"era imposible sin la intervención de turquía"

Esta es la clave que explica el rápido avance del régimen sirio en Alepo

En apenas una semana, el régimen sirio y sus aliados chiíes, con el apoyo de los bombardeos rusos, han conseguido hacerse con el 60% del Este de Alepo. Ahora, apuntan a Idlib

Foto: Un médico sostiene a un niño muerto en un ataque aéreo en el barrio rebelde de Karam Houmid, en Alepo, el 4 de octubre de 2016 (Reuters).
Un médico sostiene a un niño muerto en un ataque aéreo en el barrio rebelde de Karam Houmid, en Alepo, el 4 de octubre de 2016 (Reuters).

En apenas una semana, las fuerzas del régimen sirio y sus aliados chiíes regionales (el grupo Hezbolá del Líbano, la fuerza de élite Al Quds iraní y milicianos iraquíes), con el apoyo de los bombardeos rusos, han conseguido hacerse con el 60% del territorio del Este de Alepo, que ha estado bajo control de los rebeldes sirios desde el verano de 2012. La celeridad con la que las tropas gubernamentales se han hecho con la otra mitad de la otrora capital económica de Siria tiene mucho -o todo- que ver con la entrada en funciones el próximo mes de enero de la nueva Administración de EEUU.

Otro factor a tener en cuenta para entender por qué el viento sopla a favor del régimen de Bashar al Assad es el reciente “affaire” entre el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y su homólogo ruso, Vladímir Putin. Esta nueva alianza sobre Siria ha permitido a las fuerzas gubernamentales y su aliado ruso concentrarse, únicamente, en ganar terreno en Alepo, mientras las tropas turcas están “limpiando de terroristas” del Estado Islámico el norte de Siria con su operación “Escudo del Éufrates”.

“Sin duda, el avance terrestre de fuerzas progubernamentales en Alepo no habría sido posible sin la intervención de este verano de Turquía en el norte de Siria”; asegura a El Confidencial el coronel libanés retirado Nizar Abdelkader. Según el analista militar, las fuerzas sirias no eran suficientes para poder llevar a cabo un asalto terrestre y recuperar las zonas urbanas bajo control de los rebeldes en Alepo. Por ese motivo, la ayuda “indirecta” que presta Turquía en la lucha contra los yihadistas “permitió a los combatientes chiíes concentrarse en la lucha urbana e ir cercando poco a poco a los opositores en el Este de Alepo”, continúa Abdelkader.

Soldados rusos junto a sus vehículos en Alepo, el 4 de diciembre de 2016 (Reuters).
Soldados rusos junto a sus vehículos en Alepo, el 4 de diciembre de 2016 (Reuters).

Aunque se desconoce el número real de fuerzas pro-Assad que combaten en Alepo, a finales de agosto más de 60.000 combatientes chiíes, supervisados por Irán, fueron desplegados en la ciudad para apoyar a las tropas del régimen sirio. Este masivo despliegue coincidió con el envío por parte de Turquía de sus soldados y rebeldes sirios aliados para limpiar la frontera de la amenaza yihadista. 

En el bando contrario, se estima que unos 10.000 combatientes componen el bando de los rebeldes. Entre ellos, el Frente de la Conquista del Levante ( el antiguo Frente al Nusra y filial de Al Qaeda en Siria) tiene entre 1.500-2.000 hombres; Ahrar al-Sham, su principal socio en la coalición del Ejército de la Conquista, tiene alrededor de 2.000 combatientes. Los 6.000 restantes pertenecen a la coalición Fatah Halab (La conquista de Alepo), que está vinculada al Ejército Libre de Siria, pero se ha mostrado incapaz de coordinar las operaciones entre sus miembros.

Aunque se desconoce el número real de fuerzas pro-Assad que combaten en Alepo, a finales de agosto más de 60.000 combatientes chiíes, supervisados por Irán, fueron desplegados en la ciudad para apoyar a las tropas del régimenAhora, el objetivo del régimen es partir en dos los barrios orientales de Alepo para aislar a los rebeldes mientras avanza desde el Este hacia la Ciudadela. La densa red de edificios, calles y túneles convierte en un hormiguero la zona antigua de la ciudad, por lo que el ejército sirio tendrá más dificultades para tomar esta zona que en otros distritos.

El presidente sirio es consciente que, si gana Alepo, ganará Siria. Desde el punto de vista miliar, con los rebeldes a punto de perder el control de la mitad de los barrios orientales de la segunda ciudad del país, se debilitará la oposición armada, sus contrapartes políticas y sus aliados del Golfo en todas las negociaciones para resolver el conflicto. También pondrá en desventaja a la nueva Administración de Donald Trump si intenta lograr concesiones de Rusia o Irán sobre Siria.

No obstante, es poco probable que una victoria en Alepo del régimen sirio y sus aliados rusos e iraníes vaya a terminar rápidamente con una compleja guerra que desangra el país árabe desde casi seis años. A medida que los rebeldes se enfrentan a una inminente derrota en el Este de Alepo, al sur, oeste y norte del país las principales fuerzas de oposición, que incluyen a Ahrar al-Sham y el Frente de la Conquista del Levante, han asegurado que continuarán resistiendo a las fuerzas de Al Assad aunque caiga la segunda ciudad del país.

Un soldado del Ejército de Al Assad hace el gesto de la victoria bajo una bandera siria en el barrio de al-Sakhour, en Alepo (Reuters).
Un soldado del Ejército de Al Assad hace el gesto de la victoria bajo una bandera siria en el barrio de al-Sakhour, en Alepo (Reuters).

¿Y ahora qué? Ofensiva sobre Idlib

Después de la ofensiva actual, los próximos pasos del régimen son inciertos. Según Abdelkader, “el ejército sirio puede esperar hasta que el hambre empuje a los rebeldes a negociar una retirada hacia la provincia de Idlib”, como ocurrió recientemente con los rebeldes rodeados en Daraya. “Esto, sin embargo, podría durar meses, y Assad puede no estar dispuesto a esperar tanto”, indica el analista militar. “Assad y sus aliados en Moscú parecen ansiosos por establecer el control total de Alepo, y probablemente de Idlib, antes de que el gobierno de Trump asuma el cargo”, añade.

'Se puede prever el mismo ultraje que vive la ciudad de Alepo hoy, lo mismo ocurrirá probablemente en Idlib mañana, con la condescendencia de la comunidad internacional', lamenta un activista sirioLas alarmas han empezado a sonar ya en la provincia de Idlib. Durante el fin de semana, las fuerzas aéreas rusas han llevado a cabo una intensa campaña de bombardeos en esta provincia del noroeste de Siria, bajo control de los rebeldes y sus aliados de Al Qaeda. Más de 60 civiles han muerto el fin de semana a consecuencia de los ataques aéreos, según denunciaron activistas sirios.

El Observatorio Sirio de derechos Humanos, grupo opositor con sede en Londres, informa de que más de 280 civiles han muerto en esta provincia del norte de Siria desde el 20 de octubre, cuando el gobierno de Damasco y los aviones rusos intensificaron los ataques aéreos. “Los desplazados internos en Idlib, incluidos los de Darayya, Homs y Mouadamiya, quienes fueron evacuados recientemente por la fuerza, serán el próximo objetivo del Gobierno sirio en su esfuerzo por consolidar el norte”, asegura a El Confidencial un activista de la localidad de Seraqib, bombardeada este fin de semana por la aviación rusa.

Al Assad dijo en una entrevista reciente que busca "limpiar" la ciudad de Idlib y que Alepo "va a ser un trampolín muy importante para hacer este movimiento". “Se puede prever el mismo ultraje que vive la ciudad de Alepo hoy, lo mismo ocurrirá probablemente en Idlib mañana, con la condescendencia de la comunidad internacional”, lamenta el activista sirio.

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