nueve ciudadanos ANALIZAN LA SITUACIÓN

Crimea: desencanto, aislamiento e inflación después de un año de anexión rusa

Polarización, desencanto, aislamiento, inflación, carestía, fuga de multinacionales... Este es el saldo de la anexión de Crimea a Rusia un año después de su secesión de Ucrania
Foto: Un hombre sostiene una bandera rusa mientras sale de las frías aguas del Mar Negro en Yevpatoriya, Crimea (Reuters).
Un hombre sostiene una bandera rusa mientras sale de las frías aguas del Mar Negro en Yevpatoriya, Crimea (Reuters).

Un año después de que encapuchados armados con metralletas se presentasen ante del Parlamento regional de Crimea, lo ocupasen e izasen la bandera rusa, dando el pistoletazo de salida a la secesión de la península y a su posterior anexión a Rusia, los crimeos viven en un limbo del que no saben si saldrán. Estando, como están, en un territorio atrapado por una moderna versión de una vetusta guerra fría, de la que ya sienten en su piel las consecuencias.

Eso lo que El Confidencial comprobó al entrevistar a nueve de ellos que, a diferencia de los casi 20.000 que abandonaron la península a causa del conflicto, no se han ido de Crimea. Los interrogados, algunos convencidos prorrusos, otros bastante más escépticos y también una joven de la minoría tártara, reflejan opiniones diversas, como diversos son sus perfiles.

Valga el ejemplo de Lenur, maestro de 26 años. Preguntado sobre cómo ve su futuro, responde que le pide a Occidente "aceptar nuestra decisión de unirnos a Rusia y punto". Es decir, lo contrario de Dimitriy, un pintor de 27 primaveras, quien afirmó que confía "en que un día volvamos a ser parte de Ucrania, pues ahora no hay futuro" para Crimea. Península que, dijo el topógrafo Anatoliy, "en la mejor de las hipótesis acabará como Chipre del Norte (cuya independencia sólo es reconocida por Turquía)". Mientras la diseñadora Yuliya no lo veía así. "Espero que Ucrania nos deje en paz", afirmó.

Dado la condena internacional que experimenta la península -salvo Rusia, ninguna otra potencia ha reconocido su nuevo estatus de república dentro de la Federación Rusa-, y la agresiva actitud de Moscú, los crimeos se sienten, y están en la práctica, cada vez más aislados del resto del mundo. Y la cosa no va a mejor.

Desde finales de diciembre, de hecho, fueron interrumpidas de forma indeterminada las últimas conexiones ferroviarias y por autobús que Ucrania mantenía (los trenes ucranianos no van más allá de las ciudades de Jersón y Novo Alekseevka), mientras que vuelos desde Kiev no hay desde ya hace casi un año (aunque sí es posible llegar volando desde Rusia).

La situación ha provocado que ahora sólo sea posible acceder serpenteando a pie o en coches privados la tierra de nadie que divide el territorio bajo control de Kiev y Crimea. Lo que ha desalentado a miles. Desde territorio ruso, en cambio, la alternativa son los precarios barcos que atraviesan el estrecho de Kerch, pues puente no hay todavía (un proyecto existente prevé la finalización de la infraestructura, pero no antes del año 2018).

Unos niños juegan con armas durante el día de la Marina en el puerto de Sebastopol (Reuters).
Unos niños juegan con armas durante el día de la Marina en el puerto de Sebastopol (Reuters).

De acuerdo con datos y análisis económicos disponibles, no se produjo ninguna estampida para conquistar el mercado crimeo, como se dijo. No acudieron las empresas rusas, ni tampoco las chinas. Por el contrario, bancos como UniCredit, tarjetas de crédito como MasterCard y Visa, y multinacionales como McDonald´s, han dejado de operar en Crimea.

"Por ello, en la península ahora hay poco variedad de productos y se puede pagar casi exclusivamente en efectivo", relata Michael Malkin, un joven que perdió su empleo por la situación. "Pago sólo en efectivo desde que MasterCard y Visa dejaron de operar", dice Anastasia, una redactora de contenidos multimedia de 22 años.

Así que la batalla militar es también económica, social y cultural, reflejo de una aguda y espinosa polarización social entre los que juegan a ser Rusia y el resto cebado por su animadversión contra Moscú.

Promesas insuficientes

El problema es que, "si bien el presidente ruso, Vladimir Putin, premió a sus nuevos ciudadanos duplicando el monto de la pensión de 560.000 jubilados y el salario de 200.000 funcionarios públicos, los precios se han disparado, al tiempo que la inflación ha crecido un 38% y el costo de los alimentos se ha duplicado desde marzo hasta diciembre del año pasado", explicaba recientemente la agencia Bloomberg, citando las nuevas autoridades crimeas.

“Al principio, mi salario aumentó pero ahora mi poder adquisitivo ha vuelto a ser el de antes a raíz de la inflación”, argumentó Boris, de 42 años y empleado en un museo de la capital crimea. “Mi salario es ahora de 40.000 rublos, es decir, más alto que cuando estábamos en Ucrania, pero la inflación es de terror y asusta mucho”, coincidió Mikael, un camarero de 23 años.  

Incluso a los agricultores crimeos les va mal. Desde que Ucrania suspendió el suministro de agua a la península, hay recursos para irrigar apenas el 12% de su territorio, lo que está estrangulando al campo. Pero si éstos sólo se quejan, los hoteleros lloran amargamente. Porque el turismo, antes una de las principales industrias, ha sido también una de las más afectadas.

En total, siempre según datos de las autoridades crimeas, el antaño destino de veraneo de los zares perdió un tercio de los 4 millones de turistas que todos los años viajaban hasta Yalta y las otras localidades costeras. Y hasta ahora los intentos de revitalizar esta industria, gracias a intercambios con otros países vecinos como Turquía, no parecen ser destinados al éxito.

Esta es la razón por la que podrían no ser suficientes los cerca de 700.000 millones de rublos que Rusia ha anunciado gastar antes de 2020 para la realización de infraestructuras —incluido el famoso puente sobre el estrecho de Kerch para unir Crimea a Rusia—, admitió Oleg Savéliev, el ministro ruso para Asuntos de Crimea.

Una imagen de archivo de crimeos celebrando la anexión a Rusia en Simferopol (Reuters).
Una imagen de archivo de crimeos celebrando la anexión a Rusia en Simferopol (Reuters).

Eso sí: Crimea ha avanzado en su proceso de construcción de su nuevo estatus de república integrada al territorio de la Federación rusa. Entre otras cosas, ya han cambiado los prefijos telefónicos y postales; la moneda, que ahora es el rublo ruso; el huso horario, que ya es el de Moscú y las matrículas de los coches. También se han expedido ya numerosos pasaportes rusos. Pero la rusificación de Crimea también ha sido dolorosa en este sentido. Valga como testimonio que todo lo que antes estaba empadronado como ucraniano, títulos de estudios por ejemplo, ha tenido que ser validado nuevamente.

Derechos humanos en vilo

Además de que no son pocas las admoniciones y denuncias de diversos organismos y 'think tanks' que vigilan Crimea y que han denunciado que se están produciendo violaciones de derechos humanos, en particular en contra de la minoría tártara, la cual ha tenido incluso que aceptar que a varios de sus líderes les fuera prohibida la entrada a la península y que sus libros quedasen censurados en las escuelas.

"La sede del Congreso del Pueblo Tártaro de Crimea fue cerrada. Sin ninguna explicación. Algunos miembros fueron arrestados, a otros les fue prohibido residir en Crimea. El canal de televisión ATR también fue atacado y hay continuos allanamientos en las mezquitas y en las madrasas (escuelas)", denunció Zarema, joven tártara de 29 años.

Además, también hay denuncias de que se ha censurado páginas de Internet (IP) y libros que figuran en la lista de obras prohibidas, así como ya acontece en Rusia (aquí la lista completa y otra, elaborada por la agencia de noticias tártara, con obras relativas a su cultura y religión).

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
31 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

ÚLTIMOS VÍDEOS

En Primera Plana (Spotlight) Trailer Subtitulado HD
Historia de una pasión - Trailer subtitulado en español (HD)
MUSTANG (Tráiler Oficial España)

ºC

ºC