los errores del pasado pueden pasarle factura

Presión a May por un informe secreto sobre radicalismo a dos días de las elecciones

En 2015, los 'tories' solicitaron un estudio sobre la financiación extranjera del extremismo en el Reino Unido, que nunca vio la luz. La oposición aprovecha ahora para ponerles en aprietos

Foto: Elecciones 2017 Reino Unido. (Imagen: Enrique Villarino)
Elecciones 2017 Reino Unido. (Imagen: Enrique Villarino)

El pasado siempre vuelve, pero en el caso de Theresa May no ha podido elegir un momento peor. La líder 'tory' adelantó los comicios para presentarse como la mejor candidata para gestionar el Brexit. Pero el terrorismo ha sacudido ahora la campaña electoral y, a tan solo dos días de la cita con las urnas, a la 'premier' le está costando más trabajo presentarse como la mejor candidata para mantener al Reino Unido seguro. Antes de mudarse a Downing Street, May estuvo al frente del Ministerio del Interior. Resulta demasiado fácil para sus oponentes echarle en cara por qué no hizo durante seis años las reformas que ahora plantea.

Presión a May por un informe secreto sobre radicalismo a dos días de las elecciones

Pero Tim Farron, líder de los Liberal Demócratas, ha ido más allá y ha desafiado a May a que publique un informe sobre la financiación extranjera del extremismo en el Reino Unido. 'A priori', Farron no debería representar una amenaza. Se trata tan solo del líder de una formación minoritaria que en la pasada legislatura contaba tan solo con nueve escaños. Pero no se puede pasar por alto que este mismo partido gobernó en coalición con los conservadores entre 2010 y 2015, por lo que saben detalles que otros desconocen.

Cuando los liberal demócratas apoyaron al entonces 'premier', David Cameron, para extender los ataques aéreos contra el Estado Islámico en Siria, una de las demandas clave que hicieron fue elaborar un informe sobre la financiación extranjera del extremismo en suelo británico. En diciembre de 2015, Cameron anunció que habría una revisión exhaustiva sobre la cuestión que se publicaría la primavera siguiente. Sin embargo, ese informe nunca salió a la luz. Como ministra del Interior y luego como 'premier', May nunca ha querido publicarlo.

Pero los liberal demócratas van dando pistas de por dónde podrían ir las cosas. Y en este sentido, han recordado a May que Arabia Saudí en particular proporciona fondos a cientos de mezquitas en el Reino Unido, que a menudo adoptan una versión radical del islam. Cuando en el último debate electoral en la BBC, Farron preguntó a la actual ministra del Interior, Amber Rudd, por las ventas de armas de Londres a Riad, esta contestó que era una decisión adecuada para la industria.

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Según el líder liberal demócrata, si May habla de la necesidad de tener algunas “conversaciones difíciles y a veces vergonzosas”, eso debería incluir “exponer y erradicar la fuente de financiamiento del terrorismo”. “Englobaría incluso conversaciones difíciles y vergonzosas con estados como Arabia Saudí, del que el Gobierno dice que son nuestros aliados”, matiza.

El líder del ultraderechista Partido Nacional Británico, Nick Griffin, durante una protesta contra el extremismo en el Reino Unido, en Londres, el 1 de junio de 2013. (EFE)
El líder del ultraderechista Partido Nacional Británico, Nick Griffin, durante una protesta contra el extremismo en el Reino Unido, en Londres, el 1 de junio de 2013. (EFE)

"Los 'tories' han roto sus promesas"

Por su parte, Tom Brake, responsable de Exteriores de la formación, asegura que los 'tories' “han roto su promesa de investigar la financiación de grupos islámicos violentos en el Reino Unido, aparentemente porque estaban preocupados por trastornar a sus dudosos aliados en el Medio Oriente”. “Si los conservadores quieren detener el terrorismo en nuestro país, deben dejar de retrasar las investigaciones sobre la financiación extranjera del extremismo violento en Reino Unido”, añade.

Tras el atentado de Mánchester, donde el hijo de un refugiado libio se inmoló dejando 22 personas muertas y decenas de heridos, 'Middle East Eye' ya reveló que el Ejecutivo británico, con May como ministra del Interior, operó una política de "puertas abiertas" que permitió a los exiliados libios y ciudadanos británicos de origen libio unirse al levantamiento que terminó con Muamar al Gadafi, sin importar que muchos de ellos hubieran estado sujetos a órdenes de control antiterrorista.

En definitiva, el pasado está cargando ahora demasiado la mochila de la líder 'tory', y tanto peso le podría pasar factura en las urnas. Cierto es que el terrorismo suele desencadenar la unidad nacional del país que ha resultado víctima, una situación que normalmente beneficia a los partidos conservadores en las urnas. "Posiciones conservadoras en temas como la defensa nacional, la financiación militar y la inmigración son más populares durante los periodos de mayor amenaza terrorista", asegura Robb Willer, experto de la Universidad de Stanford en California.

Pero llama la atención el hecho de que la propia prensa británica esté recordando ahora que tras el atentado del 11-M, ocurrió completamente lo opuesto. “El impacto electoral más espectacular del terrorismo fue la derrota del Gobierno de centro derecha de España en marzo de 2004 (…) Se esperaba que los votantes reeligieran al Partido Popular, pero en su lugar pusieron en el poder al candidato socialista”, señalaba este lunes 'The Times' en un análisis que llevaba por título “May debe recordar la lección de Madrid”.

El rotativo recuerda también que en Francia, donde los islamistas han matado a unas 250 personas desde 2012, los dos beneficiarios más probables —los republicanos conservadores y el Frente Nacional de extrema derecha— han fracasado. François Hollande, un socialista, expulsó al conservador Nicolas Sarkozy de la presidencia en 2012, dos meses después de que siete personas murieran en un ataque en Toulouse. Los atentados de París de 2015 impulsaron al Frente Nacional de Marine Le Pen, que disfrutó de una oleada de apoyo en las elecciones regionales semanas después de la masacre de noviembre, pero no logró ganar un único consejo.

Theresa May habla frente a su domicilio en Downing Street tras el atentado, el 4 de junio de 2017. (Reuters)
Theresa May habla frente a su domicilio en Downing Street tras el atentado, el 4 de junio de 2017. (Reuters)

En el radar de las autoridades

Las elecciones de este jueves tendrán lugar después de que, en un plazo de 72 días, Reino Unido haya sufrido tres atentados. Con el último de Londres, el perfil del autor vuelve a repetirse: hijo de refugiados, criado en Reino Unido, radicalizado en suelo británico y con un comportamiento que ya había hecho a los vecinos alertar a las autoridades.

Khuram Butt, de 27 años, casado y con dos hijos, fue identificado este lunes como uno de los tres autores del atentado de Borough Market, que dejó el sábado siete muertos. Su radiografía es muy similar a la del kamikaze que se inmoló hace dos semanas en Mánchester.

Según Scotland Yard, Butt había sido fichado por el MI5, el servicio de inteligencia interior, por su pertenencia al grupo extremista islámico Al Muhajiroun, prohibido en el Reino Unido en 2005 tras el atentado contra el metro y los autobuses de Londres que causó 52 muertos. Fue investigado por última vez hace dos años, pero en la actualidad no había información que le señalara como una amenaza.

Otro de los terroristas fue identificado como Rachid Redoune, de 30 años, marroquí y chef pastelero, casado con una escocesa y que había vivido durante un tiempo en Irlanda. También usaba el nombre de Rachid Elkhdar. Ambos vivían en Barking, al este de Londres. Al cierre de esta edición, se desconocía la identidad del tercer atacante. Los tres, en cualquier caso, fueron abatidos por la policía tras ocho terribles minutos durante los que sembraron la muerte en el centro de la capital británica, y que ahora hacen sudar a May.
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