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Manual ‘De Guindos’ para salir de la crisis
Estamos en guerra, pero no tenemos comandante en jefe
Federico Quevedo.- 07/01/2012
Presumo que buena parte de ustedes habrán visto a lo largo de esta semana ese ya famoso video en el que un grupo de los llamados ‘intelectuales de la ceja’ se reunieron de cara a la campaña electoral de 2008 para manifestar su apoyo al ya ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Por si no se acordaban, distintos medios de comunicación se han ocupado de dar publicidad a esas imágenes en las que se ve primero a José Luis Cuerda y se le escucha llamar “turba de imbéciles” a los votantes del PP y, por supuesto, a los dirigentes de este partido. Sobre todo aquello escribimos mucho en su momento, porque en la primera legislatura de Zapatero se concentraron unos niveles de sectarismo alimentado por el rencor, el odio y el resentimiento hacia la derecha como pocas veces se habían visto en la Historia de España, con la excepción hecha de los preludios de la Guerra, un tiempo que mejor no recordar.
Esa legislatura fue la del ‘cordón sanitario’, la de llamar “hijos de puta” a los votantes del PP y pedir su fusilamiento al amanecer y otras muchas cosas que ya, para bien de todos, forman parte del pasado. Reciente, pero pasado al fin y al cabo. En ese vídeo aparece una joven Carmen Vela, una mujer del mundo de la ciencia y la investigación, que es la encargada de leer el manifiesto de apoyo a Zapatero y en el que se vierten, es cierto, duros calificativos contra una parte muy importante de la sociedad española. Aquello fue, en definitiva, el corolario de una legislatura dedicada casi en exclusiva a dividir a los españoles. Paso, insisto, y cuatro años después Carmen Vela tomaba este pasado lunes posesión como secretaria de Estado de Ciencia y Tecnología, nombrada por el ministro Luis de Guindos en un Gobierno del Partido Popular.
Vueltas que da la vida, sin lugar a dudas. El caso es que el nombramiento ha despertado una enorme indignación en algunos sectores de la derecha que se sienten dolidos, y no les falta parte de razón, pero permítanme que más allá de esa lógica primera reacción de desconcierto y, si me apuran, malestar, les invite a no caer exactamente en lo mismo que una parte de la izquierda ha expresado hacia la derecha durante este tiempo atrás. Miren, durante estos casi ocho años de Gobierno socialista, sobre todo durante la primera legislatura, me he hartado de denunciar ese sectarismo atroz, pero lo que no puedo consentir bajo ninguna circunstancia es que desde el otro lado se practique exactamente ese mismo sectarismo atroz y es mi obligación criticarlo y censurarlo de la misma manera en que lo hice entonces.
Precisamente porque se nutre de buena parte de los principios del liberalismo político, es un Gobierno abierto capaz de aceptar que en sus filas se incorpore gente de distintos signo político si su currículum lo vale
Creo que vivimos en una democracia que se asienta sobre un ejercicio permanente de convivencia en libertad y respeto de todas las ideas, porque lo contrario es la muerte de la democracia misma. Este Gobierno, el Gobierno de Mariano Rajoy, no ha llegado al poder con la voluntad de ejercer el mismo grado de sectarismo que ejerció el Gobierno de Rodríguez Zapatero. No. Precisamente porque se nutre de buena parte de los principios del liberalismo político, es un Gobierno abierto capaz de aceptar que en sus filas se incorpore gente de distintos signo político si su currículum lo vale. Es algo que, por otra parte, la sociedad demanda de su clase política: que no se ciegue por la pasión ideológica y anteponga el interés general al partidario.
Yo no conozco a Carmen Vela, pero Luis de Guindos asegura que se trata de una profesional como la copa de un pino y que, además, la gente tiene derecho a cambiar, y ninguno de nosotros tenemos porque dudar de que sea así. Probablemente una explicación de la propia Carmen Vela seria pertinente, pero independientemente de que lo haga o no, lo cierto que su nombramiento forma parte de la prerrogativa que tiene el Ministro de Economía para rodearse de la gente que considere oportuno, y lo hace bajo su responsabilidad. Los españoles han pasado una página dolora de la historia de nuestro país, una página de sectarismo y de división. Esos tiempos no deberían volver, ni de la mano de unos, ni de la de otros, y puedo asegurarles que éste que suscribe ha vivido en su propia piel los efectos del sectarismo de ambos bandos, y no se lo deseo a nadie. El Gobierno del PP no va a ser un Gobierno de cordones sanitarios, sino un Gobierno abierto y tolerante, y ese es un buen principio para empezar a gobernar de otra manera, algo que también va a contribuir a que superemos esta crisis tan profunda e inquietante.
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OPINIONES DE LOS LECTORES,
115 COMENTARIOS
115 .- Dudaba yo si el extremo e irracional servilismo que muestra Federico El Chico hacia la cúpula y el aparato del actual PP era espontáneo y propio de una natural condición lacayuna, o si se trataba de la obligada contraprestación intelectual debida a quien le paga sus emolumentos como periodista. Pero tras leer este artículo he llegado a la conclusión de que Federico El Chico es así de servil por los genes y además le pagan por serlo. ¡Tiene suerte el tío! Escribiría lo mismo gratis porque está en su naturaleza, y encima le pagan. Aquí erró Soraya: si se hubiera percatado del percal, el PP se habría ahorrado un sueldo.
114 .- Dudaba yo si el extremo e irracional servilismo que muestra Federico El Chico hacia la cúpula y el aparato del actual PP era espontáneo y propio de una natural condición lacayuna, o si se trataba de la obligada contraprestación intelectual debida a quien le paga sus emolumentos como periodista. Pero tras leer este artículo he llegado a la conclusión de que Federico El Chico es así de servil por los genes y además le pagan por serlo. ¡Tiene suerte el tío! Escribiría lo mismo gratis porque está en su naturaleza, y encima le pagan. Aquí erró Soraya: si se hubiera percatado del percal, el PP se habría ahorrado un sueldo.
113 .- Dudaba yo si el extremo e irracional servilismo que muestra Federico El Chico hacia la cúpula y el aparato del actual PP era espontáneo y propio de una natural condición lacayuna, o si se trataba de la obligada contraprestación intelectual debida a quien le paga sus emolumentos como periodista. Pero tras leer este artículo he llegado a la conclusión de que Federico El Chico es así de servil por los genes y además le pagan por serlo. ¡Tiene suerte el tío! Escribiría lo mismo gratis porque está en su naturaleza, y encima le pagan. Aquí erró Soraya: si se hubiera percatado del percal, el PP se habría ahorrado un sueldo.
112 .- Dudaba yo si el extremo e irracional servilismo que muestra Federico El Chico hacia la cúpula y el aparato del actual PP era espontáneo y propio de una natural condición lacayuna, o si se trataba de la obligada contraprestación intelectual debida a quien le paga sus emolumentos como periodista. Pero tras leer este artículo he llegado a la conclusión de que Federico El Chico es así de servil por los genes y además le pagan por serlo. ¡Tiene suerte el tío! Escribiría lo mismo gratis porque está en su naturaleza, y encima le pagan. Aquí erró Soraya: si se hubiera percatado del percal, el PP se habría ahorrado un sueldo.
111 .- Dudaba yo si el extremo e irracional servilismo que muestra Federico El Chico hacia la cúpula y el aparato del actual PP era espontáneo y propio de una natural condición lacayuna, o si se trataba de la obligada contraprestación intelectual debida a quien le paga sus emolumentos como periodista. Pero tras leer este artículo he llegado a la conclusión de que Federico El Chico es así de servil por los genes y además le pagan por serlo. ¡Tiene suerte el tío! Escribiría lo mismo gratis porque está en su naturaleza, y encima le pagan. Aquí erró Soraya: si se hubiera percatado del percal, el PP se habría ahorrado un sueldo.