Sábado, 13 de abril de 2013

PRUEBA / Renault Fluence Z.E.

Pendientes de la autonomía

Pendientes de la autonomía
Pinche en la foto para ver el álbum
2
Enviar
32
34
 
0
Menéame
Imprimir

Ficha Renault Fluence Z.E.



Motor: " eléctrico
Potencia máx: 90 CV
Par máx: 225 Nm desde 0 rpm
Cilindrada: ---- cc
Velocidad máx: 135 km/h
Tracción: Delantera
Autonomía max / mín: Entre 200 y 80 kilómetros
Capacidad maletero: 315 litros
Dimensiones: 4,75 x 1,81 x 1,45 m.
Peso en vacío: 1.650 kg.
Combustible: Electricidad baterías ion-litio
Precio: Pop, 20.600 euros

Es un coche 100% eléctrico, muy agradable de utilizar, con un precio muy razonable pero con un problema de difícil solución con su autonomía. Y esto hace que sea un coche para una utilización muy concreta pero no sirve para el gran público precisamente por su limitada autonomía. Su conductor siempre tendrá que ir pendiente de la autonomía.

La verdad es que el Renault Fluence Z. E., como el resto de vehículos eléctricos, ha llegado en un momento muy difícil de la economía en España y en toda Europa, en la que no se invierte en poner en marcha una buena red de recarga. Y eso hace que sea un tipo de vehículo con pocas posibilidades de uso real.

Otra cosa muy diferente es que su conducción es genial, que resulta suave de manejo, pero ágil cuando se quiere pisar el acelerador. Y sobre todo es un coche que no contamina, siempre que la energía eléctrica que se utiliza sea de origen eólico o fotovoltaico. Y en cualquier caso no contamina en su utilización  lo que permitiría unas ciudades más limpias.

Sentarse al volante de un Fluence es perfecto. Conducimos una berlina amplia, de cinco plazas, pero con las plazas traseras muy generosas. Por el contrario, su maletero es muy reducido, como consecuencia del pack de baterías instalado en la zona trasera que quita mucho espacio. Y a este espacio limitado se suma el hecho de tener que llevar la bolsa con los cables para recargar la batería. Para ver más fotos de esta prueba pinche este enlace

Pero con estas limitaciones señaladas, el coche es genial. Su conducción es igual que la de cualquier vehículo automático, pero por supuesto mucho más suave, sin ruidos de motor y con una gran elasticidad. Eso hace que cuando uno quiere acelerar solo tenga que pisar el acelerador con fuerza y el coche siempre responde a la primera.

Es por todo ello un coche muy ágil en el tráfico urbano, donde se mueve con una gran soltura, y siempre con ese valor añadido que supone el saber que o estamos contaminando.

 

Sin embargo, cuando empezamos a conducir este Renault, y ocurre igual con el resto de vehículos eléctricos, nos damos cuenta de que tenemos que ponernos el chip de llevar un coche eléctrico, de tener cuidado con el acelerador,

Si pisamos fuerte iremos muy ágiles, pero el contador de la autonomía, el punto clave del coche, irá bajando muy rápido y tendremos que empezar a pensar si llegamos a nuestro destino bien, o menos bien o si no llegamos.

Y cuando hay que rodar por carretera ocurre exactamente lo mismo. Si vamos a 90 o 100 km/h iremos bien, pero si vamos a 120 km/h veremos cómo los kilómetros de autonomía se gastan de 2 en 2. O lo que es lo mismo,  que por cada kilómetro recorrido nos quita dos de autonomía y eso es lo más importante del coche. Y si rodamos a la velocidad máxima, 135 km/h, entonces será aún peor.

Pero una vez dicho esto, les tengo que comentar que si circulamos muy suave, con poca presión sobre el acelerador veremos como la autonomía se mantiene, tarda más en bajar la cifra de kilómetros de alcance.

Y les voy a poner un ejemplo de un recorrido que hice durante la prueba de este coche. Tenía que hacer un recorrido que marqué con el navegador. La distancia era de 11,5 kilómetros y ese recorrido lo hice de ida y de vuelta, es decir 23 kilómetros en total.

Tenía zonas limitadas a 60 y 80 km/h y más de la mitad era zona urbana, eso sí muy amplia, con grandes avenidas y con el límite de 50 km/h que traté de cumplir religiosamente pero con suavidad, evitando acelerones bruscos que no sirven más que para gastar. En ese recorrido de 23 kilómetros la autonomía solo bajó en 7 kilómetros. Sin embargo, esa misma distancia en una carretera a 120 km/h hubiera supuesto “perder” casi 40 kilómetros de autonomía.

 

Lo que quiero decirles con esto es que depende mucho de nuestra forma de conducir la evolución de la autonomía, pero en cualquier caso es un grave problema. Y es un tema que hace el conductor ir siempre, sean cuales sean las circunstancias de la conducción, pendiente de la autonomía.

Tengo que reconocer que aunque tiene pocas posibilidades reales de uso un vehículo 100% eléctrico, a no ser que se trate de uno de autonomía extendida como el Chevrolet Volt /Opel Ampera, me gusta mucho el concepto del coche eléctrico. Sin embargo para mí no serviría nunca. Vivo a 30 kilómetros de Madrid, por lo que si cada día tengo que subir y bajar a la ciudad, todos los días estaría pendiente de dejar el coche en un aparcamiento con enchufe y son muy, pero que muy pocos, los que lo tienen.

Incluso en los sitios donde hay un enchufe, lo habitual es que no funcione por su falta de uso. En la puerta del ministerio de Industria, en Madrid, hay un puesto de recarga de este tipo y cada vez que ha tratado de enchufar un coche en él, con la tarjeta y los permisos correspondientes, siempre estaba fuera de servicio.

Creo que el coche eléctrico es utilizable solo en algunos casos muy concretos como puede ser alguna empresa cuyos operarios tengan que hacer menos de 100 kilómetros cada día y que tenga un enchufe para conectar en todo momento.

No sirve para un urbanita que viva en una gran ciudad, salvo que tenga un parking con enchufe, algo que de momento es muy extraño. Tampoco sirve como único coche para una familia porque aunque el único uso del vehículo sea moverse por la ciudad, el día que hay que hacer una salida fuera de la ciudad con este coche no se podrá hacer.

Probablemente dentro de unos años mejore mucho esta situación, pero a día de hoy es poco factible un coche así.

A nivel de costes, si es una buena alternativa. Este Fluence en su versión básica ya bastante completa de equipamiento, el precio es de 20.600 euros con los descuentos oficiales aplicados a los que hay que sumar el coste de las baterías, que son de alquiler por 82 euros al mes en un contrato a tres años y 10.000 km anuales.

Problema de autonomía

Sin duda esta es la palabra clave en este modelo, la cantidad de kilómetros que se pueden hacer con una recarga completa de las baterías, que son de ion litio. Lo es porque cuando la autonomía llega a cero tendremos un grave problema, habrá que llamar una grúa para mover el coche hasta un enchufe.

Y eso hace que sea un coche, como el resto de vehículos sólo eléctricos, que produce ansiedad, porque siempre hay que ir pendiente de cómo vamos de autonomía.

 

¿Cuáles son los datos oficiales de alcance con batería al 100% de carga? Según Renault, la autonomía según el método de medida homologado de la Unión Europea para este tipo de coches puede llegar hasta los 200 kilómetros. De la misma forma la marca habla de un mínimo de 80 kilómetros en las condiciones más adversas.

El primer día que recogí el coche en la sede de la marca me dijeron que estaba a tope de carga y marcaba 82 kilómetros de autonomía, lo que me asustó bastante. Los siguientes días, ya con el enchufe normal del garaje de casa, esta cifra fue subiendo hasta superar los 100 kilómetros.

La recarga es realmente sencilla. Hay dos cables diferentes, una toma de recarga rápida y otro normal para cualquier enchufe. El cable tiene un transformador muy próximo al enchufe que hay que conectar en nuestra toma de casa. Se debe enchufar primero a la corriente y esperar unos segundos a que se encienda un led verde. Y entonces se enchufa en el coche, abriendo la tapa correspondiente. Esta va situada por delante de la puerta delantera y hay un enchufe a cada lado para facilitar la carga en todo tipo de circunstancias.

Además, este enchufe tiene un antirrobo. Si una vez conectado a la toma de corriente accionamos el cierre centralizado, el enchufe del coche queda bloqueado y sujeto al coche de manera que no se podrán llevar nuestro cable, salvo que utilicen mucha fuerza y destrocen todo el sistema. Una buena medida para evitar a los descuideros que quieran hacernos una gracia.

¿Cuál es la conclusión tras probar este Fluence ZE? Pues sinceramente me gusta mucho, me parece un concepto de coche que sería genial que pudiera generalizarse, pero que desgraciadamente la sociedad española aún no está preparada para ello. Y tampoco la tecnología, ya que cuando tengamos unas baterías con el doble de capacidad, algo que parece posible en un año aproximadamente, las cosas serán un poco más fáciles.

Eso sí, en cualquier caso, eso de enchufar el coche en casa y al día siguiente utilizar el vehículo sin echar gasolina y sin gastar más que el euro, o euro y medio que cuesta una recarga completa, y conducir un coche que se lleva muy fácil con solo acelerar o frenar y nada más, me parece muy interesante. Y un coche que no contamina y que apenas hace ruido. Sería un coche perfecto si no tuviera el problema de la autonomía.

En cuanto a su precio, con los descuentos oficiales aplicados el coste es de 20.600 euros para la versión de acceso, a los que hay que sumar el coste de alquiler de las baterías, de 82 euros al mes. Creo que es algo muy razonable, por supuesto mucho más asequible que el Opel Ampera que está en el doble de precio aunque a cambio si tiene solucionado el problema de la batería (ya saben que es un coche 100% eléctrico pero de autonomía extendida).
2
32
34
 
0
Menéame

LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

2

COMENTARIOS

Escribe el tuyo

2alfista01 05/10/2012 | 15:35

En estos engendros se han gastado los millones de euros de subvenciones al coche eléctrico, un auténtico escándalo de los fabricantes europeos, por aquello de arrimarse al poder político y conseguir tapar sus ineficiencias y predicar su nacionalismo exacerbado - especialmente Renault y su grandeur française. Más podrían haberse gastado la pasta en reducir el coste de la tecnología híbrida .... [pero claro, habría que oir los discursos del Carlos Ghosn en el 2008-2009, acerca del poco futuro de los híbridos y cosas similares, y su apuesta por la eficiencia diesel y ... voilá, ¡saca engendros como el Twicy, y toda la gama ZE pagada por el contribuyente ...! ¡eran el futuro! ¡y nosotros sin enterarnos!!!!]

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

1legio vii 05/10/2012 | 12:55

El problemas son las baterías y su coste, porque 984€ de alquiler al año suponen 10000 km recorridos con un gasolina sin contar la electricidad consumida que supondrían otros 500 km con el gasolina y el tener que disponer de otro coche para viajes largos. Me temo que todavía le faltan unos cuantos años al coche eléctrico.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

CONÉCTATE A LA ACTUALIDAD

SUSCRÍBETE AL BOLETÍN
BoletínUrgentes


Las más, patrocinado por CLH
ANÚNCIATE BOLETÍN
Nov
2012
1ª Edición
2ª Edición
L
M
X
J
V
S
D

HEMEROTECA

Mostrar Calendarios