Los varios millones de dólares que Joaquín 'El Chapo' Guzmán destinó a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto son seguramente los peor invertidos en sus más de 30 años de carrera criminal. El líder del cártel de Sinaloa esperaba que esas enormes inyecciones de capital al Partido Revolucionario Institucional (PRI) le procuraran, como tantas otras veces en el pasado, cierta tolerancia del Gobierno para escaquearse de la Justicia y mantener a su multinacional del narcotráfico a pleno rendimiento. Sin embargo, la realidad ha dado un enorme bofetón al cártel más poderoso y más insertado en la política de todo México.

Nunca pensé que (gobernando) el PRI lo iban a arrestar, porque 'El Chapo' Guzmán metió mucho dinero a la campaña de Peña Nieto”, se sorprendió ayer Phil Jordan, exjefe de la agencia antidroga de Estados Unidos (DEA) en El Paso, Texas, y miembro de esa organización durante más de tres décadas. “Eso está documentado por la Inteligencia de los Estados Unidos”, comentó Jordan acerca de tamaña acusación en declaraciones a la cadena Univisión. “Hubo algo mal entre el PRI y 'El Chapo' Guzmán. No podría decirlo ahora, porque no sé por qué lo arrestaron, (pero) 'El Chapo' siempre ha estado metido en la política a través del dinero".

Las campañas mexicanas son las más caras del mundo, por eso todos los partidos aceptan dinero ilícito a través de las partidas de apoyo social de las empresas y organizaciones vinculadas al crimen organizado"(En la DEA) siempre teníamos mucho trabajo cuando queríamos arrestar a los padrinos de la droga. El sistema que tienen los cárteles de México, y también los de Colombia, es poder pagar por la protección que se da a los traficantes. Por eso no sé por qué arrestaron a 'El Chapo' cuando él estaba pagando millones de dólares para que no lo detuvieran, pero es una victoria grande y hay que darle crédito a México”, indicó el exjefe de la DEA en uno de los enclaves de la droga más calientes del mundo, la frontera entre El Paso y Ciudad Juárez.

Las cloacas de la política mexicana

La inyección de cantidades ingentes de dinero del narcotráfico en campañas presidenciales no es ninguna novedad. Es una práctica conocida y hasta contrastada. “Los tres grandes partidos de México, el PRI, el PAN y el PRD, todos han tenido contactos con 'El Chapo' Guzmán y con otros cárteles. Eso está documentado”, explica a El Confidencial un buen conocedor de las cloacas de la política mexicana. “Por ejemplo, Barack Obama recaudó 700 millones de dólares para su última campaña electoral en 2012. Ese dinero es el que se gasta solamente para financiar la campaña electoral a la alcaldía de Ciudad de México. Y si un partido no puede alcanzar esa cantidad de manera legal, nunca va a ganar una elección. Las campañas mexicanas son las más caras del mundo, por eso todos los partidos aceptan dinero ilícito a través de las partidas de apoyo social de las empresas y organizaciones vinculadas al crimen organizado”, prosigue la fuente.

Peña Nieto junto a Barack Obama en un reciente encuentro (Efe).Peña Nieto junto a Barack Obama en un reciente encuentro (Efe).

Una de las grandes preguntas hoy en México es por qué 'El Chapo' Guzmán ha sido arrestado precisamente ahora, y qué ha ocurrido para que el cártel de Sinaloa haya pasado en cuestión de dos meses de ser el grupo más metido en la política y menos golpeado por la Policía Federal a sufrir una batería de detenciones en su cúpula. Primero cayó Serafín Zambada, hijo del número dos Ismael El Mayo Zambada, a finales de noviembre en la frontera con California. Serafín había llevado hasta la fecha una muy opulenta vida de la que presumía en Twitter mostrando fotos de relojes de alta gama, varios coches entre ellos un Bentley, kalashnikovs bañados en oro y plata, bolsas de marihuana y hasta un león y un leopardo.

Durante la administración del PAN hubo cierta tolerancia hacia el cártel de Sinaloa. Hoy lo que tenemos es un cambio de viento debido a la presión de Estados Unidos. Creo que en Sinaloa nunca midieron las consecuencias que podría provocar la liberación de Caro QuinteroLo que parecía un golpe aislado pronto tomó forma de acoso y derribo al cártel de Sinaloa. El 30 de diciembre de 2013 cayó 'El Chino' Ántrax, jefe del escuadrón de sicarios del cártel, nada más aterrizar en el aeropuerto de Amsterdam. Él también subía fotos de armas y extravagancias varias a las redes sociales y se creía con total impunidad, hasta el punto de viajar a Holanda para hacer turismo. Otras fuentes apuntan a que en realidad acudió a discutir asuntos de negocios, pues por algo el cártel de Sinaloa cuenta con sucursales en 54 países, siendo la célula más poderosa en el sur de Europa la que se encuentra en Milán, Italia.

Hace una semana, el 18 de febrero, cayó en un operativo en el estado de Baja California el llamado El 19, jefe de seguridad de 'El Mayo' Zambada, junto a El Compa Omar, encargado de organizar el traslado de las drogas desde México a Estados Unidos, la parte más importante de todo el negocio. Otros 10 miembros del cártel fueron arrestados en esa operación. Lo que nadie esperaba es que el siguiente en caer en el castillo de naipes de Sinaloa fuera el mismísimo 'Chapo' Guzmán.

Detención del jefe de seguridad del 'Chapo' Guzmán (Efe).Detención del jefe de seguridad del 'Chapo' Guzmán (Efe).

La liberación del narco de narcos

Samuel González, investigador y ex jefe de la Unidad Especializada en Delincuencia Organizada (UEDO), tiene muy claro qué ha llevado al Gobierno mexicano y a la DEA a lanzarse con todo sobre el cártel de Sinaloa y a sacar de su burbuja a El Chapo: la liberación en agosto de 2013 de Rafael Caro Quintero. Este criminal, apodado “Narco de narcos” durante los 80, fue encarcelado por el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena en 1985, hecho que provocó la ira de Washington y una profunda crisis bilateral. Fue jefe de El Chapo en el cártel de Guadalajara y mantiene una fuerte vinculación con el cártel de Sinaloa, estado en el nació. De hecho, fueron los abogados de Sinaloa, a petición de la santísima trinidad formada por 'El Chapo', 'El Mayo' y 'El Azul', quienes presentaron el amparo que finalmente liberó a Caro Quintero, presumiblemente con la ayuda de una buena mordida al tribunal colegiado de Jalisco.

“Ese ha sido el punto de inflexión en el cambio de comportamiento de las autoridades de México y Estados Unidos hacia el cártel de Sinaloa”, desvela González. Es decir que es el propio cártel quien habría cavado su tumba al cruzar, sin saberlo, una línea roja en la condescendencia de Washington y no dejarle otra opción al Gobierno de México que lanzarse sobre ellos.

Es el propio cártel quien habría cavado su tumba al cruzar, sin saberlo, una línea roja en la condescendencia de Washington y no dejarle otra opción al Gobierno de México que lanzarse sobre ellos“Durante la administración del PAN (2000-2012) hubo cierta tolerancia hacia el cártel de Sinaloa, las estadísticas son claras al respecto. Hoy lo que tenemos es un cambio de viento debido a la presión de Estados Unidos. Creo que en Sinaloa nunca midieron las consecuencias que podría provocar la liberación de Caro Quintero”, continúa el ex jefe del UEDO. En efecto, hay indicios claros de que el cártel de Sinaloa fue la organización criminal consentida del anterior gobierno liberal del PAN. Muchos expertos sostienen que el presidente Vicente Fox (2000-2006), quien rompió con 71 años de gobierno del PRI, decidió darle manga ancha a un único cártel para que se impusiera sobre el resto y eso condujera a un control la violencia. Porque si bien el PRI había atizado duramente al cártel de Guadalajara (posteriormente Sinaloa) en grandes operativos en 1986, 1989, 1993 y 1997, con la llegada del PAN todo se calmó. Hasta el punto de que en enero de 2001 'El Chapo' escapó de un penal de máxima seguridad metido en un camión de lavandería, tras ocho años preso. Un viaje hacia la libertad entre ropas y sábanas cortesía de los funcionarios de la prisión, a quienes 'El Chapo' estuvo sobornando con miles de dólares durante más de un año para que le permitieran estar en el momento justo y en el lugar adecuado para la fuga.

En estos 13 años escondido en las sierras de Sinaloa, su cártel ha sido de largo el grupo criminal menos hostigado por la Policía Federal y el Ejército, quienes han diezmado notablemente a sus rivales Beltrán Leyva y a los terroríficos Zetas, estos ya en el mandato de Felipe Calderón (2006-2012). El cártel de Sinaloa también ha operado con enorme facilidad en Estados Unidos, presumiblemente tras poner en nómina a mandos clave de aduanas y de la DEA. “Con el dinero que tiene 'El Chapo' Guzmán todo es posible. La corrupción no sólo existe en México, sino también en Estados Unidos”, concedió Jordan. “Hay que recordar que muchos familiares de los narcotraficantes mexicanos viven en Estados Unidos”, señala por su parte Gerardo Rodríguez, especialista en crimen organizado, en referencia al trasiego de personas cercanas a los grandes capos de la droga que van y vienen a lo ancho de la frontera sur de Estados Unidos, en ciudades como Los Ángeles, San Diego, Dallas y Houston.

Lo que sin duda posee la detención de Guzmán es un enorme peso simbólico. Enrique Peña Nieto obtiene por fin un trofeo que mostrar a la opinión pública, y de paso envía el mensaje a los grupos del crimen organizado de que el Estado está retomando el control sobre el territorio. A su vez Barack Obama y la DEA pueden decir que por fin han capturado al criminal más buscado del mundo tras la muerte de Bin Laden, y ambos países en conjunto siembran el terreno para hacer de México un lugar seguro a ojos de los empresarios que quieran invertir en exploración petrolera y grandes finanzas cuando el mercado del crudo se abra al capital privado supuestamente en 2015.

¿Habrá un cambio tras caer 'El Chapo'?

Y pesar de todo, los expertos no tienen grandes esperanzas de que México vaya a pasar de ahí y acometer ahora el operativo que demostraría un cambio de actitud real hacia el crimen organizado. Esto es: pasar a una segunda fase en la que se desmantelarían las grandes empresas que lavan el dinero del cártel de Sinaloa y se perseguiría a la extensa red de políticos corruptos a sueldo de éste y otros grupos criminales.

Enrique Peña Nieto obtiene por fin un trofeo que mostrar a la opinión pública, y de paso envía el mensaje a los grupos del crimen organizado de que el Estado está retomando el control sobre el territorio“Las detenciones de capos y capitos no sirven para nada si no vienen acompañadas de registros patrimoniales, y en México no hay ninguna unidad de investigación que abarque los registros de la propiedad mercantil ni de la propiedad de los estados. Hay que comenzar a desmantelar miles de empresas legales vinculadas a la red criminal Sinaloa, y eso todavía no lo empezamos a ver”, indicó Edgardo Buscaglia, Investigador Principal de la Universidad de Columbia y gurú del estudio del impacto del crimen organizado en el desarrollo de los países, a Noticias MVS.

“Colombia por ejemplo procesó penalmente al 66% de su Congreso, Italia comenzó a caminar hacia un sendero más productivo en los años 90, pero no vemos todavía acciones institucionales en México que me den el optimismo para decir que esta detención se va a traducir en una disminución de la frecuencia con la que la red Sinaloa comete 22 tipos de delitos distintos en México. No vemos operativos contra las empresas agropecuarias, constructoras o mineras que forman parte de la red, ni acciones concertadas del sistema judicial contra la enorme corrupción política. Los mismos funcionarios admiten off the record que la corrupción política está desbordada”, incide Buscaglia.

Lo que sí va a permitir la detención de 'El Chapo' a Peña Nieto es prolongar la luna de miel que vive en el exterior, donde lo están comparando ridículamente a figuras como Tony Blair, o donde el Financial Times le recomienda a Matteo Renzi [nuevo primer ministro de Italia] que lo tome como referencia. En lugar de implementar medidas para institucionalizar a México se destina el 50% de los recursos de las embajadas mexicanas en consultorías de imagen y en crear cortinas de humo, para que el Financial Times no sepa, por ejemplo, que se hallaron tres fosas con 300 cadáveres en Coahuila. Es muy lamentable lo que está pasando”, atiza el investigador de la Universidad de Columbia.

Samuel González es del mismo parecer que Buscaglia, y no espera detenciones de políticos o presión sobre la enorme red financiera que sostiene al cártel de Sinaloa. Sí ve, sin embargo, un futuro sin el baño de sangre que algunos expertos vaticinan tras la caída de 'El Chapo': “Dudo que se produzca un repunte de la violencia. El principal negocio del cártel de Sinaloa es traer cocaína de Colombia y Perú y transportarla y entregarla en Estados Unidos, y ese negocio es extremadamente complejo, no cualquiera lo puede hacer. El transporte de cocaína, metanfetamina y marihuana les permite facturar entre 10.000 y 20.000 millones de dólares al año. Otros grupos como la Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios o los mismos Zetas no pueden luchar por quitarles el negocio porque no tienen la estructura ni los contactos. Ellos pueden controlar la extorsión, el secuestro, la obra pública, la trata de personas o el narcomenudeo, que dan buenas ganancias pero que no tienen nada que ver con las cifras que da el transporte de cocaína a EEEUU que controla la red Sinaloa”, continúa.

En este sentido, el investigador Buscaglia aseguró que sus contactos le han confirmado que el cártel “está más fuerte que nunca” en la frontera entre México y EEUU. Otros estudios indican que Sinaloa mantiene una posición predominante en el negocio mundial de la droga por encima de las redes mafiosas de Rusia y China.