Sábado, 14 de octubre de 2006
Ángel María Villar accedió a su cuarto mandato tras superar una campaña de acoso y derribo de bastantes medios de comunicación, como los del grupo Prisa y el diario ABC . El presidente de la RFEF se impuso a Gerardo González Otero y volvió a aglutinar al fútbol español en torno suyo. Pero muchos de los que le votaron en noviembre de 2004 ya no están con él. No aguantan a su lado. De hecho, la mayoría se muestra desencantada por el poco margen de maniobrabilidad y el escaso poder ejecutivo que muestra.
La opinión generalizada, coincidente cada vez más entre colaboradores y críticos, apunta a que es rehén de compromisos adquiridos y no es libre para tomar decisiones. Villar es prisionero de los acuerdos con Jesús Samper y su empresa Santa Mónica, que es la que ha permitido que la Federación pueda sacar la cabeza para respirar del asfixiante estado financiero en el que se encuentran sus arcas.
La última gran polémica, después de la continuidad o no de Luis Aragonés al frente del combinado español, ha sido la celebración del partido de inauguración de La Nueva Condomina. Un encuentro que no debía haberse disputado por el impracticable estado de su césped y que se ha cobrado una víctima: el argentino Maxi Rodríguez del Atlético de Madrid.
¿Por qué no se hizo caso desde la Federación a los informes del cuerpo técnico sobre el estado del terreno? El pasado 19 de septiembre dijeron explícitamente que no se podía jugar ahí ningún partido de fútbol el 11 de octubre. El encuentro no se suspendió porque Santa Mónica, la empresa organizadora -¿desde cuando una compañía privada tiene que organizar un partido a la Federación?-, con su presidente Jesús Samper a la cabeza, presionó para que se jugara.
Y Villar, como decíamos, a callar. Para más inri, el señor Samper es desde hace unas semanas directivo de la Federación, pese a que el ‘código del buen gobierno’ de la RFEF especifica que no puede ser directivo una persona que tenga intereses comerciales con este organismo. Cabe recordar que Santa Mónica Sports explota el marketing y busca patrocinadores a la RFEF. ¿Dónde queda el citado código ético?
Prisionero de Padrón y Gaspart
Ángel María Villar también es rehén de sus compromisos con Juan Padrón, vicepresidente de la RFEF. Se desconoce por qué Padrón tiene capacidad para participar o incluso autorizar las decisiones del presidente, después de la apertura de un proceso judicial en contra de la Federación con motivo de un supuesto uso incorrecto de los fondos de este organismo. Villar y Padrón se encuentran imputados en el procedimiento abierto en 2003 en el Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid. En dicho procedimiento, aparecen también imputados el vicepresidente Juan Espino -que dimitió en febrero de 2003-, el tesorero, José María Castillón, y el miembro de la directiva, Antonio Borrás.
Esta instrucción judicial paralizó los procesos iniciados entonces desde el Consejo Superior de Deportes (CSD), que decidió suspender la subvención pública a la RFEF durante el mandato del anterior secretario de Estado para el Deporte, Juan Antonio Gómez-Angulo. La paralización de las subvenciones fue mantenida por su sucesor en el cargo, Jaime Lissavetzky.
Villar también es preso de Joan Gaspart. El ex presidente del Barcelona financió su campaña electoral y ahora el control que tiene sobre el presidente del RFEF es absoluto. Gaspart no permitiría que esta inversión se fuera al garete por la marcha del presidente.
Los últimos ‘gracejos’ de la RFEF
En este mar de decisiones tan poco acertadas, a la RFEF se le ha ocurrido claudicar ante la Liga de Fútbol Profesional (LFP) en el último convenio suscrito. El controvertido presidente ha concedido todas las peticiones solicitadas, cediendo el control de árbitros y entrenadores por problemas financieros. Ahora bien, el colectivo de los entrenadores no está muy contento con Villar, se ha sentido traicionado porque, desde la firma del nuevo convenio, no tiene garantizada su indemnización como antes.
Además, la RFEF ha construido una formidable Ciudad del Fútbol en Las Rozas, pero la concesión de estos terrenos, que no son propiedad de la Federación, también está siendo investigada por los tribunales debido a supuestas irregularidades. Si la Justicia falla en su contra, se quedaría sin los terrenos y sin los medios alzados en los mismos.
Los problemas financieros de la Federación vienen de lejos. En el informe económico de 2005, aprobado en la Asamblea celebrada el pasado mes de julio, cruzado con los datos de los auditores del Consejo Superior de Deportes, se observa que la RFEF tiene una deuda total de 53.618.361 euros, nada más y nada menos que el 68% de su presupuesto, que en 2006 alcanza los 77 millones. Este montante se reparte en 34.563.322 euros a corto plazo y 19.055.029 a largo plazo.
En las cuentas de la Federación se recogen deudores a los que piden hasta 28 millones de euros. Y en esa lista se incluye al Consejo Superior de Deportes por subvenciones retenidas por valor de 12 millones.
Resulta que el CSD ha congelado en los últimos tres años la subvención oficial por estimar que se había hecho un mal uso de ésta por parte de la Federación en los ejercicios anteriores. No obstante, los 12 millones de euros, o parte de esta cantidad, en caso de prosperar el informe de auditoría del Tribunal de Cuentas (entregado en el Congreso el pasado 20 de julio), se vería seriamente condicionada, pues incluso el alto Tribunal pide el reintegro de parte de las subvenciones que le fueron entregadas en los años 2002 y 2003.
Santa Mónica Sports, un flotador
En los últimos meses, la Federación ha podido sobrevivir económicamente gracias a los adelantos facilitados por Santa Mónica Sports, que le compró todos sus derechos de televisión y publicidad, y también por el reciente convenio firmado con la Liga Profesional, para el que ha hecho numerosas concesiones, como se mencionaba más arriba.
Aun así, los problemas de tesorería de la RFEF se han agravado más si cabe en los últimos meses y su falta de liquidez es absoluta, según informaba Enrique Ortego en ABC hace unas semanas. Tanto como para adeudar a los internacionales los derechos de publicidad de 2005 y, por supuesto, los de este ejercicio, así como las primas del Mundial. En el primer concepto, los jugadores perciben el 66% de los ingresos de publicidad que tiene la RFEF. Esta cantidad se divide de acuerdo con las veces que hayan sido convocados, lo que se puede valorar en tres millones de euros aproximadamente. La prima mundialista, al caer el equipo en octavos, fue de 60.000 euros por cabeza y hay que multiplicarla por 27, con técnicos y todo el equipo de trabajo incluidos. Total: 1.620.000 euros.
Según informaba el citado diario, los jugadores, a sabiendas de que el retraso en el pago de las primas es habitual, van cobrando esas cantidades en especie. De ahí que muchos saquen todos sus viajes particulares a través de la Federación y ésta, a su vez, a su agencia de viajes, y luego se los descuentan de la deuda individual de cada futbolista.
Por otra parte, lo que deben a los proveedores se puede estimar en unos 17 millones de euros. También sigue sin saldarse la deuda con la Asociación de Futbolistas Españoles, próxima a los cinco millones, ni la de la agencia de viajes de El Corte Inglés, a la que deben más de tres millones de euros.
Con todo y con eso, la RFEF puede recibir un balón de oxígeno económico en los próximos días porque la venta de su antigua sede de Alberto Boch, autorizada ya en la Asamblea, está a punto de realizarse. Se puede cerrar en unos 24 millones de euros que, descontando la hipoteca de unos 18 millones suscrita por este edificio con Caja Madrid, reportaría a las arcas del organismo futbolístico unos seis millones de euros, montante con el que pueden empezar a hacer frente a su deuda a corto plazo estimada, recordemos, en 34.563.322 de euros, según la última memoria.
Problemas en las federaciones territoriales
En el sistema de elección del presidente de la RFEF son claves las federaciones territoriales. Sin embargo, éstas empiezan a perder poder, pues ya no pueden realizar su función de promocionar el fútbol base y construir campos por problemas económicos. El Consejo Superior de Deportes continúa contribuyendo con fondos públicos para fomentar el deporte rey, pero este dinero ya no llega por la suspensión de las subvenciones, sino a través de las Diputaciones Provinciales. Así, el presidente de la territorial de turno no aparece ni en la inauguración de las nuevas instalaciones.
En las territoriales están saltando escándalos en las últimas fechas, como le ha sucedido en la gallega a su presidente Julio Meana. La Xunta de Galicia investiga a la federación de esta comunidad por supuesto uso ilegítimo de las subvenciones y el Comité gallego de justicia deportiva ya ha abierto expediente a varios directivos. En la de Castilla-León, también hay movida porque su presidente, Marcelino Maté, no ha hecho caso a la resolución del comité de competición por una alineación indebida y el club que se saltó el reglamento ha ascendido cuando debería haberlo hecho el perjudicado.
Con todo, desde la RFEF siempre se intenta dar imagen de tranquilidad, de que aquí no pasa nada. Pero entre los colaboradores de Villar va aumentando el desencanto. Son conscientes de que no se están haciendo las cosas bien, en definitiva, que no se ejecuta. Por ello la Junta Directiva vive bunkerizada viendo a todos los periodistas como enemigos. Y ya se está movilizando la oposición. Joaquín Romeu, ex presidente del Real Murcia, acompañado de Sandro Rossell, empiezan a dar los primeros pasos para montar una candidatura capaz de derrocar a Villar después de cuatro lustros de mandato.
Romeu -que aspirará a la presidencia- y Rossell lideran un proyecto en el que hay detrás gente del fútbol de primer nivel que aún no quieren aparecer. Está previsto presentar esta candidatura a principios del próximo año. Ya han tenido contactos con varias federaciones territoriales y seis presidentes están dispuestos a sumarse a este proyecto.
El Gobierno toma nota
Joaquín Romeu se encargará de la parte administrativa y de gestión y delegará en la amplia experiencia de Sandro Rossell en el plano deportivo y de marketing. Este último, además de su exitoso paso por la vicepresidencia del Barcelona, era el responsable de la selección brasileña en el Mundial de Japón y Corea en 2006 desde su cargo en la firma Nike y explota a través de su empresa el marketing de la Federación Española de Baloncesto, cuya selección se ha proclamado campeona del mundo en el pasado Mundial de Japón.
Críticos, opositores y colaboradores coinciden en que la RFEF debe acometer una modernización obligada. El Gobierno también se encuentra en esta línea. Los procesos judiciales, la situación económica y la crisis deportiva (Luis Aragonés sigue en su cargo convencido de que lo sacará adelante y nos clasificará para la Eurocopa 2008) han puesto en el disparadero al organismo que preside Ángel María Villar, un señor respetado, por otra parte, en el fútbol mundial, donde ostenta una vicepresidencia de la FIFA y otra de la UEFA. Pero tantos años en un cargo, casi veinte, desgastan a cualquiera. Y Villar parece desgastado de cara a la opinión pública, a los aficionados y, en definitiva, al fútbol español.
Sacyr como modelo: el ‘capitalismo amigo’ de Zapatero hace crisis
Dos millones de hogares perdieron ayer dinero en bolsa
Después de la hecatombe bursátil, ¿qué puedo hacer?
Batalla entre el Arzobispado de Valladolid y un descendiente de Maura por una herencia millonaria
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
