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“EN ESPAÑA PIENSAN QUE NO ESTAMOS HACIENDO NADA”

Haití despierta lentamente de las tinieblas

Haití despierta lentamente de las tinieblas

Imagen de Haití (Efe)

@Daniel Forcada / Puerto Príncipe (Haití) - 18/01/2010

Puerto Príncipe sigue sumida en el caos absoluto. Una ciudad en la que es difícil imaginar un estado normal de las cosas, en la que las huellas más visibles del terremoto se entremezclan con las condiciones de vida más paupérrimas y míseras de toda América Central. Kilos y kilos de basura y desechos humeantes se almacenan por doquier uno mire entre las calles de la capital. El caos es tal que el Gobierno se ha visto obligado a prorrogar el estado de emergencia hasta finales de enero.

 

Las calles son un constante hervidero de personas. Patrullas de las Naciones Unidas, cargamentos humanitarios de prácticamente todas las ONG del mundo, periodistas de los cinco continentes y miles y miles de haitianos que han plantado allá donde han podido cuatro palos y una sábana a modo de improvisada nueva vivienda. Camino del aeropuerto, en la mediana de la carretera, un par de cadáveres ocultos bajo un trozo de tela conviven sin que a nadie parezca ya importarle su presencia allí.

 

La frontera con la República Dominicana, Jimani, es un auténtico cuello de botella por el que transita, a cada minuto, buena parte de la ayuda internacional que ha llegado hasta la isla vía el aeropuerto de Santo Domingo. Medio centenar de cooperantes y periodistas españoles volamos el pasado viernes hasta la capital dominicana, pero hasta el domingo por la mañana no pudimos cruzar el puesto fronterizo, impermeable para los haitianos que quieren abandonar el país. El toque de queda establecido en Haití nada más llegar y otros problemas logísticos lo han impedido. Más caos.

 

Una única carretera a veces asfaltada, pero convertida en su mayor parte en un tortuoso camino de cabras y mulas, es la única vía de acceso hasta Puerto Príncipe. En Jimani, un ejército de voluntarios vacuna contra el tétanos y la difteria a todo aquel que quiera entrar en el país. Incluyen también un par de pastillas desparasitarias. Junto a la frontera, en un improvisado centro de atención primaria, me encuentro de bruces con los primeros damnificados del terremoto. Se agolpan arracimados en los pasillos del edificio, sentados y tumbados por el suelo. Los más graves, postrados en media docena de camillas.

 

Allí están Maite Lucena y Francisco Martín, de Protección Civil de Tarragona. Llegaron el sábado con un equipo de cuatro perros expertos en encontrar a personas bajo los escombros, pero como el caos y la inseguridad son enormes, finalmente han optado por pasar revista a los contusionados enfermos. Maite es doctora especializada en traumatología, el tipo de médicos que ahora más hacen falta en el país. Acongoja pensar que el terremoto de la semana pasada dejará a toda una generación tullida, coja o manca. Por el centro de salud entra y sale quien quiere. En la sala de operaciones, en torno a cada cama y a cada herido se amontonan una decena de médicos, otros tantos voluntarios y un buen número de periodistas, fotógrafos y camarógrafos. A nadie parece importar la intimidad de los silentes damnificados. Pero ellos no se quejan. Observan todo el trasiego con la mirada perdida.

 

En el aeropuerto de Puerto Príncipe, los soldados americanos, armados hasta los dientes, controlan todas las entradas y salidas. Buena parte de la ayuda española de la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo) llega en el mismo avión que la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega. Los pilotos aterrizan a ojo, pues la torre de control dejó de funcionar con el seísmo.

 

Una patrulla de agentes de la Ertzaintza nos conduce hasta el improvisado campamento español, situado al final de la única pista de aterrizaje. Todos los cooperantes venidos desde España han establecido allí su base de operaciones. El cocinero del SUMA 112 de Madrid les abastece a base de lentejas caseras. La pamplonesa Jasone García, administradora de Cruz Roja y que lleva viviendo en Haití varios meses, me explica que toda emergencia humanitaria es compleja, pero que ésta lo es, si cabe, aún más por la complejidad para comunicarse con el exterior y porque el personal de las ONG locales o han fallecido con el temblor o han pedido ser repatriados.

 

La ayuda internacional parece un gigantesco dinosaurio de pies lentos, al que le cuesta arrancar, pero que en cuanto se activa resulta impresionante. En un día, la Cruz Roja española ya ha distribuido 120.000 litros de agua potable entre la población de amplios distritos de la capital. Su capacidad para suplir las necesidades más básicas de la gente se duplica cada día, conforme el equipo se va robusteciendo con nuevas incorporaciones. Su compañero Raúl Ecay, también de Pamplona, acaba de llegar con la misión de poner en marcha la Unidad de Telecomunicaciones.

 

Al término de la conversación llega la vicepresidenta De la Vega, que felicita personalmente a todos los compatriotas que están colaborando y les agradece, especialmente, su trabajo “eficaz, generoso y comprometido”.

 

-Fuera, en España, se tiene la sensación de que no se está haciendo nada –se queja amargamente Jasone.

-Hay que hacerse cargo de la situación –le responde la vicepresidenta-. Hay que entender que, aunque lo hiciéramos fenomenal, la gente está con dolor. Lo importante es trasmitirles un poco de esperanza.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 7 COMENTARIOS

7 .- Esta es una muestra más de la incapacidad de la ONU para cualquier gestión sea humanitaria o militar. Lo triste es que por esta incapacidad, la bienintencionada ayuda de muchas naciones no llega o llega tarde.
Y tampoco me creo ni remotamente que EEUU "haya tomado el control de la situación". Para eso [y cualquiera que sepa algo de logística lo sabe] habría que disponer y controlar una estructura de dirección [inexistente] que dirigiera la actuación de la infinidad de "entidades" presentes,los envíos, las ONG,s, hospitales, bomberos, etc. Ello requeriría acuerdos internacionales hasta ahora inexistentes.
Lo que ha hecho EEUU ha sido enviar una potente ayuda humanitaria, infantería de marina para aumentar la seguridad y algunas actuaciones como control de aeropuertos por aportar la capacidad técnica destruida. Quizás le convendría, de cara al exterior, "salvar algo más la cara" para evitar que le echen culpas y responsabilidades que no son suyas [la actuación de Francia=deplorable].
Al final, y como tantas veces en la historia, miramos a EEUU cuando nos conviene a los europeos, y le damos de bofetadas cuando pensamos que podemos pasar de ellos, o por simple estupidez.

alakran

6 .- Al final lo de siempre: los EE.UU. tomando la iniciativa. Lo harán bien, mal o regular, pero son los únicos que han tenido la decencia, el valor y la generosidad de mandar 10 mil soldados a poner orden y a organizar el cotarro. Y el resto a criticar desde la barrera, como de costumbre.

Si el personal tuviera la más remota idea del coste de desplazar 10 mil marines con sus correspondientes equipos militares hasta un país en ruinas como Haití, con el riesgo inherente para las tropas, se daría cuenta de lo ridículo del llamado "esfuerzo europeo" en comparación, no digamos ya de las ayuditas de la Vicevogue, que solamente servirán para sacarse la foto [luego ya veremos donde van los 5 millones].

Al menos esta vez no les acusarán de ir por el petróleo... digo yo.

Necronomicon

5 .- La ONU no són sino siglas en las que las masas depositan su "conciencia sociál",viendose por tanto eximidas de cualquier esfuerzo personal y como bálsamo de la conciencia individual. Y alcanza su maximo explendor cuando entra en conflicto con EEUU,porque entonces el enemigo de la humanidad yá está definido, y no es un terremoto,maremoto o desastre natural de muy dificil encasillamiento ideologico.Llevamos así desde su fundación,"exito" trás "exito".Los franceses lo dominan muy bién,su politica exterior es maestra en este sentido:dejan hacer al maligno la labor sucia mientras le descalifican desde su "grandeur" liberal-progresista,pero ya se están quedando para sus empresas el máximo posible de los fondos de reconstrucción.[Vease "Sarkozy acusa a EEUU..."].
Como dice el dicho,a llorar a la ONU.

pupicuri

4 .- #1 Totalmente de acuerdo Tocap, lo llevo denunciando desde el día siguiene del seísmo, el problema no es la falta de ayuda sino como distribuirla.
La ONU lleva en Haití con varios miles de funcionarios y cascos azules desde 1993, la misión más importante desde 2004, donde tuvieron ingresos millonarios pero ahora no tienen ni idea como resolver el tema.
La ONU no está para cuando sale el sol hacerse fotos, se le paga para que cuando sea necesario actúe inmediatamente.
Como urgentemente no ponga el país bajo su tutela aquello va a ser un caos, ni los cooperantes, ni los periodistas estarán a salvo.

Saludos.

Aira

3 .- #1 Ayer me llovieron los insultos y las descalificaciones por decir una cosa parecida.

PJCyM


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