina en la dirección de más democracia y de más libertad, abandona ese camino de servidumbre al que nos había sometido un sistema perverso en el que la justicia ha actuado siempre al servicio del poder político. Si de algo peca la reforma es de quedarse corta, si me apuran, pero les aseguro que ganando en independencia ganaremos también en una justicia mejor.
Lo que no puede ser, lo que no es de recibo, es que cada vez que la sociedad española apuesta por el cambio y la balanza política se inclina hacia la derecha, haya una parte de la izquierda que no lo acepte. Porque una cosa es la crítica, la discrepancia, y otra bien distinta ese permanente cuestionamiento del derecho democrático del PP a gobernar. No todo es cuestionable. Fue un gobierno socialista, el de Felipe González, el que llevó a cabo la reforma para instaurar los jurados populares. Pues bien, ahora uno de esos jurados ha absuelto a Camps… A lo mejor en un juicio sin jurado le habrían declarado culpable, pero no fue el PP el que instauró ese modelo y, desde luego, no se puede decir bajo ninguna circunstancia que el jurado fuese del PP o estuviera comprado. Han hecho lo que han creído que era justo, y nuestra obligación como demócratas es aceptarlo, aunque no nos guste. Y lo que resulta intolerable es que la respuesta a esa sentencia sea el acoso físico al ex presidente.
Como resulta intolerable, y lo dejo para el final porque me parece lo más grave, que desde una parte de la izquierda se cuestione el normal y democrático funcionamiento del Tribunal Supremo y se pretenda condicionar su decisión con manifestaciones y duras acusaciones en el caso del juicio a Baltasar Garzón. Nadie, absolutamente nadie, tiene derecho a llamar “mafia” al Tribunal Supremo, ni a calificar de “fascistas” a sus jueces, ni a descalificarlo por haber sentado a un juez en el banquillo, con el amparo de una instrucción que ha visto indicios de delito en la actuación del magistrado, diciendo que se trata de la última víctima del franquismo. De esto último ya escribí el otro día, pero me interesa señalar lo tremendamente peligroso que supone cuestionar a los jueces cuando sus actuaciones no nos convienen, y aplaudirles cuando sí lo hacen. Eso es propio de actitudes sectarias y totalitarias, y no sería bueno para este país en las actuales circunstancias que una parte de la izquierda vuelva a enseñar esa ‘patita’ sólo porque no es capaz de aceptar el resultado de las urnas del pasado 20 de noviembre.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
42 COMENTARIOS
42 .- Frente Popular-Paracuellos-Camarada Fidel. Los fans de todo esto y del juez que ordena escuchas a abogados y se forra chantajeando banqueros solo merecen el desprecio más absoluto de una sociedad libre. Son una secta que produce asco a cualquier defensor de la libertad. A los GOLFOS sindicalistas, que se forran de millones en subvenciones, mientras los verdaderos trabajadores las pasan canutas, habría que ponerlos a trabajar, o peor aún, a buscar empleo, en vez de permitirles atacar a uno de los pilares del Estado. A los artistillas de la manifa y la ceja tan solo habría que dejarles que vivieran de sus obras [sin subvenciones], para que en dos meses sintieran el frio del estomago al acostarse. A los responsables políticos yo les sugeriría que prohibieran cualquier manifestación cuyo único objetivo sea minar los pilares de la democracia.
41 .- #40 Pues claro que existe la izquierda.Es la que más años ha gobernado aquí desde la muerte de Franco.Es la que creó el GAL y enterró gente en cal viva, con un electricista como ministro del Interior,uno que regalaba joyas a las esposas de los compañeros.Es la de un tal Solchaga, cuya consigna era "enriquecéos", y la de un tal Tierno Galván ,que arengaba a los jóvenes diciendo" a colocarse y al loro".Es la de una tal Aído, que autorizó a las niñas a abortar sin el consentimiento de sus padres.Es la del ricachón que creó un panfleto que publica soflamas abyectas y donde la verdad hay que buscarla con lupa.Es la que ha entregado el País Vasco a los separatistas y Cataluña a una panda de ladrones que trincan el 3% de todo lo que se mueve.Es la de un tal Garzón, que reniega de los autos judiciales y no de las turbas que insultan al tribunal que le juzga.La panza, amigo, es la de la izquierda, los titiriteros que nos cobran sus peliculas en el IRPF, y los de la SGAE.La izquierda es la que ha tirado nuestro dinero o se lo ha llevado, con la excusa de que "no es de nadie", sumiendo a España-para ellos "este país"- en la ruina.Claro que existe,y pese a todo, sigue existiendo, maldita sea
40 .- .
¿Pero existe en España una Izquierda, no ya extrema, símplemente Izquierda?
Con más de 5 Millones de parados y sin haber parado el país
Con subidas de impuestos absolutamente disparatadas, y sin que nadie proteste.
Con reducciones de sueldos y sin que se tome la calle.
Con aumentos de jornada, por idéntico salario, sin que ardan contenedores.
Con desaparición del poder adquisitivo de los sueldos mediante la desaparición de la referencia IPC, sin que nadie se movilice.
Con desaparición de derechos sociales tácitamente aceptados, sin que nadie alce la voz.
¿Alguien cree que, de existir una izquierda, mínima, no habría habido una revolución social?
El problema es que no hay Izquierda.
El PSOE se aburguesó en el poder, degustó el aroma del cuero del coche oficial, y aprendió que la panza es lo que diferencia izquierda y derecha, y apesebró a IU, y a los sindicatos, y dejo el camino expedito a una derecha ultramontana, que puede hacer lo que quiera mientras siga pagando la tasa de IU y sindicatos [verán que se prometen recortes, pero nunca a partidos ni a sindicatos].
En buena lógica, y en Justicia, hoy la calle debería arder, pero falta quién porte la antorcha.
39 .- #24 No se equivoque, Camps no ha quebrado la comunidad valenciana, como dice la prensa del movimiento nacional socialista. Le voy a poner ejemplos, la N-340, va desde Algeciras hasta Port Bou en Gerona, donde vivo Torremolinos, esa nacional, tiene tres desviaciones a doble carril conforme ha subido de población. Esa misma nacional en Castellón capital no tiene ninguna via de desvio a doble carril. La misma Nacional en la provincia de Castellón, no tiene un km. de autovia por lo que la comunidad autonoma ha tenido que hacer una autovia autonómica que va de Sagunto hasta mas allá de Cabanes al norte de la provincia de Castellón, y es una autovia que ha costado un dineral porque entre otras cosas tiene que ir obligatoriamente por la huerta de la Plana, con lo que el coste ha sido enorme. ¿Entiende el endeudamiento?. El ultimo viaje Malaga-Madrid, Madrid-Castellón, las autovias en los tramos de las comunidades gobernadas por el PSOE, tenían decenas de kms. de arreglos, reparaciones y nuevas entradas, pero en la Comunidad de Madrid y la Valenciana, ni un arreglo. Eso se llama compra de votos y sectarismo, porque los votantes socialistas de esas comunidades, también salen perjudicados.
38 .- #11 Y dicen que son los de la derecha los que no saben perder. Mira, rojito, guarde algo de tus espumarrajos porque te vá a tocar rechinar los dientes mucho en los proximos meses y anos mientras tu PSOE querido intenta buscar un mapa para salir del desierto Gobi en que se metió por incompetencia total de ZapaTroll y sus monos de circo. Pronto necesitaras más saliva por el caso de Campeone Blancone, el de las reuniones mafiosas en una gasolinera.
Y si vamos a intentar ser anti-sectarios o neutrales entonces digo esto:
En el EC hay Quevedo por un lado y Casado del otro. Pero solo UNO de estos ha incitado a quemar neumáticos en la Castellana.
Vamos, que son una monada los de la patita rancia sociatovski...
PALO ALTO
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PALO ALTO
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Graciano Palomo