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DE INTERÉS

Del audiolibro a las películas sin imágen

@Esteban Hernández

Martes, 29 de agosto de 2006

Hasta la fecha, los audiolibros no han sido más que una forma minoritaria de extender la explotación de productos literarios de notable éxito. Así ha ocurrido en Estados Unidos, el Reino Unido o Alemania, países en los que el soporte goza de importante aceptación y donde las creaciones literarias de importantes ventas tienen enseguida su adaptación a formato audio.

Nuestro país, por el contrario, no ha vivido ese proceso con similar fervor. Según Luis Botella, director comercial de la tienda digital Amares, “el público español aún no ha probado el audiolibro; puede ser muy cómodo ir en el coche escuchando una obra pero no tenemos esa costumbre. Quizá porque no ha sido una apuesta de las grandes compañías”.

En términos similares explica la falta de aceptación del soporte Rafael Ortuño, gerente de la tienda digital Audiolibro.es, una de las empresas que más fuerte ha apostado por las versiones para escuchar. “Hubo algunos intentos infructuosos hace años de conseguir que el producto se implantase, pero la realidad es que ninguna empresa lo intentó de una forma convencida”. Y ese esfuerzo continuado, según Ortuño, resulta indispensable para que un producto innovador encuentre su hueco. “Tienes que realizar una inversión fuerte para enseñar al cliente que hay otras formas de aprovechar su tiempo. No sólo tienes que mostrarle un producto sino que has de cambiar sus costumbres. Eso es costoso, y sin una inversión de una gran compañía detrás, resulta complicado”

Sin embargo, los caminos en la cuna del audiobook apuntan en dirección totalmente opuesta. El diario New York Times recogía la noticia de que una obra de ficción, Ballad of a whiskey robber -la historia de un portero de hockey sobre hielo que se convierte en ladrón de bancos-, sería autoeditada. Su autor, Julian Rubinstein, no había conseguido que la editorial apostase por la conversión en audiolibro de la novela, pero sí había atraído el interés de algunos personajes populares, como el actor Eric Bogosian, el rockero Tommy Ramone, el cómico Demetri Martín y el novelista Gary Shteyngart, que se brindaron a participar en la versión audio de la novela.

Y esa ayuda de figuras más o menos populares no sólo ha ocurrido en el género novelístico. El ensayista Greg Palast, autor de La mejor democracia que se puede comprar con dinero (Ed. Crítica) ha puesto en el mercado una versión de su obra Who’s afraid of Osama Wolf, en la que cuenta con Jello Biafra (ex cantante del grupo punk Dead Kennedys y famoso activista estadounidense, que interpreta a Osama Bin Laden), la actriz Janeane Garofalo y el actor televisivo Ed Asner.

De una a múltiples voces

Ambas experiencias muestran nuevos caminos ya que, usualmente, las versiones audio se basaban en la lectura del texto por una sola voz. En ocasiones, el narrador era una figura popular, pero no existía ningún atractivo añadido más. El cambio en los audiobooks está llegando de la mano de obras técnicamente más trabajadas y complejas, que intentan aprovechar mejor el medio y que intentan dotar al producto de nuevos perfiles.

Según Jorge Lis, director de la empresa Audiocolección.com, “lo mejor que tiene la coyuntura actual es que las posibilidades del audiolibro son muy grandes. Se trata de dar vida a las obras de un modo que el texto no lo consigue, de meternos en un cuarto oscuro y hacer películas sin imagen. Y sería genial que, como en EEUU, escritores y actores de renombre se involucrasen cada vez más en las grabaciones”.

Pero las nuevas posibilidades no se basan sólo en realizar versiones más atractivas sino que su principal baza reside en atraer a nuevos públicos, tratando de interesar a lectores especializados y de recoger obras sectoriales que, no obstante, lleguen a nuevos nichos de mercado. Sería el caso, según Rafael Ortuño, de “ediciones muy específicas de formación, ya que hay muchos ámbitos en los que el audio puede complementar o sustituir el papel del texto”. Pero, sobre todo, se está dando con géneros como la literatura o el ensayo especializados.

En la actualidad, el cliente tipo es mayoritariamente hombre (60%-40%), con una edad media de 40 años, que en ocasiones adquiere los productos para quienes no pueden leer, como personas ancianas o impedidas. Los libros más vendidos en España son El Quijote, Platero y yo, Las mil y una noches, Harry Potter y la piedra filosofal, Cuentos de Navidad y Las rimas de Bécquer. Y la intención es, para Jorge Lis, conseguir un perfil que abarque más situaciones y una lista de éxitos en las que figuren géneros como la poesía o narrativa actuales, la Historia y las biografías, realizando lanzamientos simultáneos en libro y en audio.

“El audiolibro acabará implantándose en España y encontrando un espacio propio en las grandes cadenas. Hay que tener en cuenta que es formato que permite aprovechar las horas de paseo, gimnasio o relax para leer sin sacar ni un minuto de tiempo extra. Y eso es una baza muy poderosa”, asegura Lis.

 

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