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OPINIÓN

Por una vez en la vida, estoy de acuerdo con Juan Luis Cebrián

BIOGRAFÍA

Federico Quevedo, nacido en Hamburgo (Alemania) en 1961, licenciado en Ciencias de la Información, está casado y tiene 4 hijos. Quevedo ha realizado su carrera profesional en medios como Radiocadena Española, Antena 3 Radio, Europa Press, La Gaceta de los Negocios, Actualidad Económica... Además es colaborador de Telemadrid, Popular TV, 'La Mañana' y 'La Linterna' de La Cope y 'El Gato al Agua' en Intereconomía. Autor de los libros 'Pasión por la Libertad' sobre el pensamiento político del ex presidente Adolfo Suárez, y 'El Negocio del Poder' junto al periodista Daniel Forcada.

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Federico Quevedo.-  19/07/2011

Y mucho, además. Sé que decir esto me va a costar hoy más de una crítica y mucho sarcasmo, pero a quienes se dejen llevar por sus obsesiones preestablecidas de antemano, por sus visceralidades agarradas como lapas a las entrañas, les recomiendo una lectura sosegada y, si es posible, alejada de cualquier convencionalismo del artículo que Cebrián publicaba ayer en El País bajo el título Esta insoportable levedad. Dice verdades como puños, muchas de ellas escritas por mí hace cuatro años en un libro titulado Pasión por la Libertad. El Pensamiento político de Adolfo Suárez, en el que ya me adelantaba a este debate sobre la necesaria regeneración moral de nuestra democracia que actualmente se ha puesto sobre la mesa, porque lo que estamos viviendo no es solo una crisis económica, sino una crisis social, política e institucional, es decir, una crisis del sistema sin precedentes que es lo que viene a decir Cebrián en su acertado comentario.

El hecho de que mi alabanza al escrito del hoy máximo mandamás de Prisa recabe muchos de los comentarios negativos y cargados de rencor que, por el simple hecho de tratarse de Cebrián, podrán leer hoy en el foro de este periódico, pone de manifiesto hasta qué punto está enferma nuestra sociedad cuando es incapaz de reconocer en el adversario político la razón cuando la tiene. Sí, tenemos una sociedad enferma… Probablemente todos hemos contribuido a llegar hasta aquí, pero bien está reconocerlo y emplazarnos a nosotros mismos a buscar las oportunas soluciones. Seguramente desde estas líneas habría muchas cosas que podría reprocharle a Juan Luis Cebrián -entre otras que su Grupo haya servido de paraguas, cuando no de referente, a este Gobierno que en buena parte es responsable de la situación que ahora él denuncia-, pero prefiero quedarme con lo mucho de positivo que tiene la reflexión con la que nos invita a reaccionar desde las páginas de su diario.

Es necesaria una apuesta reformista que fomente la participación ciudadana, que active los resortes de la sociedad civil y universalice los beneficios de la democracia. Una apuesta reformista que, según Cebrián, pasa por “una reforma constitucional que actualizara la gobernación de este país”

Es cierto que lo más llamativo, desde el punto de vista mediático, tanto de su artículo de ayer como del contundente Editorial que lo acompañaba titulado Final de ciclo, era y es el emplazamiento al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a que convoque elecciones cuanto antes, no ya a finales de noviembre, sino en la primera fecha posible en el calendario porque este país necesita, requiere, una estabilidad política que hoy él es incapaz de aportar. Pero siendo eso lo más llamativo viniendo de donde viene, creo que el resto del llamamiento al cambio que hace Cebrián es mucho más trascendente de cara al futuro. Empieza el autor exhibiendo los numerosos contactos con la sociedad civil que dan origen a su reflexión, la cual le lleva, ya de entrada, a reclamar la necesidad del pacto y el consenso para dar solución a los numerosos problemas que atraviesa nuestra sociedad. Reconoce -¿quién puede no hacerlo?- que nos enfrentamos a problemas globales que exige soluciones globales, para a continuación añadir que los mismos no deben actuar como árboles que nos impidan ver el bosque de nuestros conflictos locales que evidencia la incapacidad del “Estado-nación a la hora de enfrentar estas cuestiones”, dar cuenta del distanciamiento entre la sociedad y su clase política y la desconfianza en el propio sistema, para concluir con la necesidad de un programa audaz y valiente de reformas que deberían afectar a todo nuestro modelo de convivencia.

Una frase de Sartori que puede leerse en la página 260 de mi libro Pasión por la Libertad lo resume de manera clara, concisa y concreta: “Lo que cuenta, al final, más que la ida, es el regreso del poder. Si este trayecto no es vigilado, si en el proceso de transmisión del poder los controlados se sustraen del poder de los controladores, el gobierno sobre el pueblo corre el riesgo de no tener ninguna relación con el gobierno del pueblo”. Adolfo Suárez añadía que “algunos autores han afirmado que, en el estado democrático de derecho, en las democracias técnicamente más perfectas, la gran tentación consiste en que los políticos y los partidos olvidan los fines del estado y los principios éticos de los que éste extrae su legitimidad y solo ven la lucha por el poder. Yo no pienso así. Si esto pudiera ocurrir en España no solo habríamos perdido una ocasión histórica, sino que retrocederíamos a niveles no imaginados por los pronosticadores de desdichas”.

Pues si la enfermedad no le impidiera a Suárez analizar la situación actual, seguramente convendría en que éstos últimos habían ganado la partida, que se ha perdido la esencia misma de la democracia, la naturaleza que Tocqueville resumía de la siguiente manera: “Es, pues, realmente el pueblo quien dirige y, aunque la forma del gobierno sea representativa, es evidente que las opiniones, los prejuicios, los intereses y aún las pasiones del pueblo no pueden encontrar obstáculos durables que le impidan producirse en la dirección cotidiana de la sociedad”.

Y esta ausencia de fe en el pueblo es lo que básicamente denuncia Cebrián en su artículo, y yo no puedo estar más de acuerdo con tal análisis que, además, advierte sobre la amenaza que supone una crisis como la actual y de la que ya hacía mención Suárez: “Hay quien piensa que, ante la crisis que amenaza al hombre contemporáneo, la única solución posible es volver atrás y encontrar apoyo en un autoritarismo paternal, en un salvador, en un mesías. Nosotros pensamos que, en política, la salvación solo viene dada por nuestras propias obras y que solo trabajando juntos y en libertad superaremos la crisis de nuestro tiempo”.

Es necesaria, por tanto, una apuesta reformista que fomente la participación ciudadana, que active los resortes de la sociedad civil y universalice los beneficios de la democracia y la libertad. Una apuesta reformista que, según Cebrián, pasa por “una reforma constitucional que actualizara la gobernación de este país. Una reforma capaz de instaurar un Estado federal moderno, culminando y corrigiendo el proceso de las autonomías, que cuestione la provincia como distrito electoral y establezca las prioridades para las próximas generaciones de españoles. Un programa así exige no solo un liderazgo del que hoy carecemos, sino una voluntad de acuerdo en la política que permita abordar también, de manera urgente y eficaz, la reforma del sistema financiero y la modernización de las relaciones laborales, sin lo que será imposible dinamizar la economía y generar puestos de trabajo”. ¿Alguien, de verdad, puede poner la más mínima objeción a esta demanda? Yo no, ni creo que nadie con dos dedos de frente pueda hacerlo.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 42 COMENTARIOS

42 .- #18 Si decir que es un cretino y un meapilas es insultar, que opina Vd. de lo que se dice constantemente, en este foro, del presidente del gobierno.

Además que se puede esperar de un tipo que todo lo deja para que el tiempo lo solucine [ caso tesorero PP, Caso Madrid, Caso Valencia]. Jope, si actua así con España peor que Zapatero.

Y fíjese que digo que ZP lo ha hecho fatal, lo que me permite, con todo razón dudar de que Rajoy lo vaya a hacer bien. De lo que dice del PP y del PSOE pues tendríamos mucho que hablar. Y lo de negar que otros intenten hacerlo, por supuesto, no tienen mas que votarle vds., yo no pienso votar a ninguno, asi que su voto menos el mio dos a favor de Rajoy. Y suerte

AVERNO

20/07/2011, 14:09 h.

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41 .- Don Federico, ¿y no cree vd que estas palabras de Cebrian vienen dadas mas que por convicción, por la monumental hostia de la izquierda en las pasadas elecciones? ¿y no será que la izquierda de siempre, la de PRISA, la de Cebrian, busca un escape para salvaguardar muebles cara a las generales?

Cebrian es una mala persona, y lo ha demostrado en infinidad de ocasiones, creer que ahora se ha vuelto un beato creyente de la libertad individual, es creer que a la vuelta de la esquina veremos un unicornio, un dragon, o mejor ,un politico consecuente.

ogro

20/07/2011, 12:46 h.

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40 .- #34, 33, 32# TADEO, PAKO, KOTOV.- Vean mi post #37# sobre el señor periodista.
SALUDOS CORDIALES.

gallegón

19/07/2011, 19:31 h.

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39 .- #29# CUBILLO.- ¡Se me acaba de ocurrir! A lo mejor estuvo de vicepresidente de la Caja de CLM. De segundo de Hernández Moltó. Mirándose en sus ojos.
Ejjjque, amigo Cubillo, es usted poco romántico.
MAS SALUDOS.

gallegón

19/07/2011, 19:23 h.

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38 .- #29# Amigo CUBILLO.- También podría estar de Jefe de Compras de la Comunidad de Castilla La Mancha [¿o La Manchá?]. Comprando coches blindados para el jefe, a 400.000 euros de nada cada uno... ¡seguro que le "caía" una buena comisión.
SALUDOS CORDIALES.

gallegón

19/07/2011, 19:21 h.

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