LOS INTENTOS DE REGULACIÓN MUEREN EN EL CONGRESO ESTADOUNIDENSE
Barack Omaba | bonus | empresas | capital
OTRAS NOTICIAS
@Esteban Hernández.- 23/01/2010 (06:00h)
Es hora de poner firme a la banca, de establecer otras reglas de funcionamiento, de que abandonen las prácticas que estuvieron a punto de llevarnos a la catástrofe. O eso afirma Obama, que ha puesto en marcha un paquete de medidas, que van desde un nuevo impuesto hasta la prohibición de que los bancos comerciales puedan invertir en hedge funds o en fondos de capital riesgo, cuyo objetivo es disciplinar los comportamientos de las entidades financieras. Y era previsible que los gobernantes adoptasen esta clase de actitudes: si después de aquellas insistentes advertencias sobre catástrofes inminentes en el caso de que no se acudiera a su rescate, los bancos no sólo vuelven de inmediato a sustanciosos números positivos sino que optan además por repartir generosos bonus a sus directivos, no podían esperar que políticos y opinión pública reaccionasen de modo muy diferente.
Y más aún si, como asegura Juan Hernández Vigueras, ex directivo de grandes empresas y autor de
Sin embargo, según Alfonso Cebrián, Decano de
Pero son también estas actuaciones las que están provocando que la opinión pública vea de modo cada vez más hostil a las entidades financieras y que, por tanto los gobernantes se pongan duros. Al menos, en sus apariciones públicas. Porque las medidas que se anuncian con tanto estruendo, como puede ocurrir ahora con las de Obama, apenas tienen luego seguimiento. Cuando la crisis estalló, los gobiernos occidentales rápidamente acudieron al suelo público para proclamar que aumentarían de inmediato la regulación, que iban a poner en marcha mecanismos para evitar situaciones similares en el futuro. Pero esa intención primera parece haberse diluido, e incluso muchas medidas de las que ahora se están barajando, como la del impuesto a los bancos o la de gravar más intensamente los bonus, no apuntan hacia un control global. Y aún más: ya apuesten por una u otra dirección, no parece que ninguna de tales medidas tenga visos de ponerse en marcha rápidamente. Como asegura Vigueras, “las reformas de Obama están todas empantanadas en el Congreso: desde el paquete de regulación y supervisión bancaria hasta la reforma del código fiscal sobre limitación de los bonus de las entidades que se habían visto favorecidas por el rescate pasando por el proyecto de ley contra los paraísos fiscales, están todas muy paradas”. Nos hallaríamos, pues, ante asuntos que se anuncian de forma muy estruendosa y que causan gran revuelo, pero que apenas causan cambios en la realidad.
El presidente de EEUU pulsa el mercado
En ese sentido, se podría entender que las medidas anunciadas esta semana por Obama seguirán el mismo camino: grandes titulares cuando el presidente da una rueda de prensa, ralentización en los trámites del Congreso y finalmente, y en el mejor de los casos, aprobación de leyes muy diluidas respecto de las intenciones iniciales. Sin embargo, según Rafael Luis Álvarez, profesor del departamento de finanzas y contabilidad de
En todo caso, Cebrián entiende que las medidas apuntadas por Obama no son más que el intento de dar “una interpretación política a una actuación empresarial. Demonizar a los bancos es muy rentable mediáticamente, pero no responde a la realidad”. Lo que se podría discutir, según Cebrián, es “si los bancos deben tener el apoyo institucional que tienen, por qué ellos han de contar con ayuda estatal y por qué otros sectores no”. Pero el debate debería pararse ahí: las empresas, afirma, tienen todo el derecho a repartir bonus a quienes estimen conveniente o a funcionar en el mercado sin impuestos añadidos. “Del mismo modo que el sector del automóvil no puede decir que porque las cosas le van mal tiene derecho a no pagar impuestos, tampoco el Estado puede decir que como los resultados son positivos va a gravar más a las entidades financieras”.
Para Cebrián, pues, no hay que castigar a los bancos. Y menos todavía en el caso español, donde un impuesto de esas características sería muy poco conveniente. “El problema aquí no es que ganen dinero sino que lo deben. Por eso no se atreven a dar préstamos”. Pero ese excesivo endeudamiento, “mucho más elevado no sólo de lo que se podían permitir las entidades financieras, sino de lo que el país podía tolerar, no fue detenido a tiempo por el Banco de España, que lo sabía todo pero ni dijo ni hizo nada”. Para Cebrián sería absurdo, entonces, castigar a los bancos por una mala actuación del regulador.
Desde una perspectiva totalmente distinta, tampoco las propuestas de una mayor gravamen a los bonus o de un nuevo impuesto a los bancos aparecen como la solución, en tanto son medidas, asegura Hernández Vigueras, “que eluden el problema de fondo, que no es otro que la carencia de una regulación que coarte la especulación desenfrenada del mundo financiero, una especulación que no tiene ninguna relación con la realidad económica de los países y que afecta a todo el sistema”. Y para detenerla no son necesarias nuevas normas fiscales sino mayor supervisión bancaria. En especial, según Hernández Vigueras, la surgida desde una UE que sea capaz de marcar líneas propias. “Habrá que ver si Europa sigue un camino propio o hace lo que diga Obama, porque el problema real es el de la organización de
OPINIONES DE LOS LECTORES,
15 COMENTARIOS
15 .- #12 Perfecta y clarísima descripción de la crisis, si señor.
14 .- #11 Comparto con Vd sus críticas al inetervencionismo politico en todo lo que huele a poder y dinero. Pero eso no exhime a la banca tradicional de sus responsabilidades derivadas de no haber cumplido con sus obligaciones. Entre otras cosas la mas importante que tenía entre sus manos, valorar el riesgo de los créditos que daban.
Nadie se preocupó del dia despues, todo el mundo sabía que pasaría y todos miraron para otro lado, culpar al pobre ciudadano pagano de este desaguisado, es lo último que se debe hacer, antes se deberían haber purgado otras muchas responsabiliadades que han quedado impunes, como por ejemplo los múltiples Consejos de Administración, dirección y otras zarandajas administrativas en corporaciones bancarias y entidades financieras que han incumplido su misión de forma escandalosa.
13 .- #11 Comparto con Vd sus críticas al inetervencionismo politico en todo lo que huele a poder y dinero. Pero eso no exhime a la banca tradicional de sus responsabilidades derivadas de no haber cumplido con sus obligaciones. Entre otras cosas la mas importante que tenía entre sus manos, valorar el riesgo de los créditos que daban.
Nadie se preocupó del dia despues, todo el mundo sabía que pasaría y todos miraron para otro lado, culpar al pobre ciudadano pagano de este desaguisado, es lo último que se debe hacer, antes se deberían haber purgado otras muchas responsabiliadades que han quedado impunes, como por ejemplo los múltiples Consejos de Administración, dirección y otras zarandajas administrativas en corporaciones bancarias y entidades financieras que han incumplido su misión de forma escandalosa.
12 .- #8 Apreciado Mr. Brown, usted que es hombre inteligente sabe que una cosa es lo que el político dice que son sus motivos y otra las verdaderas razones de su discurso. Examinemos los hechos; ¿cree usted que Fannie Mae, que Freddie Mac o que Caja Castilla La Mancha se arruinaron por especular?, no, se arruinaron por prestar dinero de manera imprudente. Mr. Obama ha contribuído a crear un enorme problema, como suelen hacer los políticos hoy; se ha empeñado en salvar bancos [y empresas como General Motors] con el dinero de todos en lugar de dejarlos caer [Lehman cayó y qué ¿se ha hundido el mundo?]; ha sido una decisión política suya. Pero, ahora, cuando se ve que el rescate no funciona y los votos se ponen en su contra, tiene que encontrar un culpable. Esto es el ABC de la política desde Nerón y Diocleciano, pasando por la Alemania nazi hasta hoy; en otros tiempos eran los cristianos los culpables, después fueron los judíos, y siempre han sido los especuladores. El gran riesgo de la banca hoy es la montaña de derivados que se ha creado al calor de otra decisión de los políticos: mantener unas tasas de interés muy bajas durante demasiado tiempo.
11 .- #10 Perdone, pero creo que mezcla. En España hay una mitad de banqueros en empresas privadas cotizadas [con acciones y accionistas], en un mercado organizado, y otra mitad de políticos haciendo funciones de banqueros, con el dinero público, en empresas públicas, sin acciones ni accionistas.
Así pues, tenemos una mitad del sector financiero gestionado por politicosineptosperohambrientosdepoderydedinero, haciendo competencia desleal a la otra mitad del sector financiero.
Ahora ¿díganme?
¿Cual de las dos partes no está costando dinero a los españoles? Y, ¿cual nos seguirá costando dinero?
En todo lo malo de este país andan metidos los politicos y en todo lo bueno intentan meter mano para así jod*****
Lo de Obama es una broma, ¿porqué no lo ha hecho antes? ¿porqué justo ahora que todos han devuelto las cantidades prestadas?
El Zapatero americano tiene una ventaja con el Zapatero español. Del de España ya nos hemos hartado porque ya le conocemos.
Los americanos le están empezando a conocer a su Zapatero americano