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José Antonio Zarzalejos.- 27/11/2010

En física se entiende por situación crítica cuando se producen las condiciones a partir de las cuales se inicia una reacción nuclear en cadena. Atendiendo a la metáfora, en ello estamos actualmente en España. En una coyuntura en la que, por su misma gravedad, se dan condiciones para una gran reacción positiva cuya alternativa sólo sería el desastre. Se trata de una de esas ocasiones nacionales en las que el jefe del Estado, Don Juan Carlos, emerge ejerciendo sus funciones constitucionales de moderación y arbitraje, para subrayar que no estamos instalados en la normalidad sino en una suerte de excepcionalidad bien descrita por instancias reflexivas internacionales, habitualmente fiables. Así, The Economist, que en los medios de comunicación convencionales ejerce un indiscutible liderazgo de opinión, atribuye en su último número a España, y a las decisiones del presidente del Gobierno, una sustancial importancia para la preservación de la cohesión de la zona euro y la evitación de una quiebra de la UE. Las magnitudes de un eventual, y absolutamente descartado por Zapatero, rescate de la economía española son tales que nos responsabilizan, tras las fallidas finanzas de Grecia e Irlanda y las renqueantes de Portugal, a hacer un supremo esfuerzo colectivo.
El Gobierno no tiene toda la responsabilidad de lo que ocurre, aunque le corresponde un porcentaje determinante. No sólo por su sobreseimiento suicida en valorar los tiempos y las profundidades de la crisis, sino por un comportamiento posterior -actual, incluso- que sugiere esas “dudas” de los mercados a que se acaba de referir el socialista y vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia. Todos tenemos dudas y son, más o menos, éstas: 1) Qué razones existen para que la reforma laboral no haya sido más profunda y renovadora; 2) Por qué se está dilatando el proceso de reconversión de las Cajas de Ahorro; 3) Cuál es la razón por la que el Ejecutivo ha aplazado al próximo año la reforma de las pensiones; 4) Qué motivos existen para que no se haya aprobado todavía el proyecto de ley de Economía Sostenible en el que se prevé la imprescindible reforma de los órganos reguladores; 5) Cómo es posible que ocho comunidades autónomas incumplan los límites del déficit establecido para 2011; 6) que condicionantes atenazan al Gobierno para no solucionar por vía legal el grave problema energético en España con grave coste para las empresas y seria carga para los Presupuestos Generales del Estado y 7) entre otras, a qué se está esperando para la reordenación del número de las demarcaciones municipales en nuestro país y su financiación.
Datos para la desconfianza
Ante estos retrasos surgen legítimas dudas acerca de la voluntad, determinación y competencia del Gobierno, no sólo en los mercados, sino -de manera alarmada- entre la clase empresarial que contempla cómo el diferencial del bono español con el alemán ha alcanzado el récord de los 270 puntos básicos; cómo el desempleo es resistente a descender del 20% (se esperan malas cifras de Noviembre); de qué manera la inflación se ha encaramado hasta el 2,3% al tiempo que estamos en un estancamiento del PIB con tendencia recesiva; a qué velocidad cae la Bolsa castigando a las Compañías más potentes e internacionalizadas y empequeñeciendo el ahorro de los ciudadanos y con qué perseverancia continúa la crisis en el sector inmobiliario que durante cinco meses consecutivos sigue cayendo como lo demuestra la minoración en la concesión de créditos hipotecarios (un 15,9% menos en septiembre). Se da la circunstancia, de que en estas condiciones, bancos y empresas españoles de primera fila obtienen financiación en los mercados internacionales con más facilidad y mejores precios que el propio Estado. Es decir, España es un lastre y no un activo.
El documento de la Fundación Everis está suscrito por un centenar de empresarios, intelectuales y académicos que, en un gesto repleto de desconfianza hacia el presidente del Gobierno, se lo presentan al Rey como Jefe del Estado
Esta acumulación de variables negativas está en la raíz del documento de la Fundación Everis que enmienda a la totalidad el panorama económico, social y político de España, suscrito por un centenar de empresarios, intelectuales y académicos que, en un gesto repleto de desconfianza hacia el presidente del Gobierno, se lo presentan al Rey como jefe del Estado, quien hace exactamente lo que debe: de una parte, escucharles y atenderles y, de otra, remitirles al líder del Ejecutivo para que éste asuma sus responsabilidades. La reunión de hoy en La Moncloa responde a un correcto procedimiento inspirado por la Jefatura del Estado: los gestores de las grandes empresas españolas, que se ven lesionados por el desplome de la marca España, que han diversificado sus negocios en una estrategia cauta y emprendedora, deben enfrentarse y hablar con un presiente en el que, mayoritariamente, no confían y cuyo liderazgo observan constreñido por prejuicios excesivos, incompetencias reiteradas y falta de sentido de Estado. De no ser así, la inmensa mayoría de los firmantes del documento de la Fundación Everis, jamás hubiesen asumido un compromiso de orden político-social de tanto calado como el que se plantea en el documento, razón por la que priorizaron la interlocución con el jefe del Estado -permanente, suprapartidaria, unitaria- sobre cualquier otra. Los ciudadanos y los medios son muy libres de cargar contra el Rey como ya es habitual, pero ha sido de nuevo D. Juan Carlos el elemento que precipita una reacción con su capacidad de interlocución. Y desde luego, ni los actos del Rey ni sus intenciones son diferentes a los de colaborar a aunar esfuerzos y recortar distancias. La foto de hoy en La Moncloa tiene el valor esencial de marcar en rojo la excepcionalidad de la situación y la precariedad de la vertebración de la sociedad civil: esa foto, si la hay, revienta los cauces convencionales de sindicatos y patronales que visten el decorado de un escenario nacional que se ha quedado viejo. Vamos, quiérase o no, a otro diferente.
Cataluña y los socialistas
Mientras tanto, Cataluña está inmersa en una jornada de reflexión para cambiar seguramente y sin entusiasmo (se espera una abstención muy alta) un panorama en el que el socialismo de Zapatero ha cometido todos los errores posibles: el PSC-PSOE formó allí dos gobiernos tripartitos con la izquierda más radical (ICV) y con los independentistas más extremos (ERC); gestionó desastrosamente un nuevo Estatuto que alteraba la Constitución en los términos que hubo de establecer una controvertida sentencia del TC; dirigió una Generalidad que carece de crédito y ha debido recurrir a los llamados “bonos patrióticos” y que, en vez de transformar la sociedad catalana, ha profundizado sus peores endogamias, sean éstas lingüísticas, culturales o sociales, dejando un catalanismo más desconfiado de lo que ya era con la españolidad. De tal forma que el previsible acceso de CiU al gobierno catalán y el correlativo fracaso, seguramente muy severo, de los socialistas, podría abrir una nueva etapa si Artur Mas, en un contexto tan crítico como el actual, no se empeña en poner encima de la mesa un inviable concierto económico. No sólo porque sea impracticable desde el punto de vista constitucional, sino porque el horizonte marca que tanto el vasco como el Convenio navarro plantean tales problemas en la Unión Europea que de lo que hay que ocuparse y preocuparse es del mantenimiento de los regímenes financieros de la autonomía vasca y navarra, mucho antes que de la extensión de ésta fórmula a otras comunidades. Cataluña ha de ser parte de la solución y no del problema de Estado que nos atenaza, como lo fue durante no poco tiempo en las décadas de los 80 y 90.
Ciudadanos en huida
Los ciudadanos, por fin, están instalados, además de en la enfermedad del miedo y la angustia paralizante, como acreditan estudios demoscópicos cuantitativos y cualitativos (el de la fundación Pzifer, al que me referí el pasado sábado día 13 de noviembre) en la increencia y escepticismo respecto de la política y los políticos. El estudio de la Fundación Santa María -elaborado sobre más de tres mil cuestionarios- llega a la conclusión de que los jóvenes españoles tienen una opinión “deplorable” de la política y de los políticos. Las nuevas generaciones aparecen como auténticamente derrotadas por el pesimismo sobre su futuro, se sienten condenadas a vivir peor que las de sus padres, han interiorizado la crisis con enorme fatalismo y desesperanza y no se perfilan como tractores de un porvenir de regeneración. Sus preferencias están situadas en el mundo de los valores marginales a la política, desean salir de España en lo que se perfila como una nueva generación de emigrantes y no entienden los términos del debate público en nuestro país porque ni el franquismo ni la transición forman parte de su experiencia vital y de su memoria personal y colectiva. Para ellos, España es un proyecto próximo al fracaso, razón por la cual -y ante la proporción de la increencia- comienzan a articularse movimientos en la sociedad civil como el propiciado por la Fundación Everis, el impulso por el Colegio Libre de Eméritos de un documento de gran importancia que se irá conociendo a lo largo del mes de diciembre (“España en crisis. Sociedad, economía, instituciones”) y la irrupción muy próxima del Foro de la Sociedad Civil integrada por más de cien personalidades que discuten estos días el manifiesto de presentación ante la opinión pública.
Sin denuestos y con profunda tristeza, esta es la situación crítica que el Rey, con su inusual visibilidad en asuntos de gestión política, ha querido subrayar con un lápiz rojo. Está en su obligación de hacerlo.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
189 COMENTARIOS
189 .- Intentaré ser breve. Para empezar no soy monarquico, pero soy totalmente de derechas, catolico y alguna otra cosilla mas. Estoy totalmente de acuerdo que el Rey es excesivamente campechano con quien quiere y esto perdonen ustedes nunca ha sido una total democracia, lo sabemos muchos aqui y lo saben mucho mas fuera del pais, todo esto de la transicion y las mil monsergas dichas y repetidas una y otra vez ya no cuelan ni el el cerebro de la mayoria de nuestros conciudadanos que por cierto no se preocupan en lo mas minimo por enterarse a ciencia cierta lo que es mejor para este pais nuestro porque es mas importante el proximo puente que van a disfrutar. Tampoco tienen la culpa los jovenes por su inercia, así lo han criado y educado la mayoria de los padres de este pais nuestro, asi que recoges lo que siembras. Tuvimos un presidente que nos saco del letargo en el que viviamos y a la primera de cambio le gritaron ASESINO y ahora mismo no nos enteramos porque no nos apetece que estamos al borde del precipicio y perdonen la banca no es la culpable, somos culpables todos incluido el Rey que siempre ha sido amigo de lo peor y lo ha demostrado efusivamente. No queda ESPAÑA ya no queda nada.
188 .- Sigo:
El documento critica a los políticos democráticos, [buenos o malos, son los que elegimos], tachándolos de demasiado jóvenes y poco preparados, entre otras cosas, se aboga por un cambio en el modelo de Estado, acabando con el sistema autonómico y proponen cambios en el sistema electoral para eliminar a las minorías nacionalistas.
Lo democrático y constitucional sería que propusieran sus alternativas a la sociedad por medio de un partido que las hiciera suyas, y que los ciudadanos las valoráramos en las elecciones frente a otras igual o mas legítimas, [la nacionalización del sistema financiero, la abolición de la propiedad, la disolución del estado, la independencia de las comunidades, el seguir como estamos, etc...], pero elegido por los ciudadanos y no impuesto por los plutócratas a través del Rey...
Como se parece esta situación a esta otra, [manifiesto incluido]:
http://es.wikipedia.org/wiki/Dictadura_de_Primo_de_Rivera
Curioso que en 1923 el golpe lo dieran los generales para tapar las vergüenzas de su pésima gestión militar en el Desastre de Annual,... y ahora lo quieran dar los financieros para tapar su responsabilidad en la actual crisis económica...
Por lo menos el general Silvestre tuvo la dignidad de suicidarse, yo aún estoy a la espera ahora de ver saltar al primer banquero desde su rascacielos...
Monarchia delenda est...
187 .- Estamos asistiendo a la ejecución de un "pronunciamiento" propio del siglo XXI, un verdadero golpe de estado.
Atrás quedaron los pronunciamientos militares del XIX y los golpes del XX...
Hoy los pronunciamientos no los dan los "espadones" militares, lo da la plutocracia...
http://www.fundacioneveris.es/Images/TransformaEspa%C3%B1a_tcm32-71088.pdf
El "manifiesto" presentado ppor la Fundación Everis, que preside el ex ministro Eduardo Serra, directamente al Rey exige cambios políticos, no por la vía democrática de la confrontación de alternativas de los distintos partidos que se resuelven en el debate parlamentario, y, en último caso, con la llamada a las urnas... Los pretende imponer por la voluntad interpuesta del Rey actuando como mascarón de proa, y el resultado lo tenemos en la reunión de hoy, en la que el poder democrático, el Presidente del Gobieno, se rinde ante el directorio del dinero, los "dueños" del país...
186 .- El rey es co-responsable de lo que ocurre en España. Es cierto que no gobierna, pero, al menos hasta hace poco, tenia un prestigio que lo abalaba. Tanto abrazo, palmadita en la espalda, tanta sonrisita complice, son gestos que apoyan [aunque sea de una manera intangible] al señor que nos lleva a la ruina [al descredito ya nos ha llevado]. El rey es muy visceral y no sabe controlar sus emociones[ si lo viera Gangan!, le daba un ataque]. Asi menospreciaba, publicamente, a Aznar por, parece ser, no tener empatia con el. Menudo rey. Que verguenza. Usted tiene que estar por encima de simpatias y apoyar a España. Y Aznar fue un gran gestor economico y ZP un inutil. Tome nota. Tampoco es muy intelegente [eso, pobre, debe ser genetico], pues se alia con los que le quieren mover el sillon. BOrBON, BOBON!!
185 .- A mi lo que mas gracia me hace, bueno en realidad, loq ue mas me preocupa, es la insistencia de algunos "cabezaspensantes" en los convenios de Navarra y ahora tambien del Pais Vasco, con el Estado Español. ¿donde está la discriminación con el resto de españoles? Esta idea supone que los navarros no participamos en los gastos generales del Estado, y es un craso error, además de una solemne mentira capciosa, para con ella desprestigiarnos. Está claro que de los Fueros llevamos "disfrutando" desde la invasión de los energumenos españoles dirigidos por el Alba, a quien Dios tenga en los infiernos, y cada vez restandonos una parte mayor de nuestra decisión como pais. ¡Vale! Se conquistó Navarra, pero eso no obsta para que perdamos todas nuestras señas de identidad. Y que tal sentaria en España, que nos unieramos con la parte navarra del otro lado de los Pirineos, y nos fueramos de España? O que declararamos la independencia de una puñetera vez? Viendo como funciona este estado del bienestar español, creo que una de estas dos propuestas, seria una opción muy válida. Que se lo vayan pensando de una puñetera vez y nos dejen en paz. No vaya a ser que tengamos que asumir leyes diferentes.
TINTA DE VERANO
Así veraneaban hace medio siglo los millonarios más exquisitos
Agustín Rivera. Casares