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La confianza en el Gobierno Rajoy y su fecha de caducidad

BIOGRAFÍA

Desde sus inicios en el viejo diario Pueblo, Antonio Casado se especializó en información política, a la que sigue dedicándose en prensa, radio y televisión. De la generación profesional de la Transición, está casado y tiene dos hijos. En los años ochenta se incorporó a RNE, donde dirigió el 'Diario de la Tarde' y 'España a las ocho'. Posteriormente fue corresponsal diplomático de RNE y redactor jefe de Tiempo. Actualmente es comentarista político en Onda Cero, Antena 3 TV y Canal Nou. Antonio Casado es socio fundador de El Confidencial.

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Antonio Casado.-  09/02/2012

Que la llegada del PP al poder sería la esperanza de los cinco millones de parados, como decía la charanga electoral, sigue siendo una cuestión de fe. Según el mismísimo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al menos por un año más. Ayer reconoció en sede parlamentaria que el desempleo seguirá creciendo en 2012. Vale, ¿pero cuál es la fecha de caducidad del pan que traía bajo el brazo cuando barrió en las urnas al PSOE hace dos meses y medio?

Es la pregunta del millón. Se hacen apuestas mientras se anuncian los tiempos de tribulación que aún hemos de vivir antes de salir del túnel. Los datos son “espeluznantes”, según la ministra de Empleo, Fátima Báñez, pero el Gobierno sigue en periodo de gracia, aunque el CIS le atribuya una pérdida de dos puntos en intención de voto. Carece de importancia. Más significativo es el hecho de que anteriormente ningún otro Gobierno había registrado un retroceso tan significativo a las pocas semanas de ganar unas elecciones generales.

En formas, reformas y contrarreformas digo que el poder acaba desconociendo las fronteras ideológicas y políticas de sus titulares. Le ocurrió a Rodríguez Zapatero en mayo de 2010 y le acaba de ocurrir a Mariano Rajoy con su inesperada subida de impuestos

Antes o después el poder se acaba pareciendo al margen de su coloración ideológica. Al menos en el camuflaje semántico, que es la herramienta favorita del gobernante frente a la adversidad. Las “circunstancias” de Zapatero y el “depende” de Rajoy. La subida de impuestos de antes, siempre repudiada por el PP, ahora se llama “recargo solidario”. Y los “brotes verdes” de Zapatero se han convertido en el pregonado “vuelco” de la situación -hacia bien, se supone- que será posible gracias a las reformas explicadas ayer por el presidente del Gobierno en un tono “pedagógico, casi paternal”, según cuenta mi colega, Ángel Collado.

“Es usted hombre de poca fe”. Ese fue el resorte dialéctico utilizado por el presidente contra los portavoces descreídos. Rajoy insiste: estamos tan mal que las reformas son imprescindibles para empezar a estar bien. Da igual que los expertos digan en todos los idiomas que ni la reforma laboral –de la que apenas sabemos nada- ni la reforma financiera son por si mismas palancas de crecimiento. No se trata de racionalizarlo. Es cuestión de fe. Vale, vale, pero Rajoy y sus ministros deben saber que no es políticamente correcto crear expectativas falsas. Suelen volverse contra quienes las airean (recuerden el “optimismo antropológico” de Zapatero) y además generan frustraciones entre los sufridores del drama del paro.

En formas, reformas y contrarreformas digo que el poder acaba desconociendo las fronteras ideológicas y políticas de sus titulares. Le ocurrió a Rodríguez Zapatero en mayo de 2010 y le acaba de ocurrir a Mariano Rajoy con su inesperada subida de impuestos.

Añadan, si les parece, la marcha atrás del PP en su formalizada aversión al matrimonio homosexual. Salvo que el ministro del ramo, Ruiz Gallardón, vaya por libre, como Jesús Eguiguren en el PSOE. Convendría que la vice, Soraya Sáenz de Santamaría, lo aclarase mañana en la rueda de Prensa posterior al Consejo de Ministros.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 148 COMENTARIOS

148 .- #145 Mi querida Soledad, muchísimas gracias como siempre por tus sabios consejos, ya voy viendo al personal cómo se desenvuelve, y aunque haya elementos corrosivos y con pocas entendederas más allá de la repetición de la consigna, también hay elementos con los que se puede dialogar, y aunque sea desde la total discrepancia, mantener un debate lúcido y constructivo.

A mí nunca me ha gustado generalizar ni poner etiquetas a nadie, por mucho que haya tipos que encajen como un guante en una descripción concreta. Porque hasta el más fanático de los dogmáticos, por muy lavado que le hayan dejado el cerebro, la sabia Naturaleza siempre deja una puerta abierta hasta en la mente más obtusa.

Solo es cuestión de encontrarla. Pero solo si se tiene interés por la persona y se vislumbra alguna posibilidad de diálogo. Si el individuo es un cipote cerrado a cal y canto que no se baja del dogma y no atiende a razones, tampoco es cuestión de dejarse la vida en el empeño.

Todo es cuestión de hacerle ver su tontuna, que como dijo el sabio guasón,
el que es tonto y lo sabe, ya no es tonto del tó.

Un abrazo para tí también, querida amiga.

Ciudadano del Pueblo

09/02/2012, 22:31 h.

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147 .- Buenas noches de nuevo, con la panza llena se piensa mejor.

#144 Pues verá usted Aemilius, es que no se trata de una cuestión religiosa, sino jurídica. Usted trata de llevar el agua al molino anticatólico y yo me limitaré al único y exclusivo campo de la Ley y el Derecho, que requiere un uso muy pulcro y concreto del lenguaje para no caer en la injusticia o el dislate.

Debe usted saber que el matrimonio, para considerarse consumado, siempre ha requerido que la mujer quedase embarazada. De no ser así, no había tenido lugar el matrimonio, por muchas ceremonias civiles o religiosas que se hubiesen llevado a cabo.

La impotencia del varón o la esterilidad de alguno de los dos, ha sido desde tiempos inmemoriales causa suficiente para que el matrimonio no se considerase válido, pues no se había conseguido el propósito que da sentido a la palabra, es decir, que la mujer debe ser madre.

Fíjese cómo será la cosa, que ya en Las Siete Partidas de Alfonso X el Sabio, se consideraba el tamaño del pene motivo suficiente para invalidar un matrimonio, si aquél se salía de la talla normal, tanto si era por exceso como por defecto.

Recuerde: CONSUMAR MATRIMONIO

Ciudadano del Pueblo

09/02/2012, 22:20 h.

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146 .- #145 Magnífica descripción.
No sobra ni falta una palabras.
Un saludo cordial.

Charrito

09/02/2012, 21:58 h.

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145 .- #122
Pero, querido Ciudadano, ya los conocemos y los irás conociendo si entras con frecuencia en estos foros.

Es como si se pusieran orejeras o vendas y sólo ven lo que quieren; algunos son más enrevesados, que no inteligentes, en sus comentarios; otros son pesados como losas de cemento y machacones.

Pero, aparte de cuando insultan o utilizan lo que ellos creen que es ironía, pero no llegan a eso y resultan desagradables, se pasan buenos ratos.

Un abrazo,

Soledad0

soledad0

09/02/2012, 21:31 h.

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144 .- #143 Pues podemos echarnos unas discusiones o charletas escritas en los próximos días,porque me parece que en algunas cuestiones estamos un tanto distanciados, por lo que es posible, siguiendo la tradición española de no reconocer que el oponente dialéctico posea ni una mínima parte de razón, que tengamos, con respecto a la posibilidad de hacer variar la opinión discrepante del interlocutor, un poder de convencimiento igual a cero.

Para abrir boca, y con respecto al uso indebido de la palabra matrimonio en uniones gays le sugiero que medite sobre la posible contradicción que supone en la religión católica, mayoritaria en nuestro país, llamar virgen a la que según los Evangelios, tuvo varios hijos, uno de ellos, el primogénito,de nombre Yoshua.

Lo digo por sus dudas respecto a que pueda ser madre alguien que tiene dos cojoncillos [o cojonazos] y un pito entre las piernas.

Con imaginación, todo es posible.

Aemilius II

09/02/2012, 21:02 h.

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