La salida de Iñaki Urdangarín de Telefónica ha originado dos interpretaciones doctrinales contrapuestas. Para algunos, el duque está adquiriendo perfiles siniestros para La Zarzuela, y su retorno a Barcelona hace pender una espada de Damocles sobre la figura del Rey. Para otros, se ha consumado la caída olímpica del medallista ídem. Por supuesto, la realidad admite asimismo hipótesis híbridas.

Como pioneros en estas mismas páginas virtuales del anuncio del súbito enriquecimiento de Urdangarín -en las crónicas veraniegas de 2009 detallábamos su compra masiva de pisos en Palma, coincidiendo con los foros inanes que le pagaba Jaume Matas-, vamos a aportar nuestra humilde versión, cincelada en portavoces acreditados de la Casa Real. En los mismos que nos permitieron adelantar que un amigo personal del yerno del Rey en Barcelona se haría cargo de su defensa, cuando las quinielas desbordaban de ilustres linajes y bufetes.
El pasado marzo nos permitimos adelantar que ‘La Zarzuela espera que Telefónica le resuelva el 'caso Urdangarin'. Nos mantenemos en esta tesis, para comprobar ahora que la todopoderosa compañía ha accedido finalmente a los deseos de la jefatura del Estado, porque la animadversión del Rey hacia su yerno supera incluso a la que siente Montoro hacia Soria. O Rubalcaba hacia Chacón, por ponernos transversales. La decisión se reviste de términos tan beatos como la excedencia, pero la ruptura va más allá.
Antes de citar las fuentes, vamos con las razones abstractas. ¿Hay algún español que se crea que otro español no demasiado inteligente renuncie voluntariamente, en medio de la crisis, a un sueldo de millones de euros a cambio de un porvenir económico incierto? Y en muchos análisis se comenta, ingenuamente, que Urdangarín entró en Telefónica con un salario estratosférico debido a sus méritos propios, y no a la influencia de algún poderoso familiar.
Por cierto, con los mismos argumentos que mantienen a Cristina de Borbón -propietaria al 50% de la inmobiliaria incursa en causa penal- en La Caixa, pagada por el dinero de los incautos impositores por una función que ejercía desde Washington. A propósito, los duques ocupaban una posición en Estados Unidos muy codiciada por ejecutivos de la empresa con más veteranía y sapiencia, y con hijos en edad de estudiar en colleges americanos.
La Zarzuela cruza su particular Rubicón en el escándalo de Urdangarín tras su declaración ante el juez. A partir de ese momento, las acusaciones a la prensa por inflar el caso son sustituidas por las primeras menciones a la palabra "procesamiento". Se produce por tanto un cambio radical de estrategia, y desde Palacio se expresa el deseo de que "Telefónica mueva ficha con su código de conducta". Anótese la delicadeza de descargar sobre la compañía, para no provocar las iras de un duque que podría enmendar su declaración en cualquier momento, si percibía que se pretendía provocar el desenlace de su expulsión. Por otra parte, es lógica la incomodidad con un despido radical de un consejo de administración cuyos miembros también pueden verse incursos en causas comprometidas.
El cuento de la lechera de La Zarzuela se ha cumplido en lo laboral, pero las pretensiones palaciegas se adentraban en la espinosa parcela sentimental. Una vez sin la bicoca telefónica, "a ver cómo reacciona la familia". La Casa Real suspiraba por una separación de Cristina de Borbón, para que no se siente en el hipotético banquillo un yerno, sino un exyerno del Rey. Aquí se ha cruzado de momento el corazón, que tiene razones que la razón no entiende ni atiende.
Urdangarín no está desactivado. Si lo cuenta todo, puede salpicar a su entorno. Sin embargo, ilustres predecesores -De la Rosa, Mario Conde- demuestran que los condenados experimentan un descenso de credibilidad proporcional a su hundimiento, el principio de Arquímedes del Derecho Penal.
ARTÍCULOS ANTERIORES

31/08/2012
6
29/08/2012
5
28/08/2012
5
27/08/2012
41
24/08/2012
3
23/08/2012
8
22/08/2012
16
21/08/2012
30
20/08/2012
21
18/08/2012
165

LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
16
COMENTARIOS
16dimitri5 30/08/2012 | 21:08
Interpretar que Telefonica a accedido a hechar a Undargarin por deseo de la casa Real es cuanto menos una interpretación cuanto menos arriesgada. El que Telefónica coloque a los miembros de la casa real, como si de una finca privada se tratase, es cuanto menos poco respetuoso con los accionistas y legítimos propietarios de de Telefónica. Telefónica ha sufrido el descrédito de tener a un imputado como representante en EEUU, y ya no podía aguantar más la situación, cuando van a seguir apareciendo acusaciones cada vez más comprometedoras en el sumario. Telefónica esta perdiendo abonados por millones y su brillo se esta apagando, y pronto rodarán las cabezas de los actuales gestores. Es portando un acuerdo conveniente que efectivamente es posible que termine en un conveniente divorcio para que no salpique a la casa real la bochornosa situación...pero es manifiesto que todos en la casa real no piensan lo mismo...
15jose maria i 30/08/2012 | 20:24
En los tiempos de crisis se cuestionan muchas de las instituciones innecesarias que aumentan el gasto público, y la Corona es una de ellas. Los últimos deslices de la Casa Real -no diferentes de los que se han producido a lo largo de los 37 largos años de reinado del Borbón- acallados antes por una la prensa cómplice, últimamente se publican. Parece que han perdido el miedo a publicar y empiezan a salir a la luz pública.
Juan Carlos I ve cómo los turbios negocios de su yerno lo salpican a él directamente, porque a nadie se le escapa que destrás de todo se encuentra el rey. Primero quiso llegar a un acuerdo con Urdangarín para que no lo involucrara a cambio de un puesto en Telefónica muy bien remunerado, pero lejos, donde su sombra no le empañara a él, pero también esto trascendió a la prensa y los españoles no tolerábamos semejante disparate que sabíamos que acabaríamos pagando todos. Por tanto y ante las bajas de muchos abonados de la compañía, Telefónica le rescinde el contrato y Urdanga vuelve a Barcelona en una especie de reto al viejo monarca de: si caemos, caeremos todos.
La institución se tambalea y el porvenir de la monarquía se cuestiona por su propia irracionalidad.
14cubillo1940 30/08/2012 | 18:03
Mayor de 60 años, con pensión de mierda se ofrece a Telefonica para llevar sus asuntos en America.
a]Ingles,Frances y Alemán
b]Diplomado en Turismo
c]De España hasta los "cataplines".
d]Desde el fervor y la esperanza..
Atentamente,
12d-@penas 30/08/2012 | 16:23
, JC no se ha ido de vacaciones porque España este mal,si no para meter la porqueria de su familia debajo de las alfombres.Pero ya es tarde,los españoles listos no somos,[prueba de ello es todo lo que nos pasa]pero tan tontos tampoco.Los chanchullos,a los que se han dedicado a lo largo de estos años,deberían pasarles factura.Tenemos que estar atentos,como se va a efectuar el lavado de imagen,porque más mentiras ni hablar.Menos pelotas,menos reverencias ,menos pasteleo,es lo que necesita este país,basta ya,parecemos niños que necesitamos un tutor,que encima se rie de nuestra poca valentía,a la verdad no hay que tenerle miedo.
Matías Vallés no es escritor. Nació deliberadamente en Palma de Mallorca (1958). Se licenció en Químicas contra su voluntad. Adoptado por el periodismo de provincias, recibió el premio Ortega y Gasset. Es uno de los escasos profesionales que en el último medio año ha sobrevivido a sendas entrevistas con Zapatero y Rajoy. Le costó más sobreponerse a su conversación con Catherine Zeta-Jones, el día antes de que Michael Douglas le jurara amor eterno. A ella, por supuesto.