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OPINIÓN
NOTEBOOK ,  

El Partido Popular se embarra en la teoría de la 'segunda conspiración'

BIOGRAFÍA

José Antonio Zarzalejos es licenciado en derecho por la Universidad de Deusto y periodista. Ha desempeñado puestos de distinta responsabilidad tanto en el Grupo Correo, primero, como en Vocento, después. Fue director del diario ABC de 1999 a 2008. Su "cuaderno de notas" pretende ser una aproximación certera a la realidad política, económica y social española e internacional.

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José Antonio Zarzalejos.-  27/04/2011

Basta que una hipótesis sea simplemente verosímil para que se transforme, de inmediato, en probable. Sobre todo si la hipótesis atribuye al adversario la peor de las conductas o de las intenciones, haya o no pruebas consistentes que sostengan dicha hipótesis. Sobre este andamiaje -en el que la hostilidad se añade a la tendencia crédula del personal- se suelen montar versiones conspirativas. La verdad absoluta no existe -más allá de las creencias trascendentes- y hemos de manejarnos con verdades parciales y, por lo tanto relativas. Eso ocurrió con la investigación de los atentados del 11-M, que concluyeron en la verdad judicial plasmada en dos sentencias, la primera de la Audiencia Nacional y la segunda del Tribunal Supremo.

Todavía hoy miles y miles de ciudadanos siguen rechazando airadamente, alentados por determinados medios de comunicación, la llamada versión oficial y judicial de los hechos. Creen que de alguna manera ETA intervino en los atentados; que de por medio estuvieron servicios de inteligencia extranjeros; también, que hubo alguna connivencia de policías españoles y, en definitiva, toda una madeja de complicidades que quedó sepultada en Leganés entre los restos de los fanáticos islamistas que se suicidaron en un piso de aquella localidad. Luego serpenteó la tesis de que faltaba por descubrir al “autor o autores intelectuales”, categoría que no existe en el derecho penal español (sólo cabe la autoría material, la cooperación necesaria y la autoría por inducción) y que remite a evanescentes mentes criminales que planificaron la masacre para que los socialistas ganasen las elecciones.

El Partido Popular, cuyo grupo en el Congreso comandó Eduardo Zaplana en la anterior legislatura, fue el brazo ejecutor de la estrategia política, tributaria de la mediática, de la versión conspirativa que puso en solfa al ministerio fiscal, a la instrucción del caso, al tribunal sentenciador en la primera instancia y a la policía. Nada menos que un partido con vocación de poder planteaba una oposición al Gobierno del PSOE desde la deslegitimación de los mecanismos del propio Estado de Derecho. Naturalmente, el PP perdió las elecciones de 2008, entre otras razones porque los ciudadanos temieron entregar el poder democrático a una organización  que había puesto en cuestión la limpieza electoral y las estructuras políticas vigentes. El electorado discriminó entre el debate político y la tesis conspirativa que desarbolaba el Estado.

Rubalcaba no excarceló a Troitiño. Lo hizo la Sección Tercera de la Audiencia Nacional aplicando mal una sentencia del Tribunal Constitucional, reinterpretada, ya tarde, por el Tribunal Supremo. Y aunque la Audiencia Nacional rectificó días después, el criminal ya había huido

Algunos de aquellos protagonistas de la conspiración sobre el 11-M están regresando al escenario político con otro relato igualmente conspirador y exorbitante. Consistiría éste en que el Gobierno estaría propiciando las huidas y excarcelaciones de etarras -De Juana Chaos, Antonio Troitiño- como contrapartidas encuadrables en un subterráneo proceso de negociación con la banda terrorista ETA. En concreto, el sanguinario Troitiño estaría en libertad en cumplimiento de una suerte de ignoto pacto entre el Gobierno y ETA, de tal manera que el responsable terminante y definitivo de su huida no puede ser otro que Alfredo Pérez Rubalcaba. Por supuesto, el ministro del Interior ha de tener alguna responsabilidad: pudo activar un operativo de vigilancia visual sobre el terrorista que, sin detención preventiva ni intrusión en sus derechos, le mantuviese permanentemente bajo control policial. Y eso, dígase lo que se diga, no es ilegal. Lo ilegal hubiera sido la detención o la intromisión en sus derechos.

Ahora bien, el ministro del Interior no excarceló a Troitiño sino que lo hizo la Sección Tercera de la Audiencia Nacional aplicando mal una sentencia del Tribunal Constitucional, reinterpretada, ya tarde, por el Tribunal Supremo. Y aunque la Audiencia Nacional rectificó -lo hizo seis días después- el criminal ya había huido. El comportamiento de la Sección Tercera de la Audiencia Nacional, presidido por un magistrado notoriamente conservador, como conservador es también el ponente de la sentencia del TC que aplicó el anterior -Alfonso Guevara y Vicente Conde, respectivamente- fue precipitado porque ni siquiera dio traslado previo del auto de excarcelación de Troitiño al ministerio fiscal quien, en cuanto conoció la decisión, interpuso recurso de súplica cuya resolución hizo que el tribunal revocase la excarcelación del etarra. No parece que el Ministro de Justicia instruyera al fiscal general para que hiciese la vista gorda. Por hacer las cosas mal, los magistrados de la AN hasta redactaron descuidadamente la euroorden tramitada a Francia y que requirió de Alfonso Guevara aclaraciones adicionales.

¿Cómo encaja en todo este relato -que es fáctico, no de intenciones- la teoría de que el responsable de la huida de Troitiño es Pérez Rubalcaba? Simplemente, para quien quiera examinar la cuestión con serenidad y rigor, no encaja, más allá de que debió estar visualmente controlado el tal terrorista para, de ser posible, apresarlo y devolverlo a la cárcel. Quien tenga pruebas de que el Gobierno negocia con ETA, que las ofrezca a la opinión pública; quien disponga de evidencias de que Pérez Rubalcaba es el responsable de la excarcelación de Troitiño, que lo demuestre; quien mantenga que hay connivencia entre magistrados y ministros, que lo acredite fehacientemente. Porque -juicios de intenciones aparte- el PP y el PSOE están vinculados por un Pacto Antiterrorista en función de cual, por ejemplo, el Gobierno ha recabado y obtenido a través de la Abogacía del Estado y el Ministerio Fiscal la ilegalización de Sortu dictada por la Sala del 61 del TS  y se impugnarán de inmediato las listas de Bildu.

La fuerza de la oposición del PP se desencuaderna en este asunto por demasiadas costuras. Carece de consistencia, merma la credibilidad del discurso de los populares, implica una acusación desmesurada contra el Ejecutivo y su ministro del Interior, no es compatible con las detenciones de etarras tanto en Francia como en España ni con el descubrimiento de arsenales, ni esta tesis es compartida por el PP del País Vasco. Es, sencillamente, una teoría conspirativa más en la que Mariano Rajoy no ha entrado pero que le concierne. Y si cae en ella, si se enreda en los meandros de ese discurso efectista, hará feliz a un socialismo deseoso de que los populares se embarren otra vez en tesis descalabradas. Rajoy no ha tenido presencia de ánimo para impedir el despropósito de las listas de Valencia -Aguirre le ha desafiado con su habitual y celebrada impertinencia-, y si no la tiene ahora tampoco para parar los pies a los que pretenden construir y rematar la teoría de la segunda conspiración, volverá a defraudar porque dejará que el discurso de su partido persista en el error. La realidad es que en el caso Troitino ha vuelto a fracasar el sistema. Y a reformarlo deberían dedicar sus esfuerzos los populares. Así, seguro, ganarían las elecciones.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 187 COMENTARIOS

187 .- Sr. Zarazalejos, me parece increíble este artículo que publica suponiendo lo informado que usted está, así que solo puedo presuponerle tendenciosidad al publicarlo.
Le recomiendo encarecidamente que busque en internet los videos del documental "la farsa de 11 M" y se los vea este puente [así no tendría que hacer periodismo de investigación] y quizá tenga que rectificar este artículo el martes.
Yo no tengo las respuestas evidentemente pero huele a podrido por todas partes, aunque no encontremos el cadáver. ¿De verdad usted da presunción de independencia al poder judicial español? ¿recuerda la frase del diputado Guerra “Montesquieu a muerto”?

MAKOKY

29/04/2011, 21:00 h.

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186 .- #181
0-2 Qué contenta tengo a la Falete. Pero ya le he dicho a Pilar del cuáquero que ojito, que Ronaldo es capaz el solito de ganar 0-3 con tres goles suyos en el Nou Camp.

AVE FENIX

27/04/2011, 22:54 h.

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185 .- Pero Sr. Zarzalejos, es que usted es tan ingenuo que no "pone en cuestión la limpieza electoral y las estructuras políticas vigentes"?. ¿Es que Vd. no quiere ver la farsa que nos han montado unos y otros?

Y si Vd. sabe qué paso el 11-M. ¿por qué no nos lo cuenta? Nos sacaría del denso y oscuro magma en que se encuentra.

longhorn9

27/04/2011, 22:40 h.

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184 .- Yo no me puedo tomar en serio a una persona que se crea la versión oficial del 11-M.Hay que ser muy tonto,muy sectario o muy mala persona para tragar semejante engrudo.Ustedes mismos.

mescalero

27/04/2011, 21:20 h.

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183 .- kenedi
torres gemelas.muchos de los que estaban en guantanamo nada que ver con alquaeda
La muerte del Rey
Laq muerte de Jhon Lennon
La llegada a la luna
La muerte de Hitler
El 11M

COmo en todos habia cosas estrañas.cosas imposibles ajugeros negros tamaño china,eso es que ZP, Rubalcaba.La GCivil:La policia naciaonal,los sociatas que queran esconder algo yno nos cuentan toda la verdad

pierre

27/04/2011, 20:55 h.

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