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OPINIÓN
NOTEBOOK ,  José Antonio Zarzalejos

Blanco, el jefe del 'tripartito'

BIOGRAFÍA

José Antonio Zarzalejos es licenciado en derecho por la Universidad de Deusto y periodista. Ha desempeñado puestos de distinta responsabilidad tanto en el Grupo Correo, primero, como en Vocento, después. Fue director del diario ABC de 1999 a 2008. Su "cuaderno de notas" pretende ser una aproximación certera a la realidad política, económica y social española e internacional.

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José Antonio Zarzalejos - 20/02/2010

Tan cierto es que Leire Pajín, secretaria general de organización, no controla el PSOE como que en el partido no hay unanimidad sobre la gestión de Zapatero e, incluso, sobre su continuidad, por más que el Presidente celebre reuniones a la búlgara con los grupos parlamentarios socialistas. Pero es igualmente cierto que si alguien en el PSOE y en el Gobierno ha aplicado silicona política a sus muchas fisuras, ese ha sido, es en la actualidad, José Blanco, vicesecretario general y ministro de Fomento.

Muchos le reprochan que no tenga carrera universitaria, pero nadie le niega capacidad dialéctica y aguante para fajarse con el adversario. Muchos también le afean su locuacidad hiriente pero, una vez llegado al Departamento gubernamental con más volumen inversor, Blanco se ha ido a Valencia, del brazo de Francisco Camps, para comprometerse con la llegada a plazo fijo del AVE a la capital del Turia. Y lo mismo ha hecho en Bilbao, al lado del lendakari López, desafiando a la banda terrorista ETA. Y no ha tenido inconveniente en hacer buenas migas con Esperanza Aguirre (considera a  Blanco  “un descubrimiento”) en Madrid con el compromiso de impulsar las cercanías ferroviarias y estudiar la cogestión de Barajas.

Blanco, además, y no es poco después de la muy criticada etapa de Magdalena Álvarez, se ha enfrentado a los temporales de enero y febrero evitando el colapso de los ferrocarriles, los aeropuertos y las carreteras. Y a los controladores aéreos les ha aplicado una terapia por Real Decreto que les disuadirá de amargar a miles de ciudadanos las vacaciones de Semana Santa, evocando así la determinación de aquel Reagan que militarizó de un plumazo a estos técnicos cualificados en cuyas manos está el buen funcionamiento del transporte por avión.

Blanco, vicepresidente de facto

Seguramente, si a Blanco le dejasen, sabría cómo encaminar a los sindicatos por la vía de la contención porque el vicesecretario general del PSOE conoce muy bien –después de un largo aprendizaje en la política-verité–  que las centrales de Toxo y Méndez son maquinarias burocráticas incapaces de subsistir sólo con las cuotas de sus afiliados y que se resumirían a la mínima expresión sin las subvenciones del Estado y sin la gestión de abundantes fondos para destinos varios que salen de las arcas públicas. En otras palabras: a Blanco no le montarían un dos de mayo por la reforma de las pensiones, mientras a Corbacho se le suben a las barbas a las primeras de cambio.

Sebatián, Salgado, Zapatero y Blanco

Todo esto lo ha ido descubriendo el Presidente del Gobierno poco a poco, hasta que ha decidido, sin crisis gubernamental (la presidencia europea no lo permite formalmente), elevar a José Blanco a una vicepresidencia de facto para que negocie con tirios y troyanos asistido de dos ministros técnicos –Elena Salgado, vicepresidenta segunda y ministra de Economía, y Miguel Sebastián, titular de Industria— y tome el timón de un Gobierno que se le ha ido de las manos desde hace meses a la vicepresidenta primera, Teresa Fernández de la Vega. Y en el que sobran los titulares de Innovación (que debe integrarse en Industria), de Igualdad (que debe integrarse en Trabajo y Asuntos Sociales), del Medio Rural y Marino y Medio Ambiente (que debe integrarse en Fomento), de Vivienda (que debe incorporarse también a Fomento), de Cultura ( que debe acumularse a  Educación) y de Administraciones Públicas (ahora en manos del vicepresidente tercero, Chaves, que debería desaparecer y pasar sus competencias al ministerio de Presidencia).

El Congreso ya  ha instado al Ejecutivo a que el número de sus ministros no pase de catorce y el de vicepresidentes de dos. Ahora, Zapatero ha reducido su equipo a un tripartito dirigido por Blanco, flanqueado por Salgado y Sebastián y asistido por otros ministros de probada capacidad técnica como Francisco Caamaño en Justicia, un ministro que a la chita callando está ganando posiciones, y Pérez Rubalcaba en Interior (al que el caso Faisán trae por la calle de la amargura).

Zapatero pasa de su equipo gubernamental

Rodríguez Zapatero estudió derecho administrativo pero lo ha debido olvidar. Pasa de la colegialidad del Consejo de Ministros, pasa de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos, pasa de las facultades de coordinación que los decretos de estructura orgánica respectivos atribuyen a las vicepresidentas, pasa de las competencias del ministro de Trabajo y toma la real decisión de encomendar a José Blanco la gestión inmediata de la situación socio-política.

Se trata, en consecuencia, de una aplicación de la eutanasia política compasiva a su Gabinete reconduciéndolo a una troika, a un tripartito, bajo la autoridad del ministro de Fomento que es vicesecretario general del PSOE y que reúne en su persona una doble autoridad: la del Ejecutivo y la del partido.

En mi modesta opinión, este movimiento de Rodríguez Zapatero –tan despectivo hacia algunos de sus colaboradores ministeriales, muchos de los cuales se quedan colgados de la brocha— ha sido lo más sustancial del debate del miércoles en el Congreso de los Diputados en el que Rajoy estuvo lejos de confundirse al reclamar a los propios socialistas que expropiasen al Presidente de la Moncloa.

Los focos se proyectan —¿estará acertando Rajoy?— sobre José Blanco que aparece ya, con Salgado y Sebastián de asistentes, en el escenario de la crisis. Sigamos atentos la representación de este inédito tripartito, jibarización institucional –como tantas otras— con las que Rodríguez Zapatero ha mutilado el sistema jurídico y político español. La decisión es arbitraria y si resulta, además, ineficaz, no sólo habrá quemado a Blanco, sino que habrá consumido la esencia de su propia magistratura constitucional.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 195 COMENTARIOS

195 .- .... Y es que lo que hoy hace falta es que ZP. no se haga la vic-
tima, y convoque ELECCIONES-GENERALES. Que hablen los ciudadanos
y digan en las urnas si quieren lo que hay, osea ZP., o quieren
el cambio que es RAJOY y UPyD.

A mi me parecio bien que RAJOY incitara a los parlamentarios socialistas, a dejar de apoyar a ZP.Y si no lo hacen seran reponsables juntos a ZP. de toda la ruina que este iluminado,sober-
bio, caduco, e irreponsables nos ha traido a millones de familas
y a la nación entera.Ecepto a esos babosos, pesebreros, funcio-
narios politicos, capitalistas-progre, banqueros pelotas, tiriti-
teros millonarios que quieren meter en la carcel a los manteros
que se buscan la vida, amparados en la pirateria que le roba a los
ricos, para vivir los pobres.

Algunos me pueden llamar radical. Pero los radicales son los que
nos llaman hijos de puta[M.Torres] o "fusilaria dos o tres todas
las mañanas" [A.Grandes]ó´"cagarse en todos los putos españoles"
[P.Rubianes].etc.etc.

Estos apesebraos, viven muy bien, para darse cuenta de la tragedia
que viven millones de españoles, por culpa de ZP. [Como hoy ha di-
cho en un mitin en MALAGA.]

elhispano

194 .- #193 SONIA, me parecen tus comentarios muy acertado. No tantolos
del SR.ZARZALEJO, sobre PEPIÑO o D. JOSE BLANCO.

El adjetivo Pepiño, creo, que no es descalificativo, más bien es
es es una expresión cariñosa. Esta expresión se dá mucho en su
querida tierra gallega.Pero a él no le gusta. Yo conocí un gallego que se llamaba Pepe,y su mujer y amigos le llamaban PEPIÑO. Digo esto porque BLANCO ha dicho, haces unos dias, que los que usabaneste nombre, lo hacian en plan despectivo e injurioso. Sin embargo no dice nada cuando le dicen DON José. Cosa inexacta e impropia,para aquellas persona que no tienen carreras o estudios superiores equivalente.

Yo sin embargo creo que BLANCO, es un sectario, una hiena politica
canibal y devorador de la derecha, que quiere que todos los males
que tiene el gobierno es culpa, de la derecha y de los que no piensan con él. BLANCO, es nefasto para esa comisión que se ha
inventado ZP., que va a servir solo para intentar aislar al PP.
y culparlo de no colaborar.......

Pepiño

elhispano

193 .- El Sr. Sarzalejos hace una exposición un poco contradictoria. Pienso que el Sr. Blanco, que fué el poder en la sombra que llevó al Sr. Rodríguez a la Moncloa, quiere ahora quitarlo de en medio. Moverle la silla y D. José Luis que no vale para presidir nada de fuste, si sabe agarrarse al sillón y es un auténtico caimán para devorar a todo aquel que le pueda hacer sombra.

Nuestro inefable presidente, por accidente, siempre se parapeta tras los demás y cuando se desgastan y desgañitan los arrumba sin compasión. Lo hizo con Caldera, con Solbes y con otros que sólo cumplían a rajatabla sus nefastas instrucciones. Así piensa que nos creeremos que la culpa no es de él.

Ahora que vamos a tumba abierta se saca de su miserable chistera ese trio que haga lo que haga, no resolverá nada y se quemarán en el intento, porque en cuanto abre la boca lo fastidia todo. Presten atención a su insustancial discurso del viernes en Londres.
Campa diciendo una cosa por ahi, y él tirándolo todo por la borda sin pasar 24 horas. Deprimente.

Además repito que el Sr. Blanco no es tan imponente porque para hacerlo mejor que la Sra. Alvárez, con no ser tonto de baba es suficiente.



SONIA VOSSLER

191 .- Bibiana Aido ve a su departamento como un "referente" en toda Europa. Pepiño "cabeza" de tripartito...todo es una pura coña. Estamos ante una monumental tomadura de pelo dirigida por un anormal que se considera capaz de engañar a la misma realidad. ZP actúa como un niño imbécil que se cree con poderes mágicos y piensa que lo que ocurre en su cerebro determina su entorno.
El cuadro psicológico de ZP presenta graves anomalías que son en cierta medida el reflejo de una mentalidad mágica fomentada en la sociedad española para su mejor manipulación.

washingtonperez

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