Quien diga que en las ciudades no hay naturaleza se equivoca. En pleno Paseo de la Castellana de Madrid (por ejemplo), en las calurosas noches de verano se puede escuchar a la más pequeña de las rapaces nocturnas que habita la Península Ibérica: el Autillo Europeo.

Su plumaje marrón se fusiona con los árboles para pasar desapercibida durante el día, sin embargo es fácilmente reconocida por su canto. La nota dulce y melancólica proviene del macho, a la que contesta enseguida la hembra, en un tono más agudo. Tiene el tamaño de un mirlo y pesa cien gramos. 

En este clip Natura del Autillo Europeo (Otus scops) ofrecido por la Fundación Aquae, con imágenes de NaturaHD se puede escuchar su característico canto. 

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios