BIOGRAFÍA
Antonio Casado 14/07/2011
Los tres imputados en el caso Faisán pasan a ser procesados. Los que entonces eran director general de la Policía, Víctor García Hidalgo; jefe superior de Bilbao, Enrique Pamiés, y el inspector Ballesteros. Por supuestos delitos de colaboración con banda armada, encubrimiento y revelación de secretos, derivados del famoso chivatazo (“delación policial”, dice el juez), que habría evitado un golpe a la red de extorsión de Eta.
Conviene poner sobre la mesa todos los elementos de juicio porque no se puede despachar el asunto como si los máximos responsables políticos y policiales de la lucha antiterrorista se hubieran vuelto locos de repente y, un 4 de mayo de 2006, decidieran pasarse al bando de los malos y reincorporarse al de los buenos unas semanas después.
Obligado es constatar que los máximos responsables políticos de los tres procesados eran el entonces ministro Rubalcaba y el hoy ministro Camacho. Los mismos que han llevado la lucha antiterrorista a la etapa de mayor acorralamiento policial de ETA. Un hecho tan objetivo y tan verificable como que, mes y medio después del soplo, la red de extorsión quedaba prácticamente desarticulada mediante las doce detenciones llevadas a cabo por las policías española y francesa. Los máximos responsables políticos de aquella operación, y de los decisivos golpes policiales que han colocado a la banda terrorismo en el momento de mayor debilidad de su siniestra historia, también eran el entonces ministro Rubalcaba y el hoy ministro Camacho.
Con la resolución del juez Ruz o sin ella, la colaboración con banda armada es un supuesto delictivo muy grave, sobre todo si se trata de servidores del Estado. Pero probarlo corresponde a los jueces, no a los adversarios políticos ni a los periodistas. Sin embargo, entre adversarios políticos y periodistas anda el juego, más empeñados en utilizar el asunto como elemento de desgaste del candidato socialista a la Moncloa, Pérez Rubalcaba, que como prueba de insobornable amor a la verdad.
Viendo ayer tarde a la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, exhibiendo por los pasillos del Congreso una foto de Rubalcaba y Camacho junto a García Hidalgo, parece importarle muy poco poner en peligro la concertación en política antiterrorista
El juego puede causar algún desperfecto en la concertación de la política antiterrorista con el principal partido de la oposición. Pero viendo ayer tarde a la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, exhibiendo por los pasillos del Congreso una foto de Rubalcaba y Camacho junto a García Hidalgo, no parece que el partido de Rajoy esté cómodo en esa concertación. O no le importa ponerla en peligro si el premio es liquidar políticamente a su adversario. De momento sostiene que Rubalcaba ha quedado inhabilitado como aspirante a la Moncloa.
Da igual la herramienta. Si ahora es un auto de procesamiento en otras ocasiones han sido las portadas de un periódico o un comunicado de la propia banda criminal. “El auto del juez Ruz pone a Rubalcaba contra las cuerdas”, decían ayer tarde en los pasillos los diputados del PP. “Las actas de ETA le ponen a usted contra las cuerdas”, llegó a decir en el Congreso el diputado Ignacio Gil Lázaro, encargado de apedrear cada miércoles al entonces ministro del Interior.
Dice un proverbio cristiano que Dios escribe recto con los renglones torcidos ¿Alguien sostiene que en política antiterrorista, en nombre de la transparencia, solo cabe una escritura recta con renglones rectos? Uno se malicia que a veces se dan rodeos para alcanzar objetivos de Estado, como muy bien podría explicar largamente Felix Sanz, director del CNI. ¿Hasta el punto de incurrir en comportamientos delictivos? Eso, que lo diga un juez. No sea que luego ocurra lo que con Marta Domínguez y, en caso de sobreseimiento, haya que pedir perdón por haberle aplicado la pena del telediario a los tres procesados por el juez que sustituyó a Baltasar Garzón en la Audiencia Nacional.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
106 COMENTARIOS
106 .- #95 Prostitucional se le llama desde que estrenaron su vergonzosa carrera con el caso Rumasa.
Y tres o cuatro veces que hayan tenido a bien ser honestos no compensan su desprestigio ganado a pulso, como al convalidar un Estatuto regional hecho con el propósito expreso de reventar la Constitución.
Es lo que tiene avenirse a ser un Tribunal político: el vicio de origen no es convalidable
105 .- #104 En realidad, lo que dijo fue "Yo les disparé. Yo los maté"
Pues menuda era Margarita para conformarse con "dar la orden" :-D
Saludos
104 .- El problema es que en España nuestros políticos, principalmente de izquierdas, son un poco cobardones. Cuando lo del GAL Felipe González tardó dos minutos en quitarse de en medio y ahora Zapatero y Rubalcaba hacen lo mismo. Los que ya tenemos unos años recordamos cómo Margaret Tatcher, mujer y de derechas, se enfrentó a quienes criticaron a los policías que mataron a Mairead Farrell, Sean Savage, y Daniel McCann, todos ellos del IRA, en Gibraltar diciendo alto y claro que ella había dado la orden de disparar. No hubo ni un minuto más de polémica. Aquí no, aquí que paguen los subordinados mientras las X, las Z y las R se quitan de en medio rápida y cobardemente.
103 .- Primero, lo de Marta Dominguez, se lo debemos también a Rubalcaba, ¿O alguien tiene dudas?. Lo del faisán, es simple y llanamente una traición a esta bendita Nación y ¡como no! A las víctimas del terrorismo y a las propias fuerzas de seguridad. Los señores imputados, no son policías que vengan de abajo, sino gente nombrada y recompensada por sus señoritos. ¿O alguien lo duda?. Camacho ya no debería haber sido nombrado ministro, pues ya se sabia que estaba implicado en este vergonzoso asunto y Rubalcaba es el jefe y responsable de todo y por encima, Zapatero. Lo siento por el Sr. Casado y por la incomodidad de tener que justificar lo injustificable, ya que este asunto es bastante mas grave y serio qu los GAL, siendo los dos absolutamente aborrecible.
102 .- Sr. Casado, de verdad ¿usted se las piensa antes de escribir?. Sé que no me va a leer, porque de lo contrario usted habría participado en el debate en anteriores artículos de opinión, ya que me parece increíble que omita usted las opiniones que aquí se vierten.
En fin, ande yo caliente y ríase la gente.
Hágaselo ver. De verdad.
Hasta Felipe está sonrojado.
Un saludo