TENDENCIAS
UPyD, Vargas Llosa, Savater, Varela Ortega, Irene Lozano
@José Antonio Zarzalejos - 07/11/2009
Día 3 de noviembre. 19 horas. Sala Valle Inclán del Círculo de Bellas Artes en la madrileña calle de Alcalá nº42. Lleno hasta la bandera. Asistentes con invitación y confirmación. Es el acto de arranque de la Fundación Progreso y Democracia, instrumento de reflexión de la UPyD liderado por Rosa Díez. El programa: coloquio sobre El pensamiento liberal en la actualidad. Salen a la palestra, en estos tiempos de escaseces intelectuales, cuatro personajes acreditados: el escritor Mario Vargas Llosa, de larga y admirable trayectoria; Fernando Savater, filósoso y publicista; José Varela Ortega, nieto del eximio Ortega y Gasset y uno de nuestros catedráticos más brillantes y lúcidos en el análisis del presente desde el foco del pasado; e Irene Lozano, filóloga, más que una promesa del ensayismo, con tres libros necesarios, y de entre ellos, Lenguas en guerra, la narración más exacta de la convivencia lingüística en España. Fernando Maura, ex parlamentario vasco del PP que ahora milita en UPyD, oficia de moderador.
Resulta sugestivo que un pequeño partido, de reciente fundación, a unas semanas de su Congreso cuasi constituyente, tenga la fuerza suficiente para alojar bajo el paraguas de su nueva fundación a cuatro personas de tanto fuste intelectual y de tan rotundo discurso ciudadano. A más a más: el acto comienza con la entrega por Rosa Díez de las credenciales de patrono de honor de la fundación al hispano-peruano Vargas Llosa que en las elecciones generales de 2008 apostó por UPyD. Se ve que el autor de La fiesta del chivo mantiene su órdago por el partido de Rosa Díez.
Y tras este trámite de poderío político, comienza los que serán, dos horas después, cuatro brillantes exégesis de lo que ocurre en España. No es fácil en Madrid escuchar, con la honradez intelectual de estos pensadores, un auténtico alegato contra la corrupción en sus más variadas formas. Y resulta del todo alarmante que los medios de comunicación no hayan cubierto –ni una línea en los principales periódicos—este acto bastante insólito en la capital de España.
La corrupción es la consecuencia de una burocratización de la clase política, a la que falta creatividad, a la que ha superado el ritmo social y que es endogámica (Vargas Llosa); la responsabilidad de que haya corruptos en la dirigencia del país concierne también a aquellos que, pese a la obviedad de sus fechorías, siguen siendo votados por un cuerpo social que a veces nos es mejor que los corruptos (Savater); la corrupción es la consecuencia de la natural codicia de los humanos y de la concentración de poder, ya sin la tradicional división entre ellos (Varela Ortega); y también porque los partidos son incapaces de regenerarse internamente (Lozano). Estas afirmaciones, expresadas con un lenguaje cuidado pero accesible y adornado con citas que brotan naturalmente, reconcilia con cierta clase intelectual, ante la cascada de porquería que nos trae la actualidad: desde el caso Gürtell al Pretoria pasando por el Millet.
El fallo de los controles
Los cuatro intervinientes, a la postre, señalan a lo mismo: la autenticidad de la democracia está en el sistema electivo, pero no sólo: también en el buen funcionamiento de los controles y en la capacidad de regeneración del sistema. ¿Qué pasa con el Tribunal de Cuentas? ¿Qué ocurre con la Sindicatura catalana y la acción de su parlamento? ¿Por qué no se encargan auditorias independientes en los partidos para poner los números claros y las responsabilidades nítidas? En España la corrupción política nos remite a lugares muy atrasados en la calidad democrática. Varela Ortega apunta a los excesivos poderes de recalificación urbanística y a la deficiente financiación de los municipios; Vargas Llosa relata cómo la corrupción es propia de las dictaduras pero debe corregirse rápidamente en las democracias; Savater apela a la ciudadanía para que discierna quién merece el voto y quién no, y Lozano insiste en la necesidad de que se abran las ventanas y se ventilen los cuarteles generales de las organizaciones partidarias.
A veces a las sociedades les faltan referentes. Ese, creo, es el momento de España: no emergen –o no les dejan emerger—intelectuales críticos a los que se les ofrezca resonancia mediática que sacudan conciencias y convoquen a un rescate de la decencia. De persistir esta atonía ética, este silencio denunciatorio, esta indolencia moral, la corrupción podría entenderse como compatible con el propio sistema democrático. Y entonces, se produciría una regresión colectiva. A tenor del escasísimo alcance público de los cuatro discursos mejor armados por otros tantos intelectuales españoles –de diversa ideología y creencias—de cuantos se han podido escuchar en los últimos tiempos en un foro patrocinado por un nuevo partido político, se podría llegar a una conclusión muy poco optimista. Pero el hecho de que Vargas Llosa, Savater, Varela Ortega y Lozano no eludieran la cita, se zafaran con el tema y disertasen con libertad y valentía sobre él, ha sido todo un logro. Un logro silenciado, amortiguado, pero que entre los Correa, los Millet, los Pretoria… terminará por imponerse.
Opiniones de los lectores (111)
111.
Hermano Lobo»09/11/2009, 21:38 h.
Tiene toda la razón el autor del artículo cuando hace hincapié en lo desapercibida que ha pasado la noticia de dicha reunión en otros medios.
Toda una reflexión acerca del cáncer de nuestra paupérrima democracia cual es la corrupción, en sus múltiples formas. Pero discrepo con los participantes en la poca valoración que se hace de una de las causas, para mí, fundamentales de que nuestra democracia adolezca de ese tremendo desengaño que da cancha a la partitocracia: el ejercicio del voto mediante listas cerradas.
Si a ello añadimos una absurda, arbitraria y oportunista aplicación de una ley según la cual un partidillo regional, territorial y, por supuesto, nacionalista, tiene una representación de seis diputados en el Congreso frente a un único diputado de otro partido de ámbito nacional votado por un mismo número de personas, tendremos la justa medida del grado de degeneración que puede adquirir el comúnmente aceptado como menos malo de los sistemas políticos.
110.
cristobalium»09/11/2009, 20:49 h.
Listas abiertas; separación de poderes [desimantar], “encaje” bancario ajustado, sin superar la ecuación del dinero bancario; órganos intermedios y superiores poder judicial, elegibles en listas abiertas. En fin, democracia. Y para los intelectuales y científicos con marchamo, fuera etiquetas. Antaño creían que la tierra era plana, planeta, mandando a la hoguera a Giordano Bruno.
109.
medusa»09/11/2009, 18:49 h.
En España hay tanta gente de grandes silencios, que quieren hablar y no puedèn-
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Todo estarà en las proximàs elecciones Legislativas , alli se vera si si o si no, entonces veremos si el silencio se rompe y sale la voz social y critica tan deseada y tan esperada.
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108.
medusa»09/11/2009, 18:11 h.
Ultimamente estoy recopilando los intelectuales y sobre todos escritores de la llamada generaciòn de los Cincuenta, y oiga con una Dictadura que se la cogia con la mano, que manera de saborear cultura con mayusculas.
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Sin duda el oficio se ha perdido. y como reflejo de està situaciòn la politica que tambien es un palido reflejo de otrora.
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.Si nos hemos cargado el teatro antes al menos en TVE, dabàn teatro, ahora ni eso y nos hemos sumido en la cultura del sexo y en programas basuras, como podemos discernir un minimo de sentido intelectual y practico....imposible.
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Lo dicho hace falta un rarme moral de grandes dosis y de muchosvectores en estè Pais y si me apura en el mundo.
107.
medusa»09/11/2009, 17:41 h.
UPD, es el partido que nos tiene que traer la esperanza en un cambio y un golpe solido de timòn hacia un mañana mucho màs limpio-
-- Los intelectuales que sòn la parte visible de como polula una sociedad, ellos con sus logicas denuncias nos muestran el camino a seguir, hoy se han convertido en una comparsa de los politicos que manifiestamente azotan el viento elegido.
Asi hemos visto como desde los Goya// hasta los supuestamente llamados el clan de la Ceja.// han tirado del carro progre de Zapatero.
Hace falta rebobinar y saber que ellos sòn la voz de la conciencia politica, y que sus practicas muchas veces devienen en que la gente a pie de calle tenga una idea primero de la Democracia y luego una cultura politica, que hoy por hoy carecemos.
Se hecha mucho de menos intelectuales asepticos..
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José Antonio Zarzalejos es licenciado en derecho por la Universidad de Deusto y periodista. Ha desempeñado puestos de distinta responsabilidad tanto en el Grupo Correo, primero, como en Vocento, después. Fue director del diario ABC de 1999 a 2008. Su "cuaderno de notas" pretende ser una aproximación certera a la realidad política, económica y social española e internacional.
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