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OPINIÓN

¿Y si los salarios no son culpables de la crisis? Un país que se hace el haraquiri

BIOGRAFÍA

Quise ser periodista para viajar; pero al final algo debió fallar y he acabado siendo una especie de tecnócrata del periodismo económico. No me quejo. Ello me permite aprender todos los días y contar lo que sucede. Sin apriorismos y sin necesidad de echar mano de los célebres espejos deformantes que colgaban del Callejón del Gato, y que tanto asombraban a Valle-Inclán. Nací en Madrid en el mismo año en que Bardem estrenó Calle Mayor y soy Licenciado en Ciencias de la Información. He escrito un par de libros sobre el capitalismo español y trabajado en radio, televisión y prensa escrita. Y al final he descubierto que Internet es todo eso y algo más. Carlos Sánchez es subdirector de El Confidencial.

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Carlos Sánchez.-  07/07/2010

A medida que avanza la crisis -y ya van dos años largos- se afianza la idea de que España sólo encontrará el camino de la salvación actuando sobre los salarios. Parece existir un consenso casi general entre los profesionales de la economía –fundamentalmente dentro del mundo académico- sobre la necesidad de ganar competitividad vía nóminas.  Se festeja que tanto los salarios del sector privado como las retribuciones de los empleados públicos vayan a sufrir en 2010 una fuerte contracción. Con pérdida de poder adquisitivo en ambos casos.

El argumento que se ofrece es simple. Si los salarios bajan, España ganará competitividad en los mercados internacionales de bienes y servicios, toda vez que una parte importante de los costes de las empresas tiene que ver con el pago de las nóminas. Se trata de provocar algo así como una especie de deflación controlada. O una devaluación competitiva, como se prefiera. Según ese esquema, ante la imposibilidad de efectuar depreciaciones forzadas de la moneda (durante siglos la vía de escape para recuperar competitividad) es mejor provocar una caída generalizada de costes; en particular, los laborales. El argumento así planteado es impoluto. Incluso impecable. Parece evidente que una empresa con menores costes tiene mayor capacidad de competir.

En términos concretos -en relación a una determinada compañía o, incluso, a un sector de actividad sujeto a la competencia exterior- es muy probable que el argumento sea sólido, pero en términos agregados -respecto del conjunto de la economía- estamos ante un craso error de dirección  de la política económica que este país pagará tarde o temprano. Es muy probable que antes de que pasen uno o dos años asistamos a un giro copernicano en la política económica, y que sea el propio Gobierno -este o el que venga- quien impulse el crecimiento económico vía salarios, estimulando la demanda interna a través de una política fiscal expansiva. Desde luego no por la vía de un aumento del gasto público (el margen presupuestario es nulo) sino más bien mediante una bajada  generalizada de los impuestos para animar el consumo privado. En particular el impuesto sobre la renta. Con todo lo que ello supone desde el punto de vista de la equidad fiscal. “… Y ahora a consumir”, que decía Zapatero al comienzo de la crisis.

Deprimir salarios no es la solución (aunque tampoco elevarlos artificialmente). Y no sólo desde el punto de vista macroeconómico, sino también desde el lado de la política fiscal

Como ha escrito el profesor Fernández-Villaverde, una devaluación competitiva a través de los salarios es sólo una solución de emergencia que sólo tendrá efectos a corto plazo. A medio y largo plazo, y esto es lo relevante, el verdadero problema de la economía española no son los salarios, sino la productividad. Es verdad que los salarios han crecido en España desde nuestra pertenencia al euro por encima de la media de la UE, e, incluso, bastante más de lo que han aumentado en Alemania, el país de referencia. Pero en realidad lo que han crecido son los salarios nominales, no los reales. Probablemente por un problema de desenfoque en la negociación colectiva.

Efecto espejismo en los salarios

Los salarios nominales han subido mucho precisamente porque España ha sufrido una mayor inflación que la eurozona -un punto cada año desde 1998- y eso ha provocado un efecto espejismo. El mayor peso de los salarios sobre el conjunto de los costes empresariales esconde en realidad un hecho económico de indudable transcendencia: la incorporación al mercado laboral de inactivos (principalmente mujeres) y la llegada de inmigrantes de baja cualificación que han trabajado en sectores de baja productividad (construcción y hostelería). Pero en ninguno caso es consecuencia de un súbito aumento de la remuneración de los asalariados. Los costes laborales unitarios se han resentido, por lo tanto, por un problema de productividad del factor trabajo. No porque las nóminas se hayan disparado.

Y la prueba del nueve la ha aportado el profesor Pol Antrás, de la universidad de Harvard, uno de esos españoles que andan circulando por el mundo sin que a las autoridades les preocupe mucho cómo hacer para que los mejores economistas del país participen activamente en la reconstrucción nacional. Como se ha reflejado en el blog Nada es Gratis, aunque pueda parecer una paradoja,  España no ha perdido cuota de mercado en el comercio mundial en los últimos años pese a que los costes salariales nominales han crecido más. Lo cual, dicho sea de paso, no significa que haya que desatender y mucho menos despreciar la competitividad internacional de la economía mediante políticas de fomento de la internacionalización de la empresa española.

Se olvida que la mayor parte de la actividad económica de un país grande,  como es España, es doméstica. Por lo tanto, los salarios afectan en buena medida a la demanda interna  y, en menor medida, a las exportaciones.  De hecho, durante el periodo de bonanza los precios en España subieron un 24%, ocho puntos porcentuales más que la zona euro, mientras que el deflactor de las exportaciones creció solo un 15%, un punto menos que la inflación de la zona euro.  Quiere decir esto que los exportadores estrecharon sus márgenes para no perder cuota de mercado, y eso pone en valor la capacidad de las empresa para adaptarse a las circunstancias económicas.

La demanda interna es, por lo tanto, la clave de bóveda del sistema económico. No en vano, el gasto en consumo final durante el primer trimestre fue equivalente a 206.388 millones de euros, el triple que el valor de las exportaciones a precios corrientes. Y si no se atiende a esa demanda es muy probable que la economía muera de inanición por falta de combustible. Exactamente lo mismo que le pasó a Japón durante los años 90, cuando los salarios cayeron de forma intensa en medio de la deflación y los recurrentes paquetes de estímulo fiscal impulsados por las autoridades no fueron suficientes para impulsar la demanda interna. Algo crucial en un país obsesionado con el ahorro como es Japón (y estos momentos España).

Deprimir salarios, por lo tanto, no es la solución (aunque tampoco elevarlos artificialmente). Y no sólo desde el punto de vista macroeconómico, sino también desde el lado de la política fiscal. Si caen las bases imponibles tanto en IVA como en IRPF es muy probable que el déficit público se enquiste en la economía española por falta de actividad. Y por eso no parece lo más razonable favorecer un abatimiento de las tablas salariales que a largo plazo pesará como una losa sobre la recuperación.

Y ello sin contar con las indudables consecuencias sociales que puede tener para el país la existencia de clases medias empobrecidas por una política equivocada. Y en el que el proceso de proletarización de los profesionales no ha hecho más que comenzar.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 48 COMENTARIOS

48 .- #44 Por lo que veo es ud. de esos que piensan que una sociedad del tipo de la espartana, donde unos pocos ciudadanos tienen a su servicio a una gran masa de ilotas, es inevitable.
Yo no lo creo, entre otras cosas por que para conseguir eso es necesario convencer a muchos ilotas de que se crean ciudadanos y eso, a pesar del gran numero de conversos que frecuentan este digital, es francamente dificil durante mucho tiempo. Inevitablemente los ilotas y sobre todo los ilusos que terminan sabiendose ilotas terminan por sublevarse.

el chicharro

07/07/2010, 18:21 h.

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47 .- #45 Outlander

Tranquilo, que aburrir no aburres, pero preocupar ... la leche.

Que reviente con una guerra civil como en el 36 no creo.
Que haya lios, algaradas y muertos [unos cuantos] por desgracia si.
Que la masa entre en un hiper en zonas deprimidas de la deep andalusia y saquee todo lo que encuentre lo veremos pronto.
O me mejor dicho lo verá nuestro amigo Aussie, usted desde USA, etc pero aquí lo censurarán para que la gente no tome ideas.
Que vendrán 17 partidos de extrema derecha, Le Penes [sin segundas] nacionalistas y que maltratarán y apalearán a emgrantes del ex cinturón rojo de las ciudades también, por desgracialo veremos.

Y que renunciaremos a muchos de nuestros derechos de los de verdad, de información, de libertad de expresión, de reunión,... para que los herederos de Z y Rajoy nos salven de nosotros mismos lo veremos.

Y por supuesto, una republica y Cataluña y Pais Vasco independientes [espero que del todo] tambien lo veremos.

Solo la preocupación de que la basura se extienda fuera y de que tenemos a Marruecos a un tiro de piedra, y eso en Europa preocupa mucho desde Carlomagno [Poitiers, Marca Hispánica,..] nos salvará algo.

pasmao con lo que no pasa

07/07/2010, 16:44 h.

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46 .- El descenso generalizado de los salarios va agenerar que, a medio plazo, comience una emigración de los trabajadores más productivos que, formados en España, huyan al extranjero.

Los nuevos universitarios, por ejemplo, ya no aspiran a trabajar en su mismo pueblo, como hace 20 o 30 años; ahora, con más conocimiento de idiomas, con más conocimiento de la relidad de otros países, habiendo perdido el miedo a "irse al extranjero", esos médicos, ingenieros, enfermeras, economistas.... a los que aquí se les niega el pan y la sal [los famosos mileuristas con tres idiomas y cuatro masters que trabajan de sol a sol] a la búsqueda del cortoplacismo típico de la burguesía española, se van a ir, se están yendo ya. Es una salida silenciosa, gota a gota, pero que puede causar efectos demoledores en la productividad de este País.

Si a eso le añadimos el bajo índice de natalidad [de nuevo el cortoplacismo de las jornadas interminables, del nulo apoyo a la procreación, etc.] comprenderemos que el panorama es el que es: los viejos aguantaremos, pero nuestros hijos, en la medida en que puedan, se irán. Se están yendo.

Cayo Mario

07/07/2010, 16:01 h.

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45 .- #44 Y porque?

Porque vivimos en un pequenyo pais de 45 millones de personas, nosotros no decidimos como son las reglas. Nosotros nos tenemos que adaptar a las reglas.

Yo veo bien que chavales de 16 anyos quieran cambiar el mundo, estupendo y es bueno, pero aqui creo que los que participan en este foro pasan largamente esta edad.

Nos tenemos que adaptar, y para ello aprender a jugar, y despues un reparto equitativo de los beneficios segun los sacrificios.

Mas lo negemos, mas confusion y mas beneficios para los que desde arriba ya conocen el juego.

Espero no haberles aburrido.

Outlander

07/07/2010, 15:07 h.

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44 .- #42 Pues animado por vuestras valoraciones, ya me lanzo un poco mas haya.. espero guste, o almenos relance una discusion interesante.

Si montasemos un equipo de futbol con los amigos y nos fuesemos al mundial, a excepcion del partido con la seleccion francesa ;], nos ganariamos unas lecciones de futbol que para llorar, saldriamos mas esquilados que el Maradona...

En el juego economico mundial, con las actuales reglas, normativas, estado del bienestar mal entendido, ya vaticino que vamos muy mal. Guste o no, es una realidad.

Como no soy politico me permito decirlo en crudo. Duele, si, pero los que no le guste la idea que no se molesten en bajarse los salarios... les aconsejo que ya hagan directamente la revolucion, porque las cuentas son simples y nosotros con esta organizacion social, politica y economica no vamos a ningun sitio.

Frente a la capacidad de sacrificio [de las capas mas bajas de la poblacion, eso si] y cambio de los USA, China, Brasil y companyia... vamos ni diez anyos le doy a nuestro pais antes de que salte en pedazos.

Se que un tono un poco radical a lo habitual en mi, pero honestamente lo que pienso. Pero si alguien me contradice, se lo agradeceria.

Outlander

07/07/2010, 15:01 h.

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