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Los rostros de la extrema derecheuropea

Texto: Celia Maza // Formato: Brenda Valverde y Luis Rodríguez

El viejo consenso liberal europeo se resquebraja desde hace tiempo. Por todo el continente surgen formaciones con programas radicales de extrema derecha que se alimentan de la 'dictadura de la Unión Europea', la presunta invasión de inmigrantes y refugiados y el deterioro de la civilización occidental.

Sus programas son antieuropeístas, xenófobos, contrarios a la inmigración y, casi siempre, teñidos de islamofobia, antisemitismo o ambos. En algunos casos, se trata de formaciones abiertamente fascistas. Conozca a los líderes de la ultraderecha que viene pisando fuerte en Europa.

Flecha
Geert Wilders

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Geert Wilders / Holanda

"El Corán es un libro con más antisemitismo que 'Mi lucha' de Adolf Hitler"

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Ingenioso, solitario y dotado de una gran intuición política según sus seguidores, Wilders (Venlo, 1963) podría convertirse en el candidato más votado en Holanda con su propuesta antieuropeísta y furiosamente antimusulmana. Promete cerrar las mezquitas, prohibir la venta del Corán, salir de la Unión Europea, sellar las fronteras y aumentar la inversión en seguridad y defensa. ¿Por qué a los holandeses, tradicionalmente liberales, les seducen las propuestas del candidato del PVV? La "amenaza" para "los valores" nacionales que supone la inmigración procedente de países musulmanes es la principal preocupación para el 86% de los electores. Y la mayoría argumenta que "ya no cree en los partidos tradicionales" para hacer frente a dicha amenaza.

Wilders irrumpió en el escenario político en 1990, cuando se afilió al Partido Popular de la Libertad y Democracia (VVD), que ahora lidera Mak Rutte, para escribir discursos durante ocho años antes de incorporarse al Parlamento como diputado. La solicitud de adhesión de Turquía a la UE le empujó a abandonar el partido en 2004 y fundar, dos años después, el Partido de la Libertad. El PVV no es una formación común: Wilders es su único miembro y su manifiesto electoral, de una página, se basa en solo una cuestión: la 'desislamización'. Los orígenes de su familia se sitúan en las Indias Orientales Neerlandesas, la actual Indonesia –el país con mayor población musulmana del mundo–.

Marine Le Pen

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Marine Le Pen / Francia

"No daría un trabajo a un español si lo puede cubrir un francés"

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El ultraderechista Frente Nacional obtuvo en las regionales de Francia del año pasado 6,8 millones de votos, su mejor resultado. Fue fundado en 1972 por Jean-Marie Le Pen, quien fue expulsado en 2015 de la formación por su propia hija después de que este indicara que las cámaras de gas de los campos de concentración nazi no fueron más que "un detalle" de la historia. Desde entonces, Marine Le Pen ha querido distanciarse de las doctrinas de su progenitor y renovar la formación denunciando el nazismo como una "abominación".

No arremete contra los musulmanes sino contra la "islamización". No se considera una formación racista, pero ha tenido que suspender a algunos de sus candidatos municipales por problemas relacionados con este asunto. Desde una perspectiva económica, la política cree que la Unión Europea "es un fracaso absoluto", y la "introducción del euro, un error grande con consecuencias graves".

La francesa viajará a Londres para hacer campaña por el Brexit, pero los euroescépticos del UKIP no quieren foto con ella. Le Pen ha articulado un mensaje que incide sobre la “defensa de la nación, del pueblo, de la democracia”, en hacer una política de “sentido común”, lo que los lleva a definirse a sí mismos como “eurorrealistas”.

Nikos Michaloliakos

Agencias

Nikos Michaloliakos / Grecia

"Los crematorios y las cámaras de gas no existieron"

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El partido neonazi Amanecer Dorado se ha consolidado como tercera fuerza política en Grecia, a pesar de que su cúpula está en prisión preventiva desde septiembre de 2013 por gestión de una organización criminal y posesión de armas, entre otros cargos. Empezó a despuntar en las europeas de 2014, y en las parlamentarias del año pasado consiguió 17 escaños, con una campaña electoral en la que su líder, Nikos Michaloliakos, intervenía en los mítines por teléfono desde la cárcel.

Tienen una base ideológica ultranacionalista, xenófoba, nativista, racista, irredentista y autoritaria muy clara. Utilizan un logo-esvástica y sus miembros atienden a entrenamientos al más puro estilo militar. Según una investigación de Kapa Research, la mayoría de sus votantes son parados, empresarios y trabajadores del sector privado, hombres en su mayoría.

Los jóvenes, sobre todo entre 24 y 29 años, están más dispuestos a apoyar Amanecer Dorado que los mayores de 54 años. Un 6,1% de los votantes tiene educación básica, un 7,6%, media y un 4,9%, alta. También un preocupante 40-50% del cuerpo policial vota al partido, como ocurrió en las elecciones de 2012.

Gianluca Iannone

Agencias

Gianluca Iannone / Italia

"Necesitamos que los hombres defiendan las fronteras y la identidad"

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La extrema derecha italiana está compuesta por diferentes organizaciones que comparten tres ideas: euroescepticismo, salida de la moneda única y rechazo a la inmigración. Las formaciones más representativas son Casa Pound y Fuerza Nueva.

La primera nace en Roma en 2003 y su líder es el cantante Gianluca Iannone. Es el movimiento que más ha crecido en los últimos años en el norte y en el sur de Italia. En las últimas elecciones generales de 2013, obtuvieron 47.692 votos. Por su parte, Fuerza Nueva se encuentra más a la extrema derecha. Es un partido nacionalista y neofascista fundado por Roberto Fiore en 1997 que considera “superadas las definiciones de derecha e izquierda”.

El partido es acusado a menudo de xenofobia y homofobia, habiendo realizado campañas contra la homosexualidad. Fiore, que fue condenado en 1985 por asociación subversiva y banda armada, mantiene relaciones con la extrema derecha europea y con neofascistas rusos. Mientras que Casa Pound es anticlerical, Fuerza Nueva es extremadamente religiosa, casi fundamentalista.

Frauke Petry

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Frauke Petry / Alemania

"Para practicar la religión no hace falta minarete"

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Alternativa para Alemania (AfD), fundado en 2013 como movimiento liberal y euroescéptico, es un partido populista de tintes xenófobos que triunfó en las regionales de marzo de este año con un discurso contra la política de acogida de refugiados, con tonos claramente racistas. Sus dirigentes incluso piden que se haga uso de armas de fuego en la frontera contra la gente que intenta entrar en el país.

Su líder, Frauke Petry, es química y está casada con un pastor evangélico con el que tiene cuatro hijos. Intenta mantener una cierta cohesión en la formación, dividida entre islamófobos declarados y aquellos que no creen necesario prohibir los símbolos del islam. Es capaz de asegurar que su partido respeta la libertad de culto para añadir después que "para practicar la religión, no hace falta minarete".

La política, que está acusada de estigmatizar a una comunidad religiosa, lo que no sucedía en Alemania desde tiempos de Adolf Hitler, cree que el islam constituye una amenaza a las raíces judeocristianas que forman parte de la tradición alemana. “Es posible la convivencia, pero solo cuando las reglas están claras y esas reglas son las nuestras”.

Timo Soini

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Timo Soini / Finlandia

"Grecia debe salir del euro, no podemos asumir más rescates"

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El líder del euroescéptico y antiinmigrante partido Verdaderos Finlandeses se convirtió el año pasado en ministro de Asuntos Exteriores y de Europa en el Gobierno de coalición junto con el Partido de Centro y el Partido de Coalición Nacional de Stubb. Durante los últimos años, Soini ha intentado moderar su postura con la intención de intentar sacudirse el sello de ultraderecha xenófoba que muchos le atribuyen.

Ello le ha llevado a distanciarse de otros partidos europeos de ultraderecha, como los Demócratas de Suecia, el Frente Nacional francés o el UKIP británico, para u­nirse al grupo de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR). Al mismo tiempo, ha expulsado de su partido a los miembros más radicales, como el diputado James Hirvisaari, quien fue fotografiado en los pasillos del Parlamento saludando a un amigo con el saludo nazi.

La formación no tiene pasado neonazi, es más una creación exclusiva del mismo Soini, cuyas propias raíces políticas se encuentran en el Partido Rural de Finlandia, una formación populista de los años setenta dirigida por el legendario Veikko Vennamo, autor de frases como “el pueblo sí que sabe”. Soini, que se convirtió al catolicismo en sus años de estudiante, considera que Finlandia debería retirarse del Protocolo de Kioto y que la Iglesia no debería aceptar el matrimonio homosexual.

Kristian Thulesen Dahl

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Kristian Thulesen Dahl / Dinamarca

"Nuestro país debería aceptar más refugiados de países no musulmanes"

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El Partido Popular Danés (PPD), fundado en 1995, quedó como segunda fuerza política en las generales del año pasado. Finalmente, no formó Gobierno de coalición con el Partido Liberal, pero este último depende de la ultraderecha para la aprobación de leyes en el Parlamento. Es una fórmula que hasta ahora les ha dado muy buenos resultados.

En pocos años, han conseguido que Dinamarca tenga una de las legislaciones más restrictivas, con respecto a la emigración, de toda la Unión Europea. Por ejemplo, se prohíbe a los daneses casarse con un emigrante menor de 24 años, se exige a estos el conocimiento de la lengua nacional (solo se da permiso de residencia a quien tenga trabajo y hable danés) y se ponen trabas al reagrupamiento familiar de los inmigrantes.

Ahora también piden controles en la frontera con Alemania y la celebración de un referéndum sobre la permanencia en el bloque comunitario. Su fundadora, Pia Kjærsgaard, que llamó a los inmigrantes “cabezas negras”, pasó el testigo en 2012 a su actual líder, Kristian Thulesen Dahl, padre de tres hijos, que le ha dado a la formación un tono más moderado, haciendo más hincapié en las cuestiones económicas y sociales.

Björn Söder

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Björn Söder / Suecia

"El islam es la mayor amenaza desde la Segunda Guerra Mundial"

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Los Demócratas Suecos, un partido con orígenes neonazis, recibe regularmente el apoyo de casi una quinta parte del electorado. Hoy es la tercera fuerza política. Su líder, Björn Söder, ha llegado a denunciar el crecimiento del islam como "la mayor amenaza exterior desde la Segunda Guerra Mundial".

La formación se define como nacionalista, social conservadora y euroescéptica, plantea no adherirse al euro y renegociar su tratado de adhesión con la Unión Europea. Casi todo su programa gira en torno a la inmigración.

Siguiendo su lema de “Seguridad y Tradición” (’Trygghet och Tradition’), en el aspecto cultural se opone a que el Estado financie actividades que no sean tradicionales suecas -es decir, las de otras culturas-, y plantea reforzar las medidas de seguridad ciudadana, sobre todo de cara a la tercera edad, principal víctima de la inseguridad, un sector social al que mima electoralmente, pidiendo que se le bajen los impuestos y se le suban las subvenciones. Desde 2010, han aumentado su afiliación un 26% cada año.

Gábor Vona

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Gábor Vona / Hungría

"En cuanto podamos, eliminaremos el sufragio universal"

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Pese a su discurso antisemita, antigitano (abogó por crear campos de internamiento para la población gitana) y antieuropeo, el Jobbik (”los mejores”, en húngaro) se ha consolidado como tercera fuerza política del país, logrando en las parlamentarias de 2014 el 20,5% de los votos, cuatro puntos más que en 2010.

Expresiones extremistas como “crimen gitano” se han extendido en el discurso político del país. Otros objetivos del Jobbik son los judíos y el Estado de Israel, al que acusan de querer “ocupar Hungría” y controlar la economía del país. En los meses anteriores a las elecciones, el partido dirigido por Gábor Vona, de 36 años, suavizó visiblemente su discurso político y también su imagen, con el objetivo de atraer a votantes más moderados.

Además, se presenta como un partido libre de la corrupción, que por su corta vida no puede ser responsable de la mala situación económica del país. Eso ha servido, sobre todo, para movilizar a los jóvenes de entre 18 y 30 años de edad, que en comparación con otras generaciones son los que más le apoyan, indican los estudios. Con el afán de demostrar su nueva fortaleza, el líder radical asegura que Hungría debería celebrar un referéndum sobre su permanencia dentro de la Unión Europea.

Zeljko Reiner

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Zeljko Reiner / Croacia

"Después de años de desesperación, podemos dignificar a los croatas"

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El Gobierno croata actual es una coalición integrada por los partidos políticos HDZ (Unión Democrática Croata), de centro derecha;  HSP (Partido Croata de los Derechos), de derechas con una plataforma etnocéntrica, y HCSP (Partido Croata de los Derechos puro), de extrema derecha. Durante su gestión, iniciada hace cuatro meses, se profanaron monumentos a las víctimas del Holocausto y del genocidio, actos que han quedado totalmente impunes.

Además, no se castiga a quienes utilizan el saludo ustasha "Za dom spremni" (Listos por la patria), y algunos de sus militantes no esconden sus simpatías por un régimen pronazi croata. Este saludo se pronunció en una manifestación ultranacionalista en Zagreb, donde participó el vicepresidente del Parlamento croata y líder del HSP, Ivan Tepes, en enero pasado, y es coreado también con creciente frecuencia en los estadios de fútbol y conmemoraciones históricas sin que haya sanciones.

La primera propuesta lanzada por el flamante presidente del Parlamento croata, Zeljko Reiner (HDZ), fue que la Cámara recuperara el nombre de "Drzavni Sabor", tal y como se llamaba durante el régimen ustasha. Utasha se caracterizó por el uso continuado de la violencia terrorista con crueldad extrema para alcanzar su fin último: la independencia de Croacia y el fin de lo que consideraban opresión serbia en Yugoslavia para la formación de un Estado croata, basando su política en la diferenciación racial y la supremacía étnica del pueblo croata, al que consideraban germano.

Norbert Hofer

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Norbert Hofer / Austria

"No quiero que en unos años Austria sea de mayoría musulmana"

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La agitación política en Austria no ha hecho más que empezar tras la apabullante victoria de un candidato de ultraderecha en la primera vuelta de las presidenciales en el país el mes pasado. Con el 36,7% de los votos, Norbert Hofer, del Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), puso patas arriba los sondeos y superó al candidato ecologista Alexander Van der Bellen. Los dos aspirantes se verán las caras en la segunda ronda, el 22 de mayo.

Si Hofer gana las elecciones, Austria se enfrentará a una situación sin precedentes, ya que hasta la fecha solo los políticos de los dos principales partidos (conservadores y socialdemócratas) han desempeñado esta función. Hofer, de 48 años, se ha perfilado como el rostro amable de un partido que, bajo la firme batuta de Heinz-Christian Strache, compagina un agresivo discurso euroescéptico y en contra de la inmigración con una actitud más típicamente de izquierdas en lo relativo a políticas sociales.

Partido de la Libertad, que cuenta con miembros neonazis, es una formación de extrema derecha, racista y antisemita. La campaña electoral de las legislativas de 2013 estuvo marcada por los eslóganes chovinistas, xenófobos e islamófobos, enfatizando el orgullo de ser austriaco, el rechazo a la inmigración y la tolerancia cero a la discrepancia. En el año 2000, bajo el liderazgo de Jörg Haider, el FPÖ se convirtió en socio de gobierno del ÖVP que lideraba Wolfgang Schüssel, llegando a ser el primer partido ultraderechista en la Europa de posguerra en acceder a un Gobierno elegido por sufragio universal.