
Sábado, 02 de junio de 2007
Arrayán Premium 2002
Bodegas: Finca La Verdosa
D.O.: Méntrida
Tipo: Tinto
Desde el noroeste de la provincia de Toledo (Santa Cruz de Retamar), con una parcela de 26 hectáreas con viñedos situados a entre 470 y 510 metros de altitud y sobre suelos profundos y arenosos, el enólogo Miguel Ángel de Gregorio -propietario de la Finca Allende, en Rioja, y autor de vinos tan destacados como el Auras, Calvario o Finca Coronado- ha dado la campanada con una gama de cuatro monovarietales llenos de expresión y poderío. Vinos muy modernos, en los que no se escatiman medios tecnológicos, tanto en viticultura como en enología. Se destinan distintas parcelas de viñedo para cada vino, empleándose seis tipos de roble para la crianza.
Se trata de unos vinos que surgen de un interesante proyecto, basado en innovadoras técnicas y la explotación de una pequeña parcela dotada de características inusuales en la zona, que se inició en 1998 en esta bodega propiedad de la familia Entrecanales. El presidente de Acciona tiene una importante vinculación empresarial con el mundo del vino como propietario de Hijos de Antonio Barceló (Bodegas Peñascal, Viña Mayor y Bodegas Palacio), pero hace cerca de siete años inició su aventura más personal en su finca de La Verdosa, en Toledo, un área de más de 600 hectáreas hasta entonces dedicadas a la caza. Por eso, lo primero fue plantar las 26 hectáreas de viñedo, tarea para la que contó con el asesoramiento del australiano Richard Smart, una autoridad mundial en viticultura.
Este Premium, un vino que sintetiza todas las virtudes de estos nuevos Arrayán (sabrosa fruta, buena estructura y taninos dulces y cálidos), es el alta gama de los cinco tintos de La Verdosa. Un vino singular, de carácter fuerte, equilibrado, que supone un gran salto de calidad para una de las más modestas denominaciones de origen manchegas: Méntrida. Se trata de un coupage de syrah (55%), merlot (20%), cabernet sauvignon (15%) y petit verdot (10%). La fermentación alcohólica se hace en tanques de acero inoxidable y la manoláctica en barricas nuevas de roble Allier, donde permanece durante 14 meses.
Con un color guinda picota prácticamente opaco, simplemente espectacular, en nariz presenta un aroma de buena intensidad, con sensaciones tostadas en primer plano (turba), fruta negra, tinta china y también grafito. En boca muestra una buena estructura, es sabroso, con mucha fruta, notas torrefactadas y un final largo y potente, bastante armónico.
Precio: 35 euros.
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