TENDENCIAS
Rey, Oliver Stone, Hugo Chávez, Zarzuela
@José Antonio Zarzalejos - 12/09/2009
Amarga ha tenido que ser la semana para el Jefe del Estado. El lunes pasado, el oscarizado director Oliver Stone, adalid de dictadores como Castro, presentaba en el festival de Venecia su documental South of the Border a la mayor gloria de Hugo Chávez, el caudillo venezolano, al que el cineasta norteamericano cubre de elogios con la impertinente advertencia de que “vuestro Rey -en referencia a D. Juan Carlos- debería callarse”. Después de volver a imputar a José María Aznar una inexistente participación en el frustrado golpe de Estado contra el dictador bolivariano, Stone -que en los ochenta-noventa fue un director casi de culto con su inolvidable Platoon, JFK: caso abierto o Wall Street- aconsejó a un periodista que nuestro Rey prestase más atención a Chávez, después de que en la cumbre Iberoamericana de 2007 el monarca hiciera callar al venezolano (“¿por qué no te callas?”), que constantemente interrumpía al presidente Rodríguez Zapatero.
Chávez en
Ayer, el Jefe del Estado tuvo que recibir en
Por si fuera poco, mañana domingo Evo Morales, palmero de Chávez –como Ortega en Nicaragua y Correa en Ecuador-, celebrará un mitin en
Las “Memorias de un preso”
No paran ahí las cosas: el jueves presentó Memorias de un preso el otrora banquero y ahora sublimado pensador, Mario Conde. Nada de particular si no fuera porque el que fue presidente del intervenido Banesto refiere con todo lujo de detalles una conversación telefónica –supuesta conversación– con D. Juan Carlos en la que éste le manifiesta su indignación ante la inminente decisión del Gobierno de Felipe González de hacerse con Banesto. Corría diciembre de 1993. En abril de ese año había fallecido D. Juan de Borbón en
Tampoco
Cayo Lara, republicano en palacio
Vayamos un poco más atrás: terminadas sus vacaciones en Palma de Mallorca –sólo una salida en El Fortuna y máxima austeridad–, la primera audiencia del Rey fue a Cayo Lara, coordinador de Izquierda Unida, que se jactó de haber defendido ante D. Juan Carlos la proclamación de
Derecha e izquierda, ¿monárquicas?
La cuestión de fondo es que la clase dirigente española y la propia sociedad no termina de interiorizar que
La legitimación de D. Juan Carlos a través de la desactivación de sus poderes dictatoriales en 1975 y de su papel en el frustrado golpe del 23 de febrero de 1981 (obligada la lectura al respecto de Anatomía de un instante, de Javier Cercas) no es eterna y requiere de la normalización en el día a día que el monarca está intentando por todos los medios: ha delimitado con habilidad la presencia de los miembros de su familia; ha otorgado a los Príncipes de Asturias una función representativa delegada que acerca la institución y la rejuvenece; ha introducido elementos de control y transparencia en su Casa –sus finanzas están intervenidas por un funcionario–; se ha mostrado austero en tiempo de dificultad y ha pasado sus vacaciones en el mismo lugar en el que, con casi seguridad, tiene su guarida un grupo terrorista de ETA.
El éxito de Oliver Stone
El Rey, ante este panorama de indolencia hacia la institución y hacia su propio papel constitucional en el que es zaherido por cualquiera que pretenda notoriedad y en el que no se respetan las convenciones de discreción que existen en todas las monarquías parlamentarias, permanece discreto, sonriente y tenaz. Pero D. Juan Carlos calla. Parece que Oliver Stone ha tenido éxito: “Vuestro Rey debería callarse”. Y entre el silencio general, el Rey no abre la boca, entre otras cosas porque recela… incluso después del insurreccional 11 de septiembre que se marcó ayer el nacionalismo catalán. Y
Opiniones de los lectores (535)
535.
TOCOBARCHIN»15/09/2009, 18:19 h.
Señor Zarzalejos: ¿ También cumplió el rey su obligación de callarse cuando el líder de la oposición clamaba porque el presidente del gobierno negociara con ETA, tras el atentado de la T4 y el rey, en referencia a lo conseguido en la negociación en Irlanda don el Ira, dijese: "Pues habrá que intentarlo", repito: olvidando que el líder de un partido que representa al 5o % de los españoles estaba protestando por esa negociación con los terroristas?
534.
carpave»14/09/2009, 15:50 h.
Este comentario ha sido eliminado por el moderador.
533.
otroquetal»14/09/2009, 10:30 h.
La monarquía es un anacronismo. Además el respeto debe ser por ambas partes. ¿Nos respeta el rey cuando negocia con sus "primos" árabes y tenemos que pagarle una comisión por el petróleo que entra en España? ¿O cuando negocia todo tipo de contratos y se lleva su pellizco? ¿Eso es respeto?
532.
JAP»14/09/2009, 09:13 h.
Pide el señor Zarzalejos repseto para el jefe del Estado español, y para ello insulta llamando dictador al jefe del Estado venezolano [por cierto, legitimado reiteradamente por decisión soberana del pueblo venezolano], y de paso, menosprecia de una tacada a los jefes de Estado de Bolivia, Nicaragua y Ecuador, todos ellos designados democráticamente por los ciudadnos de sus países.
Este doble rasero ¿responde a un tic supremacista de parte del español señor Zarzalejos? ¿Es acaso señal de un racismo larvado que requeire un rápido propósito de enmienda? o peor ¿nestá de acuerdo el sr. Zarzalejos con la ignominia que desprenden sus palabras?
En todo caso, tras este artículo, y después del calificativo de "imbécil" aplicado al cienasta Oliver Stone por parte del muy listo y conocido experto en psiquiatría Sr. Quevedo, comienzo a dudar de que El Confidencial siga siendo el periódico digital crítico, ponderado y sabio que me pareció en su momento.
531.
boulbi»13/09/2009, 22:54 h.
Libis#528,que existan nacionalistas independentistas nadie lo puede evitar, otra cosa es que el gobierno de la nación decida con ellos el porvenir del país, cosa que le aseguro que en Francia no sucede.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
José Antonio Zarzalejos es licenciado en derecho por la Universidad de Deusto y periodista. Ha desempeñado puestos de distinta responsabilidad tanto en el Grupo Correo, primero, como en Vocento, después. Fue director del diario ABC de 1999 a 2008. Su "cuaderno de notas" pretende ser una aproximación certera a la realidad política, económica y social española e internacional.
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
Enlaces de Interés