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OPINIÓN
NOTEBOOK ,  

La gran huida empresarial española

BIOGRAFÍA

José Antonio Zarzalejos es licenciado en derecho por la Universidad de Deusto y periodista. Ha desempeñado puestos de distinta responsabilidad tanto en el Grupo Correo, primero, como en Vocento, después. Fue director del diario ABC de 1999 a 2008. Su "cuaderno de notas" pretende ser una aproximación certera a la realidad política, económica y social española e internacional.

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José Antonio Zarzalejos.-  04/09/2010

José Luis Rodríguez Zapatero (Efe)

Las fauces de agosto se tragaron sin demasiado análisis el serio incidente entre el presidente del Gobierno y los máximos ejecutivos de las grandes constructoras españolas. Invitados a departir en La Moncloa por Zapatero después del recorte inversor anunciado por Fomento (tal como adelantó este diario en exclusiva), la reunión se abortó por los empresarios, molestos por la filtración del encuentro, debida, según alguno de los citados, a la propia presidencia del Ejecutivo. Pero procediese de donde procediese la filtración, lo cierto es que los representantes del sector -desde Sacyr hasta FCC, pasando por Ferrovial, Acciona y ACS- dejaron plantado a Zapatero, que se tragó el sapo con la prosapia que le caracteriza.

El episodio ilustra la inquietud y pesimismo que invade al empresariado español que, después de valorar las variables que concurren en nuestro país, entiende la continuación de la internacionalización de sus grandes empresas no sólo como una estrategia, sino como una auténtica emergencia. La búsqueda de mercados alternativos al nacional no es una opción, es una obligación para la supervivencia. De ahí que, ante el recorte de inversiones por parte de Fomento -6.000 millones de euros-, las grandes constructoras y las gestoras de infraestructuras se hayan lanzado con renovado ímpetu a presentarse a concursos en países europeos y americanos, con lo que ello conlleva de negativo: la nula creación de empleo en España.

Las grandes empresas financieras y tecnológicas españolas -Santander o Telefónica- son enormes multinacionales con cuotas de negocio menguantes en nuestro país y creciente en mercados extranjeros. Incluso algunos de sus centros de mando -la dirección de compras o la de distribución, por ejemplo- comienzan ya a domiciliarse y operar fuera de España. La presentación de resultados de estas grandes compañías se ha convertido en un recordatorio permanente de que es el mercado español el que lastra sus resultados. Las advertencias de deslocalización de inversiones que los empresarios lanzan con regularidad parecen, sin embargo, caer en saco roto.

Los empresarios -siguiendo a los analistas internacionales- reclaman una reforma laboral que supere las deficiencias de la actual, subrayan la necesidad de modificar el sistema de pensiones, aconsejan no incrementar los impuestos directos y abordar seriamente los desequilibrios de la economía española, como la concentración de recursos en el mercado inmobiliario o la pérdida de competitividad, tal y como ha recordado esta misma semana Alfredo Sáez, vicepresidente y consejero delegado del Santander, que abundó en denunciar un mal bastante generalizado: demonizar al sector financiero y bancario sin considerar que la recuperación vendrá de la mano del sector privado. Como dijo Sáez, el sector financiero y bancario español “no somos los chicos malos”. Que el Gobierno y las administraciones autonómicas miren lo que han hecho con las Cajas de Ahorros. Por eso, la imposición de una tasa bancaria sería una medida torpe para la recuperación.

Decisiones erráticas

En el sector eléctrico está ocurriendo tres cuartos de lo mismo. Sin modelo normativo y con decisiones erráticas -a las que concurre el PP, como cuando se lanza a un presunto y ya volatilizado “pacto energético”-, nuestras compañías están logrando la parte de león de su facturación en mercados extranjeros y desarrollando al máximo las energías renovables en países emergentes o con mix energéticos ya definidos y solventes. El liderazgo internacional de Iberdrola y el de Gamesa, por ejemplo, encuentra en España, sin embargo, su talón de Aquiles.

Las eléctricas deben soportar un injusto déficit de tarifa -al parecer se va a titulizar en septiembre parte de la deuda que está ya por los 16.000 millones de euros- y las tecnológicas renovables -como Gamesa, productora de aerogeneradores- arrastran el pesadísimo lastre de la incertidumbre normativa y una concurrencia desordenada de competencias autonómicas y centrales. Así que la afirmación de su presidente, Jorge Calvet (“Nuestra marca es el mundo. Somos ciudadanos del mundo y tenemos que serlo”), no puede ser más lógica.

La descapitalización bursátil de nuestras grandes empresas comienza a favorecer los apetitos de corporaciones extranjeras de mayor dimensión

El sector de la automoción, ya sin ayudas ni estímulos, se ha hundido en agosto, registrando la cifra más baja de venta de vehículos desde 1989 y un 23,8% menos que en el mismo mes del año anterior. Si esta tendencia se mantiene -el incremento del IVA y la falta de competitividad ofrecen una perspectiva muy sombría-, también este sector continuará con la deslocalización y engrosando con sus trabajadores las cifras del desempleo que en España duplica, con más del 20%, la media europea. Añadamos a este sector el de la distribución -véanse las cifras de El Corte Inglés correspondientes a 2009 conocidas el domingo pasado- y se concluirá que la retracción del consumo nos condena a una segunda vuelta recesiva.

El sistema no responde

Y mientras todo esto sucede la confianza se ha esfumado. Los Presupuestos que negocia el Gobierno con una precariedad de apoyos llamativa -depende de los seis votos del PNV- es incompatible con un panorama sólido para los ajustes necesarios. Las omisiones regulatorias en muchos sectores, y la ausencia de reformas en otros, no ofrecen agarraderas a proyectos de inversión, y la atomización y disfuncionalidad del sistema político español -en un equilibrio inestable y abusivo entre las instancias centrales y autonómicas que incluye la ruptura de la unidad de mercado- invitan a darse un paseo por el exterior con la mayor urgencia. Un guión nacional repleto de citas electorales a corto y medio plazo sugiere que la política que van a practicar los partidos desde este inicio de curso será de regate corto.

Y una cosa más e igualmente importante: la descapitalización bursátil de nuestras grandes empresas, en combinación con la norma amparada por el Gobierno que prohíbe desde 2011 la limitación de los derechos políticos, comienzan a favorecer los apetitos de corporaciones extranjeras de mayor dimensión que podrían lanzarse sobre nuestro mercado en una política de compras a precios más que razonables. La marca España, por otra parte, lo mismo que encarece la deuda del Estado, incrementa los costes crediticios de nuestras empresas, que deben pelear en los mercados financieros con la espada de Damocles que pende sobre nuestro país.

Todas estas razones explican la gran escapada -huida en realidad- de la empresa española bien hacia mercados emergentes, bien hacia economías de nuestro entorno que presentan ya crecimientos del PIB o diagnósticos más favorables que el español. Lo trágico, pues, es que la internacionalización -que es un elemento de positiva reputación en la gestión- se ha transformado en una emigración imprescindible. Esta larga marcha empresarial a mercados externos implica para España un auténtico drama porque, además de impactar en muchos aspectos, lo hace especialmente sobre nuestro problema más urgente: el desempleo, que ha vuelto a repuntar en agosto.

Que Rodríguez Zapatero proclame en este contexto en Japón que la economía española y la de aquel país es “de éxito” (McCoy puso los puntos sobre las íes aquí el pasado jueves) y que los sindicatos persistan en una huelga general el día 29 sólo puede percibirse como una grave pérdida del sentido de la realidad. Y una irresponsabilidad de carácter histórico.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 69 COMENTARIOS

69 .- Este comentario ha sido eliminado por el moderador.

el farero

05/09/2010, 21:28 h.

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68 .- Hoy los ciberpepiños han tenido trabajo para intentar justificar lo bien que lo hace su gran lider.
El problema es que una de las responsabilidades del gobierno es crear las condiciones necesarias para que las empresas puedan nacer, crecer y florecer. Por que para pagar un salario sea de 500, 1000, 2000, 3000 0 5000 se ha de crear riqueza que permita ese salario. Pero entre las prioridades de Zapatero no se encuentra esa.
Hoy Zarzalejos nos dice que las grandes empresas estan intentando 'ganarse la vida' fuera de España con los daños colaterales que el empleo lo crean fuera. Pero en un periódico de provincias Lladró se quejaba que este gobierno solo se acuerda de las empresas locales para ahogarlas a impuestos. Tambien decia que a las empresas extranjeras, este gobierno, las trata mejor - él sabrá-.

Lo que tengo claro es que si no se crean las condiciones para que empresarios nuevos salten a la arena se jueguen capital y futuro y trabajen y ganen, el paro tenderá a infinito.
A Zarzalejos, recordarle que son las pequeñas empresas las peor tratadas por este gobierno.
A los ciberpepiños, hoy no estais muy ocurrentes.


kj26

05/09/2010, 21:10 h.

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67 .- #33

Evidentemente el que la mayoria de votantes voten a unos individuos como Zapatero,Montilla,Pepiño,Chaves, etc etc es por su ignorancia total.
De eso, y muy acertadamente, se encarga el partido socialista. He aquí su trayectoria:
El COU [Curso de Orientación Universitaria], es el último curso después de BUP [Bachiller Unificado Polivalente], antes de dar el salto a la universidad, con dos ramas [Letras y Ciencias], luego ya, según las asignaturas que escogías llamaban Letras Puras, Letras Mixtas, Ciencias Mixtas y Ciencias Puras.

La ESO, es el sustituto de BUP y COU, con un nivel inferior de enseñanza, por lo que originó que muchos institutos y colegios privados retrasaran su implementación hasta que fué obligada por la Ley, aprobado por el PSOE de Felipe González.

La LOGSE, es la ley que controla e implementa la ESO, ya obsoleta, sustituida por la LOE, que es todavía de más bajo nivel educativo.

Así pues, no es extrañar, el gran fracaso escolar que actualmente hay ahora, el más bajo de Europa.

Ahí está el pesebre, amigo. Saludos.

FUASES

05/09/2010, 10:50 h.

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66 .- Estoy de acuerdo con estas afirmaciones, pero los que controlan el poder no las quieren porque perderían sus privilegios, y lo que le conviene a la ciudadanía en general no le conviene a ellos, porque solo ansían el poder por si, no para beneficiar a los ciudadanos. Por cierto, ellos no nos consideran ciudadanos sino plebeyos.

disttrito

05/09/2010, 09:57 h.

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65 .- #63# No tan lejos. La mayor parte del tiempo, en la provincia de Castellón. El martes me iré a Gerona, a que mi esposa tome oxígeno. Y a las dos semanas, como máximo, vuelta a Castellón.
Pero... ¿no fue no se que Presidente de Venezuela o Colombia el que le dijo a Felipe González que se buscase a alguien que velase por sus intereses económicos? Supongo que ZP habrá tomado nota de ello. Por eso, con un sueldo de 100.000€ anuales, se pueden comprar mansiones de tantos metros cuadrados, porque el dinero se estira como la goma virgen, siempre que sea un gran sueldo. Cuando es un salario miserable, o una pensión paupérrima, no hay moro o cristiano que lo estire.

gallegón

04/09/2010, 23:02 h.

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