"han visto mucho 'misión imposible'"

El peor golpe a la CIA desde los 90: cómo China desmanteló la red de espías de EEUU

Una investigación del New York Times revela cómo la inteligencia estadounidense perdió una veintena de agentes locales en territorio chino entre 2010 y 2012. El Gobierno chino se burla de la idea

Foto: Guardias de honor se preparan para una visita oficial en Pekín, el 13 de mayo de 2017. (EFE)
Guardias de honor se preparan para una visita oficial en Pekín, el 13 de mayo de 2017. (EFE)

“Hemos perdido a otro”. De las llamadas entre agentes de la CIA a cargo de la división de China, esta era la más temida. Y ocurría con una frecuencia descorazonadora: de 2010 a 2012, el Gobierno chino ejecutó o encarceló a entre 18 y 20 informantes de la agencia de inteligencia estadounidense en el país asiático, según ha revelado este fin de semana el diario New York Times. En apenas dos años exactos, la red de espías que tanto tiempo había llevado construir fue desmantelada sin misericordia por los chinos. Aún hoy, los veteranos de la agencia se preguntan cómo ocurrió.

¿Había un topo en la CIA, como creen algunos agentes familiarizados con el caso? ¿O se trató de una espectacular penetración informática que permitió el acceso de 'hackers' chinos a un torrente de información clasificada? Ambas teorías tienen sus partidarios y detractores.

Las acciones del contraespionaje chino, en cualquier caso, no podrían haber llegado en peor momento: los datos que proporcionaban las fuentes en el seno del régimen eran de una calidad como no se había visto en mucho tiempo. La corrupción que se había enraizado en el aparato estatal chino desde finales de los años 90 se había convertido en una importante causa de insatisfacción, lo que, como suele ser habitual en el mundo del espionaje, fue lo que llevó a muchos ciudadanos chinos -idealistas en algunos casos, cínicos en otros- a pasarse al enemigo. La CIA reclutaba con una facilidad sin precedentes.

Pero a principios de 2011, sus agentes locales empezaron a desaparecer. En algunos casos, de forma violenta. “Desde las semanas finales de 2010 hasta el final de 2012, según antiguos oficiales estadounidenses, los chinos mataron a al menos una docena de las fuentes de la CIA. Según tres de estos oficiales, uno de ellos fue abatido a tiros delante de sus colegas en el patio de un edificio gubernamental, un mensaje a otros que podían haber estado trabajando para la CIA”, afirma el rotativo neoyorquino.

La CIA y el FBI -que es la principal institución responsable de las operaciones de contraespionaje en suelo estadounidense- iniciaron una investigación conjunta que se llamó “Honey Badger” (“Tejón melero”, un mustélido carnívoro propio de África, Oriente Medio y la India). Durante un tiempo, los investigadores creyeron que el posible topo era un antiguo operativo de la CIA que había trabajado en la división de China. Sin embargo, no consiguieron probar nada, y según el diario, este agente vive hoy libremente en otro país asiático realizando una actividad empresarial que, creen los más desconfiados, podría haber sido proporcionada por los servicios secretos chinos.

Un hombre repara una cámara de seguridad en la plaza Tiananmen en Pekín, en noviembre de 2013. (Reuters)
Un hombre repara una cámara de seguridad en la plaza Tiananmen en Pekín, en noviembre de 2013. (Reuters)

Infiltrados en Taiwán

Otra teoría es que la fuga de información no se estuviese produciendo en la agencia estadounidense sino en algún servicio de inteligencia aliado, como por ejemplo Taiwán, donde los chinos habían logrado infiltrarse, llegando a comprometer un puesto de vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) en la isla. China también había tratado de situar a agentes dobles en nómina de la propia CIA.

Pero hay más posibilidades. “Aquellos que rechazaban la teoría del topo atribuyeron las pérdidas a las perezosas acciones estadounidenses en un momento en el que los chinos estaban mejorando en la monitorización de las actividades de espionaje de EEUU en el país”, afirma el New York Times. “Algunos agentes del FBI quedaron convencidos de que los 'controladores' de la CIA en Beijing hacían las mismas rutas a los mismos puntos de encuentro demasiado a menudo, lo que habría ayudado a la vasta red de vigilancia de China a identificar los espías en su seno. Algunos oficiales se encontraban en un restaurante donde agentes chinos habían colocado aparatos de escucha, según varios ex oficiales, e incluso los camareros trabajaban para la inteligencia china”, asegura.

“Esta falta de cuidado, junto con la posibilidad de que los chinos hubiesen hackeado el canal de comunicaciones seguro, explicaría muchas, si no todas, las desapariciones y muertes, dicen varios ex oficiales. Algunos miembros de la agencia, particularmente aquellos que habían ayudado a construir la red de espías, se resistieron a esta teoría y creían que habían sido pillados en medio de una guerra interna en la CIA”, añade el diario.

Tampoco hay que descartar la brecha informática. En 2015, la CIA tuvo que retirar a parte de su personal en la embajada estadounidense en Pekín después de que un 'hackeo' -presumiblemente chino- expuso información sobre millones de empleados federales de EEUU.

“Uno de los aspectos más perturbadores de todo esto es que todavía no sabemos qué paso”, ha declarado Matt Apuzzo, uno de los autores del artículo, a la BBC. “Hay una división dentro del Gobierno estadounidense sobre si había un top dentro de la CIA o si era un problema de actuación, que los agentes de la CIA se volvieron perezosos y fueron descubiertos, o si los chinos lograron hackear las comunicaciones”, indica. “Durante muchos años, China y EEUU han estado enzarzados en esta batalla de espías que ha estado produciéndose entre bambalinas. Al preparar esta historia descubrimos que la inteligencia china había logrado infiltrar un puesto de la NSA en Taiwán. Va y viene”, asegura Apuzzo.

Edificio de la 'Unidad 61398', un grupo militar secreto chino responsable de varios hackeos de alto perfil, en Shanghai, en noviembre de 2016. (Reuters)
Edificio de la 'Unidad 61398', un grupo militar secreto chino responsable de varios hackeos de alto perfil, en Shanghai, en noviembre de 2016. (Reuters)

¿Dicen la verdad los agentes de la CIA?

La publicación de este reportaje, no obstante, abre nuevos interrogantes: ¿por qué esta revelación se produce justo ahora, en un momento en el que los servicios de inteligencia de EEUU se encuentran bajo un fuerte escrutinio tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca? Algunos observadores creen que puede deberse a razones de política interna. “Una explicación es que una facción de la CIA quiera debilitar la credibilidad de la agencia revelando el fallo”, indica George Friedman, director de la agencia de inteligencia privada Stratfor. “Esto, en efecto, mina la credibilidad de aquellos que aseguran saber cosas sobre planes secretos de Rusia”, señala, en referencia a la investigación sobre posibles contactos de miembros del equipo de campaña de Trump con el Kremlin.

También puede deberse a un intento deliberado de despistar a China, por ejemplo para proteger a otras fuentes. “A largo plazo, la CIA no puede engañar al Gobierno chino sin engañar, de algún modo, al público estadounidense. Eso nos deja con un problema obvio: ¿debemos creer algo que diga la CIA?”, dice Friedman.

El reportaje, ciertamente, no ha pasado desapercibido en China. “Este artículo del NYT ha sido ampliamente citado, aunque su autenticidad sigue siendo desconocida. Si las operaciones de espionaje de la CIA en China fueron mutiladas, EEUU no tiene nada de lo que estar orgulloso. Pero el reportaje del NTY retrata a la gente que espió para EEUU como inocentes, y a las fuerzas de seguridad nacional chinas como despiadadas”, señala el diario Global Times, el órgano semioficial en inglés del Partido Comunista chino, en un editorial titulado “La historia del NYT sobre los espías en China está llena de narcisismo”.

“Si este artículo está diciendo la verdad, queremos aplaudir las actividades antiespionaje de China. No solo se desmanteló la red de espías de la CIA, sino que Washington no tenía ni idea de qué estaba pasando y qué parte de la red funcionaba mal. Puede tomarse como una victoria aplastante. Tal vez incluso quiere decir que si la CIA hace el esfuerzo de reconstruir esta red en China, puede tener los mismos resultados”, afirma el diario chino.

El Global Times, sin embargo, asegura que la muerte a tiros del agente chino que relata el New York Times es “enteramente ficticia”. “Los periodistas que escribieron el informe deben haber estado muy enganchados a la franquicia 'Misión Imposible'”, afirma posteriormente. “Mientras los medios estadounidenses se muestran desenfrenados al hablar de “capturar a espías chinos”, deberían abandonar su narcisismo moral al reportar sobre el espionaje de la CIA en China. Es absurdo que según su descripción, EEUU sea siempre la parte noble tanto al capturar espías COMO al enviarlos”, indica la publicación china. Y en eso le darían la razón muchos profesionales de la inteligencia, un mundo en el que, a menudo, las decisiones morales son un elemento secundario.

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