64 fallecidos

Las víctimas del incendio de Portugal: niños, un bombero, un francés y familias enteras

Al menos 64 personas han fallecido en un fuego que ha devastado el centro del país. Algunas víctimas podrían no ser nunca identificadas debido a que sus cuerpos han quedado calcinados

Foto: Sérgio Machado, Lígia Sousa y sus dos hijos murieron en el incendio. (Foto: cmjornal.pt)
Sérgio Machado, Lígia Sousa y sus dos hijos murieron en el incendio. (Foto: cmjornal.pt)

Más allá de las cifras de fallecidos siempre hay una historia detrás. En esta ocasión hay decenas, en concreto 64, una por cada uno de los fallecidos en el incendio que desde este sábado ha arrasado el centro de Portugal. Y, de momento, las autoridades ya han confirmado que han sido capaces de identificar a la mayoría de los fallecidos gracias a rápidas pruebas de ADN.

[Vea aquí las imágenes del incendio]

Rodrigo junto a sus padres, que estaban de luna de miel. (Foto: Cmjornal.pt)
Rodrigo junto a sus padres, que estaban de luna de miel. (Foto: Cmjornal.pt)

Las autoridades ya han advertido de que algunos de los cadáveres no van a poder ser identificados, ya que el fuego los ha calcinado, pero en algunos casos ya se conocen las identidades de los fallecidos. Este es el caso del pequeño Rodrigo, de cuatro años, que estaba pasando unos días con sus tíos en la zona de Pedrogão Grande, ya que sus padres estaban de luna de miel en Santo Tomé y Príncipe, frente a las costas de Gabón. Hacía solo una semana que se habían casado en Portugal. El sábado por la tarde, Rodrigo viajaba junto a su tío en el coche cuando les sorprendió el fuego.

En esa misma carretera, la 236, que une Figueiró dos Vinhos y Castanheira de Pêra, se encontró el cuerpo de Bianca, una niña de solo cuatro años, que huía del fuego junto a su abuela y su madre. De igual manera, el Gobierno francés confirmó que entre las víctimas hay una persona de nacionalidad gala: "Uno de nuestros compatriotas ha muerto en estos incendios. El centro de crisis y de apoyo en París y el de nuestra embajada en Lisboa están movilizados para brindar todo el apoyo necesario a los allegados", dijo un portavoz del Ministerio de Exteriores francés.

Dos familias de cuatro miembros mueren

También varias familias están desaparecidas. Las autoridades portuguesas han confirmado el fallecimiento de los cuatro miembros de la familia Secávem -padre, madre y dos niños-, que estaban pasando unos días de descanso en la zona. Misma situción se repite con cuatro vecinos de Póvoa de Santa Iria: un matrimonio y sus dos hijas han muerto.

Sara Antunes, de 33 años, también está entre los fallecidos. Trató de escapar del fuego en un pueblo cercano a Figueiró pero su cuerpo ha sido encontrado en el jardín de una vivienda junto al de su madre. Manuel André Almeida, de 62 años, y Maria Cipriano, de 59 años, murieron en su coche después de una comida con amigos.

Gonçalo Conceição. (Foto de cmjornal.pt)
Gonçalo Conceição. (Foto de cmjornal.pt)

De los más de 2.200 bomberos que intentan apagar el fuego, uno ha perdido la vida. Se trata de Gonçalo Conceição, de 40 años, que sufrió quemaduras de tercer grado. Estaba casado y deja un hijo.

Por el momento, el número de fallecidos asciende a 64, aunque las autoridades lusas creen que esta cifra aumentará conforme pasen los días y los bomberos puedan acceder a zonas a las que ahora mismo es imposible llegar, ya que son al menos seis los focos activos y las condiciones meteorológicas no son favorables: el viento y el denso humo no permiten actuar a varios aviones antiincendios, entre ellos algunos enviados por España, Francia e Italia.

Los héroes de una noche infernal

Como en cada tragedia, el lado más humano salió a relucir. Este es el caso de María do Céu, una mujer que logró salvar la vida de 12 personas, entre ellos varios ancianos y niños. Ocurrió durante la tarde noche del sábado en Nodeirinho, muy cerca de la zona en la que más de 30 personas murieron calcinadas. El fuego se acercaba al pueblo y, junto a su marido y a su madre de 85 años, intentó huir en su furgoneta, pero la escasa movilidad de su madre se lo impidió. La única opción viable era meterse dentro de un enorme tanque de agua que tenían en la finca. Y así lo hicieron.

Sin embargo, cuando el fuego se acercó al pueblo, abrió las puertas de su casa y metió dentro del tanque a otras 12 personas, salvándoles la vida. Al menos 10 personas de Nodeirinho han muerto calcinadas o por inhalación de humo.

Gareth Roberts. (BBC)
Gareth Roberts. (BBC)

El británico Gareth Roberts no estaría con vida si una familia no le hubiera dado cobijo en su casa. Según ha relatado a la BBC, volvía de pasar unos días de vacaciones en Cádiz cuando el fuego le sorprendió en la aldea de Mó Grande. Atrapado por el incendio junto a más coches, la policía les desvió a un camino que llegaba a este pequeño pueblo. "El calor era insoportable. Las llamas se extendían a gran velocidad y estaba todo muy oscuro", ha relatado entre lágrimas. Fue en ese momento cuando un hombre les gritó que se refugiaran en su vivienda. "Nos instalamos en la planta baja, que era más fresca y allí llegaban cada vez más personas", apunta.

Otro de los héroes se llama Giovanni y se trata de un perro que el sábado no paraba de ladrar. Alertado, su dueño se levantó y se acercó a la cocina. Desde la ventana vio cómo la casa de su vecino estaba en llamas. Cogieron sus cosas, avisaron al resto de vecinos y huyeron. Nadie falleció.

Mundo
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios