TENDENCIAS
Iglesia, catolicismo, derecha política
@José Antonio Zarzalejos - 30/12/2009
Parece haber una auténtica carrera en los medios tradicionales de la derecha política por acreditar a su audiencia el mayor grado de confesionalidad y adhesión a la dogmática católica. A tal punto que parecería que ser de derechas, es decir, conservador, liberal o liberal-conservador, resultaría indisociable de militar en el catolicismo. Semejante ecuación es falsa: se puede ser de derechas, sin necesidad de ser católico. Y más aún: se pueden compartir muchos de los criterios morales de la Iglesia, sin pertenecer a ella; o militar en el catolicismo y mantenerse crítico hacia su jerarquía.
Porque hay cuestiones de índole ética –como el rechazo del aborto— que se deducen más que de dogmas, de fe o de tradiciones morales del llamado derecho natural. Ésa y otras son cuestiones de carácter transversal. Lo que no obsta a que los prelados cumplan su función al insistir públicamente sobre estos y otros temas, tanto en los templos como en las calles.
Y existen también criterios de conveniencia social, estabilizadores que propugnan, con correcto sentido e instinto colectivo de conservación, que es bueno fortalecer el instituto civil del matrimonio o cohesionar tanto cuanto se pueda la familia. Porque la protección de la vida –incluso la intrauterina–, de la célula familiar y del matrimonio cohesiona la sociedad en valores compartidos sólidos que ofrecen sustrato común a una ética cívica. Y para estar en sintonía con estos valores la profesión religiosa –cualquiera que ésta sea— no es imprescindible.
Movilizaciones eclesiales
Pueden oponerse algunas dudas sobre la conveniencia de las movilizaciones eclesiales al estilo de la del pasado domingo en Madrid, sobre todo cuando las dinamizan, no ya los obispos, sino especialmente, organizaciones como el Camino Neocatecumenal que dirige Kiko Argüello, muy distanciado de otros, tanto o más eclesiales, pero mucho más profundos, moderados y que, volcados en la enseñanza o en la espiritualidad, prestan a la Iglesia un servicio bastante más discreto y, creo también, más efectivo.
En la anterior legislatura, los prelados lograron –dada la fuerza que demostraron los llamados kikos y la insistencia de la jerarquía que controlaba entonces la belicosa COPE– que el PP acompañase en procesión confesional varias manifestaciones públicas fuertemente politizadas. Los entonces dirigentes de los populares –estaba Rajoy, pero no otros que ahora se sitúan en el puente de mando del partido— acudieron a esas concentraciones con un ánimo más electoral que moral y al final se produjo un totum revolutum que en esta legislatura parece se ha evitado.
La presencia de Jaime Mayor y de Alfonso Nasarre en la misa multitudinaria del domingo en Madrid delimita muy claramente la corriente democristiana en el PP y libera de confesionalidades oficiales a la organización. Debe saberse que la tentación de la derecha española por hacerse con el impulso de la jerarquía católica, y de ésta para granjearse el apoyo del conservadurismo, ha sido constante y negativa en nuestra historia reciente. Tan reciente como cuando Mayor Oreja, antes del XVI Congreso del PP en Valencia en junio de 2008, sondeó con obispos y organizaciones católicas la posibilidad de fundar un partido abiertamente confesional. O sea, democristiano según los cánones más tradicionales.
Una ética cívica común
Los ciudadanos –católicos o no— tienen el reto de ir fraguando una ética común y compartida en la que todos –o la inmensa mayoría— nos veamos reflejados. En la que hay que incluir, además de la defensa de vida (el primer y más sagrado derecho del hombre), el de la probidad de los políticos, la honradez y civismo de los poderosos sociales y económicos, la solidaridad con los inmigrantes y los más desfavorecidos, la ayuda a los desempleados y la pelea en favor de los débiles. La moral de una sociedad no está sólo, ni principalmente, en los genitales de sus ciudadanos, sino también en su mente, y, desde luego, en su cuenta corriente y en su cartera.
Y no confundamos: no siempre derecha y catolicismo, o catolicismo y derecha, son conceptos intercambiables. Esa mistificación ha sido distorsionante en la historia de España. Fue mala para el PP entre 2004 y 2008. La Iglesia en su lugar, la ciudadanía en el suyo, el Estado, constitucionalmente aconfesional –una forma de laicidad no intrusiva— y una ética cívica común que, coincidiendo en muchos aspectos con la moral cristiana, sea autónoma de ella para que resulte plenamente compartida y asumida.
Opiniones de los lectores (49)
49.
julipto»02/01/2010, 15:06 h.
A mi lo que me parece es que despues de 30 años de socialismo, la separacion iglesia-estado es más que evidente.
Afirmar lo contrario, despues de 30 años, dice bastante del extremismo de quien niega tal separacion.
Todavia existen "antifranquistas" y "franquistas"...conceptos ambos realmente trasnochados...sobre todo para los antifranquistas. Unos añoran el franquismo, pero otros siguen viviendo en el y luchando contra el.
Es como identificar ser antiabortista con ser catolico...no es una relacion directa y absoluta. Muchos, cada vez mas, somos antiabortistas sin ser catolicos, o catolicos practicantes.
48.
PJCyM»30/12/2009, 22:35 h.
#46 Si fuerais hombres y no unos COBARDES, darias la calle. ¿Has oido hablar de los Juzgados de Justicia?. En ellos nos veremos.
47.
msc100»30/12/2009, 22:00 h.
Es evidente que, salvo los jirones del marxismo, la población española ha aprendido a pensar básicamente desde la cultura cristiana y judeo cristiana tradicional, en la que se inserta la influencia greco-romana. Desde esta concepción ético moral derivan los partidos políticos de centro derecha o de derecha, sin que ello quiera decir que todos sus partidarios sean católicos practicantes. Pero todos sienten que la familia -madre y padre- es la base de la sociedad de hombres libres y auto responsables, que la igualdad se asienta en la sociedad esencialmente caritativa sin perjuicio de unos poderes públicos ayudando en ese sentido de igualdad/solidaridad…. Esta concepción se contrapone con una izquierda heredera o reivindicadora del marxismo en donde queda muy diluida la responsabilidad individual.
46.
SOY DE DERECHAS»30/12/2009, 21:20 h.
Este comentario ha sido eliminado por el moderador.
45.
PJCyM»30/12/2009, 20:56 h.
#38 Acepto la invitación. Si por defender mis ideas politicas y religiosas soy un radical, bendito sea.
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José Antonio Zarzalejos es licenciado en derecho por la Universidad de Deusto y periodista. Ha desempeñado puestos de distinta responsabilidad tanto en el Grupo Correo, primero, como en Vocento, después. Fue director del diario ABC de 1999 a 2008. Su "cuaderno de notas" pretende ser una aproximación certera a la realidad política, económica y social española e internacional.
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