NO HAY ESTRELLAS > José Manuel García
BIOGRAFIA
Casi 30 años de periodista (El Correo de Andalucía, Marca, AS y Canal Sur TV, donde me encuentro) me han dado para mucho. Para saber que mi pasado fue largo, mi presente intenso y mi futuro corto. Me gusta escribir y contar historias. Y más cosas: la risa del niño, el saludo del abuelo, los colores del mar y mi familia. Me gusta poco el azar pero apuesto por los valientes. Ustedes mismos.
José Manuel García 14/01/2010
San Agustín decía que una vez al año es lícito hacer locuras, pero el mundo del fútbol lleva muchos años desatado y metido en una espiral de vértigo, donde muchos aseguran ser Napoleón. Desde Villar a Blatter. El Barcelona pagó 25 millones por el ucranio Chygrynskiy y muchos no se rasgaron las vestiduras; ahora los ricos se pelean por el juvenil Sergio Canales, como si se tratase de la reencarnación de Da Vinci o hubiese encontrado la fórmula mágica para que uno sea invisible justo a primero de mes, cuando el buzón vomita compulsivamente facturas.
El sábado pasado vi en directo a Sergio Canales y me pareció un proyecto de futbolista extraordinario. Un diamante en bruto, pero un diamante que hay que pulir y hornear un poco más en las canchas, con sus maestros de siempre. Pero los clubes ricos no esperan y llevan meses detrás del jovenzuelo, tanto que Carlos Canales, su padre y agente, ha tenido que cambiar varias veces de móvil. Los clubes ricos han tirado de influencias, chequera y valor. Y hacen cuentas. El Barcelona pone el ejemplo de Messi, Bojan, Xavi Hernández, Valdez, Piqué, Busquets y, por supuesto, Iniesta. Gente marca de la casa. Pura cantera. Gente campeona. Pero el padre de Canales ha dejado claro, clarísimo, que su hijo no es producto de la cantera, lo que quiere es jugar (desde ya) en Primera y hacerlo en clase A, es decir con un contrato que huela a fortuna a corto plazo. No pasa por su amueblada cabeza que su apreciado vástago viaje en bussines class, conozca los mejores cinco estrellas y vea mundo, para luego exhibir piernas y camiseta calentando en la banda.
El Real Madrid, cuyas relaciones con el Racing son inmejorables, ya ha extendido las redes. Y puede que lleve alguna ventaja. El RM pagaría un buen precio por el jugador, comprende su juventud y, por ello, ofrece una fórmula apetecible para el Racing: jugaría cedido en El Sardinero una temporada. En el Real Madrid no asusta la juventud de Sergio Canales. Se recuerda que Carlos Santillana se enfundó la casaca blanca con 18 años y luego hizo historia. Pero aquellos tiempos se ajustaban a otros pinceles: ahora Benzemá (35 millones de costo) calienta el trasero en el banquillo, Raúl tres cuartos de lo mismo, Negredo emigró a Sevilla, Parejo a Getafe y el 'Pirata' Granero se aburre como una ostra en el cuarto de los suplentes.
El Valencia y el Sevilla también aspiran a mantener un bis-a-bis con el padre de Sergio Canales, que también ha escuchado voces de supuestos emisarios del Arsenal (ya han visto por Santander al espagnoletto Cagigao), Liverpool, Chelsea, Juventus y Milan. Este último club tiene el dudoso honor de mantener el liderato en el ranking de inversiones juveniles. Calentado por su compadre Adriano Galliani, Silvio Berlusconi pagó hace varias temporadas 22 millones de euros al Internacional de Porto Alegre por Alexadre Pato, un juvenil de16 años.
También en San Mamés, el Manzanares, Nervión...
Más locuras: Koikili, del Athletic, avisa a los incrédulos: “El Real Madrid va a encontrar en San Mamés un ambiente hostil”. ¿Qué se creían: los de Caparrós ya tienen preparados el cuchillo y el tenedor y tienen hambre y sed de madridistas? ¿O no son leones estos rojiblancos futbolistas? Y en las gradas de La Catedral no arrojarán flores esas bocas encendidas: se acordarán de los parientes y dolientes de Cristiano Ronaldo y de la familia de Guti, si antes no se cae (o no lo caen) del cartel. Fútbol de vida o muerte.
Otra desatada: El Atlético del Madrid, con 500 millones de deuda, o más, se encuentra metido en plena fiebre de fichajes. Se ha hecho con el portugués Tiago Mendes, el argentino Salvio, y dicen que va a por más. España en crisis y nadie ha reparado en el mágico talento del tesorero rojiblanco. Ni Lance Burton, que quema cartas en lugar de hacerlas desaparecer, sería capaz de hacer aparecer los euros en la orilla del Manzanares.
Y la última: caza del entrenador en Sevilla. Si algunos han caído de pie, Manolo Jiménez hace mucho tiempo que aterrizó de nalgas en los tejados de Nervión. Bajo sus alas, el club blanco ha realizado números históricos, el pasado año caminó a la estela de los saurios y clasificó al equipo tercero. Pero ni por esas. Un tropiezo, o dos, y el personal se le volvió de uñas y lo mantiene en la pira como a Juana de Arco. O San Lorenzo. Nadie repara en las bajas que asola el plantel que dirige el arahalense: hasta once. Un equipo. El día de la exhibición de la perla Sergio Canales, el Sevilla jugó sin Luis Fabiano, Zokora, Kanouté, Jesús Navas, Squilaci, Fazio, Acosta… A Jiménez le hicieron un juicio sumarísimo. Y otro de magia negra.
El fútbol no tiene memoria y cuando a la inteligencia se le acaban las pilas, el sentido común y la prudencia tienden a imitar a Rafael el Gallo, que se tiraba mejor que nadie de cabeza al callejón. No es que tuviera miedo el divino calvo por las astifinas cornamentas del toro. Lo que no le gustaba del morlaco era su mirada. Lo malo es que ya no exista Gary Cooper, lo triste es que los Napoleón siguen ahí, fuertes y poderosos.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
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