BIOGRAFÍA
Carlos Sánchez.- 16/06/2010
Lo peor que le puede pasar a cualquier reforma económica -incluida la reforma laboral- es intentar contentar a todos. Al final sale un pastiche indigerible sin coherencia ni unidad de criterio. Y lo que es todavía peor, este tipo de ungüentos no suelen servir para nada. Cumplen la función de una especie de efecto placebo útiles para calmar momentáneamente a los mercados. Pero sólo eso. Es muy probable que la todavía non nata reforma laboral de 2010 pase a la historia como un documento sin valor alguno. Al menos en los términos que refleja el último documento del Gobierno.
Ironías de la historia, en tiempos de tribulaciones en los mercados de deuda, la reforma laboral propuesta por Moncloa comienza a parecerse a aquellas cédulas -billetes- que emitía a finales del siglo XVIII el Banco de San Carlos (antecedente del Banco de España) y que no era capaz de colocar entre los inversores.
Algo parecido le sucede a la reforma laboral. La reforma no tiene quien la quiera. Ni gusta a los sindicatos ni a los empresarios ni a los especialistas. Y no es por ser equilibrada. Todo lo contrario. Simplemente es incoherente. En palabras de Iñigo Sagardoy, estamos ante un documento ‘fetiche’ que no sirve para crear empleo, ya que tiene más de cosmético que de real. Y lo mismo opina el profesor Daniel Toscani, de la Universidad de Valencia, para quien estamos ante un Gobierno que intenta hacer juegos malabares con la reforma laboral para contentar a unos y a otros.
O sea, ante una especie de encaje de bolillos que pretende abaratar el coste de despido sin decir cómo en términos reales. Y que presenta como una rebaja de las indemnizaciones el hecho de que el Fogasa vaya a pagar ocho días del despido, cuando el Fondo de Garantía Salarial se nutre únicamente de cuotas de la patronal (que tendrán que subir para financiar el modelo austríaco). O ante un modelo que intenta reducir la tasa de temporalidad de la economía española sin poner medios para controlar la causalidad de los contratos temporales, lo cual hace inviable la intención del legislador. Si la reforma sale adelante, la contratación temporal seguirá siendo la norma para un tercio de los asalariados. O estamos ante un texto que se inclina (Corbacho dixit) por permitir que una empresa con seis meses en pérdidas pueda despedir por causas económicas, pero que no tiene en cuenta que la contabilidad tiene carácter anual para el 99% de las empresas.
La reforma es tan incoherente que en lugar de simplificar el mercado de trabajo lo fragmenta todavía más
La reforma es tan incoherente que en lugar de simplificar el mercado de trabajo lo fragmenta todavía más. Hasta el punto de que al menos hasta 2014 convivirán contratos temporales con ocho, diez o doce días de indemnización (según el año de firma del contrato); contratos indefinidos con 33 días y contratos fijos con 45 días de coste de despido. O con cero pelotero, que decía Nicolás Redondo, en caso de contratos de interinidad o formación.
Y todos ellos conviviendo con una legión de trabajadores -la mayoría inmigrantes- sin ninguna relación laboral de carácter contractual que viven como pez en el agua en el universo de la economía ‘golfa’ por el mal funcionamiento de la inspección de trabajo. Como sostiene un experto laboral, se ha pasado de un mercado laboral dual a otro multilateral, en el que la complejidad es el perejil de todas las salsas.
Laudos y más laudos
Hay arbitraje obligatorio para resolver la litigiosidad en las empresas, pero también control jurisdiccional a posteriori. Hay -es verdad- más facilidades para que una empresa pueda descolgarse del convenio, pero si con la legislación actual el recurso de los trabajadores se plantea directamente antes los tribunales de justicia, ahora se interpone un laudo arbitral que tendrá la misma eficacia que un convenio colectivo.
Estamos, por lo tanto, ante la irrupción de una vieja figura en el derecho del trabajo, los laudos obligatorios, que ahora se convierten en el núcleo central de la reforma. Ponga un laudo en su vida, debería subtitularse la reforma si en lugar de tramitarse como proyecto de ley se tramita editorialmente.
Es lo que tiene un Gobierno ‘adolescente’, que diría el economista José Luis Feito refiriéndose a los sindicatos. Que legisla mirando lo que dice el profesor (el mercado), y eso explica que se quiera obligar a estar tres meses en el paro para tener derecho a celebrar un contrato de fomento de la contratación indefinida (el de los 33 días) ¿Por qué tres meses y no uno o cuatro?, cabe preguntarse. ¿No sería más razonable abrir a todos los colectivos este contrato dejando intactos los derechos de los trabajadores con contrato indefinido ordinario?
No todo es negativo. Hay coincidencia en que lo más positivo es que, como diría Felipe González, el Gobierno se ha dado un baño de realidad. Pero el agua está tan templada que difícilmente podrá sacar del sopor a un país con más de 4,6 millones de parados y que cada vez que le cae un una crisis encima ve como la tasa de desempleo supera el 20% de la población activa.
Es, por decirlo en palabras de Sagardoy, “una reforma estéticamente positiva y necesaria para nuestro país pero de contenido limitado y con alcance corto, sin ninguna ambición política o económica para afrontar los graves problemas que tiene nuestro mercado laboral”. Más claro el agua.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
58 COMENTARIOS
58 .- [...sigue de #57]
En fin, podríamos estar hablando días y días de lo que se ha hecho y se hace en éste país de picaresca.
Yo muchas veces me hago ésta reflexión:
Si LA MITAD de todo el "dinero negro" que se ha generado y ha circulado en éste país durante el ciclo expansivo, hubiera sido sido dinero "blanco" [se entiende a que me refiero con lo de "blanco" ¿no?]
¿Tendríamos el PIB y el déficit que actualmente tenemos?
Pues ahora recordemos que el dinero "negro" que genera, o del que dispone el trabajador que vive de su nómina es y ha sido durante esa época de ciclo expansivo igual a 0.
No es justo, ni siquiera ético que ahora se mire hacia él [además, casi con dedo acusador, casi con un reproche implícito]y se le castigue con una reforma laboral.
Saludos.
57 .- [...sigue de #56]
Por otra parte, totalmente de acuerdo con usted en lo referente a la manera de actuar de la administraciones públicas, especialmente las administraciones locales...Cuanta corrupción y despilfarro en torno a inútiles, innecesarias, incluso a veces faraónicas obras y actuaciones, que principalmente servían para lo que todos intuíamos y ahora vamos sabiendo, en las cuáles ganaban por partida doble: en el engorde del presupuesto, y pagando meses vista, e incluso no pagando.
También muy acertadO e interesante su apunte sobre esos autónomos que son realmente relaciones laborales fraudulentas. Esos trabajadores a los que la empresa solo da trabajo con la condición de que se hagan autónomos, para contratarlos como contrata, sub-contrata,sub-sub-contrata, sub[n]...contrata. FRAUDE DE LEY en el ámbito de las relaciones laborales: en más de una ocasión lo he comentado en mi entorno.
Con el agravante de que, encima, muchas veces [casi por sistema]son éstos autónomos quienes FINANCIAN la construcción de la obra,pues cobran una vez acabada la misma y VENDIDAS las viviendas. Conozco unos cuántos que no han cobrado, pues quien los contrató no ha vendido las viviendas.
[SIGUE]
56 .- Para satiricon #52
No, no es mi intención hacer reproches a los empresarios. Lo único que digo [y lo vengo diciendo desde la primera vez que se "dejó caer" lo de ÉSTA reforma laboral] que éste tipo de reforma laboral no soluciona nada; al contrario, nos perjudica a TODOS: porque TODOS somos trabajadores, lo podemos ser algún día, o lo son/serán nuestro padre, nuestro hijo, nuestro hermano, nuestro amigo, nuestro vecino. En definitiva, la inmensa mayoría de nuestros conciudadanos y compatriotas.
Otra cosa sería que lo que planteara la reforma laboral fuera contratación más estable y aumentos de salarios y garantías a niveles de nuestros socios europeos.
Pero la reforma que aquí tanto se viene exigiendo por parte de empresarios, economistas, financieros y periodistas es otra, que ya todos conocemos.De todas maneras, si de verdad fuera un diagnóstico o solución acertados, no me importaría sopesarla, pero NO LO ES: porque con el actual marco laboral, hasta hace muy pocos años éramos los que más empleo creábamos. Porque éste marco laboral ha sido ya lo suficientemente "flexible" como para despedir a dos millones de trabajadores en 3 años.
[sigue...]
55 .- El Proyecto de Ley no es irrelevante y andarse a estas alturas con
memadas de este calibre es un insulto y unaa tomadura más de pelo a todos los españoles.
Este irresponsable no puede seguir ni un minuto más en La Moncloa.
54 .- #12 Reveranda ¿y donde se deja el concurso? porque los juzgados de lo mercantil se caen ahora mismo literalmente abajo por los concursos.
Las grandes pueden haber proyectado previamente una despatrimonializacion pero para las pequeñas y medianas no es tan sencillo.
Un Saludo
TINTA DE VERANO
Así veraneaban hace medio siglo los millonarios más exquisitos
Agustín Rivera. Casares