Opinión | Stéphane Hessel | rebelión | mercados | palestinos | Bush | Irak
BIOGRAFÍA
José Antonio Zarzalejos.- 02/03/2011
He leído con creciente perplejidad el librito de Stéphane Hessel titulado ¡Indignaos! que en Francia ha batido records de ventas. Se trata de un opúsculo prologado en la versión española por el escritor José Luis Sampedro que consiste en “un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección pacífica”. El autor, de 93 años, llama a la indignación como motivación de la resistencia. Una Resistencia -así escrita con mayúscula inicial- que él remite a la que practicó contra los nazis y por una Francia libre.
Hessel dice que los valores que alumbraron la Resistencia gala están ahora vigentes y “son más necesarios que nunca” porque debemos procurar una sociedad contraria a la actual de los sin papeles, de las expulsiones, del recelo al inmigrante, de la que pone en duda la jubilación y en la que los medios de comunicación están manos de los “más pudientes”. Aunque el autor no logra describir en qué consiste la indignación -sea sentimiento racionalizado, sea alteración de ánimo- hace residir en ella el motivo de toda resistencia y lanza esta soflama: “Los responsables políticos, económicos, intelectuales y el conjunto de la sociedad no pueden claudicar ni dejarse impresionar por la dictadura actual de los mercados financieros que amenazan la paz y la democracia”. De qué forma las amenazan, el autor no nos lo aclara pese a su veteranía intelectual inspirada en Jean Paul Sartre.
Dicho ya que “la indignación es un valor precioso” y que, por lo tanto, “la indiferencia es la peor de la actitudes”, Hessel aboga por mermar la distancia entre ricos y pobres y extender los derechos humanos, propósitos en los que toda gente bien nacida estará de acuerdo. Lo sorprendente es que a nuestro autor lo que le indigna de verdad no son los mercados financieros, que también, sino, especialmente, la situación de los palestinos de Gaza y Cisjordania. Por supuesto, da cuenta de que allí gobierna la organización Hamás pero “no ha podido evitar que se lancen cohetes a los pueblos israelíes en respuesta a la situación de aislamiento y bloqueo en la que se encuentran los palestinos”. “Pienso -dice- que el terrorismo es inaceptable, pero hay que admitir que cuando un pueblo está ocupado con medios infinitamente superiores, la reacción no puede ser únicamente (la cursiva es del autor) no violenta”. Para Hessel el terrorismo es “ineficaz” y, cree con Sartre que es un fracaso, pero “una fracaso inevitable puesto que estamos en un mundo de violencia”.
Me parece un fraude, repleto de lugares comunes progresistas y un cúmulo de tópicos antisemitas pese a ser autor de padre judío y haber padecido a los nazis
¿Forma de evitarla? “Hay que llegar a una negociación que haga desaparecer la opresión; eso es lo que permitirá que no haya violencia terrorista.” O sea, que así, por ejemplo, deberíamos proceder con ETA en España.
El autor francés tiene claro de dónde vienen los males: el retroceso mundial lo atribuye, en parte, a la política del ex presidente Bush, al 11-S y a las desastrosas acciones de EE UU en Irak subsiguientes al atentado. Y tras apelar de nuevo a un “verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación” que proponen un auténtico infierno a nuestra juventud, Hessel da por concluido el panfleto con el grito de “¡Crear es resistir. Resistir es crear!” En otras palabras: nos propone un eslogan, eso sí, muy indignado. Y que seamos muy progresistas. Pero nada más.
Los franceses han comprado a manta de Dios el librito de marras (más de un millón de ejemplares). Me parece, sencillamente, un fraude, repleto de lugares comunes progresistasy un cúmulo de tópicos antisemitas pese a ser autor de padre judío y haber padecido a los nazis. Si este librito es la lectura obligada y canónica en tiempos de crisis, vamos dados, porque es de una notable indigencia intelectual. Sólo el gregarismo falsamente cultural y la megafonía nihilista de un cierto progresismo son capaces de convertir una digresión vulgar en un alegato a la altura del desafío de la crisis. No obstante, ha conseguido lo que pretendía, al menos en mi caso: la lectura de ¡Indignaos!, me ha (casi) indignado. Pero por su vaciedad. Por cierto: la versión española cuesta cinco euros.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
41 COMENTARIOS
41 .- #19 Por supuesto que hay que llamar a las cosas por su nombre. Lo importante es ver la paja tanto en el ojo derecho como en el izquierdo, no ser dogmáticos.
Igual que me parecen mal las políticas americanas, la actuación del estado judio y el capitalismo salvaje, coincido en que es igual o peorla basura comunistoide, los castristas o el nacionalsocialismo chavista.
Me parece positivo que llamemos a las cosas por su nombre y me alegro de que usted lo haga. Eso sí, seamos críticos en los dos lados.
Yo personalmente, no soy antisemita, me da igual si uno es negro, rojo, gitano o lo que sea. Solo me fijo en sus actos y en sus palabras. Si alguien está cometiendo una injusticia, pues me indigno como mínimo leches!!!
40 .-
Me da la impresión de que el Sr. Zarzalejo y unos cuantos comentaristas no se han leído el libro.
No se puede esperar que el autor profundice en el tema con un libro de 30 páginas. Da en el clavo tratando temas que son tabú para el mainstream, como la alianza de los políticos con los banqueros y grandes corporaciones, o la pasividad de la sociedad.
Tampoco se puede tachar de antisemita toda crítica que se haga a la política de Israel. La comparación de Palestina con Euskadi es el toque de humor del artículo. Risible.
39 .- He leído el panfleto en cuestión [Si, he hecho el esfuerzo] Y estoy de acuerdo con Zarzalejos.
Básicamente: No es más que basura, tonterías viejas, conocidas, lugares comunes de esa "izquierda del caviar" europea, falsa e hipócrita; revestidas para hacerlas parecer originales. Falta de rigor histórico, falta de seriedad intelectual, y el habitual antisemitismo que se trasluce cada vez que uno de estos fulanos habla de israel....
Eso sí, corto y sencillo, para que entre a las mentes simples que necesitan argumentarios esquemáticos. Éxito, como el de la coca-cola.
Saludos
38 .- Sr. Zarzalejos, en un púlpito quedaría de cine, sin más comentarios, ah, otra cosa, ya vale con los judíos, los que pueden ya se defienden solos y los que no, pues como nos pasa a todos.
37 .- #19
¿A qué sátrapas sudamericanos se refiere?¿A los salidos de la "Escuela" de las Américas?