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OPINIÓN

¡Americanos, os recibimos con alegría…!

BIOGRAFÍA

Quise ser periodista para viajar; pero al final algo debió fallar y he acabado siendo una especie de tecnócrata del periodismo económico. No me quejo. Ello me permite aprender todos los días y contar lo que sucede. Sin apriorismos y sin necesidad de echar mano de los célebres espejos deformantes que colgaban del Callejón del Gato, y que tanto asombraban a Valle-Inclán. Nací en Madrid en el mismo año en que Bardem estrenó Calle Mayor y soy Licenciado en Ciencias de la Información. He escrito un par de libros sobre el capitalismo español y trabajado en radio, televisión y prensa escrita. Y al final he descubierto que Internet es todo eso y algo más. Carlos Sánchez es subdirector de El Confidencial.

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Carlos Sánchez.-  12/05/2010

‘Americanos, vienen a España gordos y sanos,

viva el tronío de ese gran pueblo con poderío,

olé Virginia, y Michigan, y viva Texas,

que no está mal, os recibimos americanos con alegría,

olé mi madre,  olé mi suegra y olé mi tía’    

Bienvenido Mister Marshall 1953.

 

 

La última vez que llegó a España una misión del FMI vino en son de paz. La visita suele producirse una vez al año -normalmente en primavera- y para elaborar el informe los funcionarios del FMI se entrevistan con altos cargos del Gobierno, agentes sociales y económicos y representantes del poder legislativo, como recomienda el propio FMI.

 

Desde hace décadas, prácticamente desde que en 1986 España ingreso en la UE, sus visitas son rutinarias. Carecen de interés informativo. Pero la implicación directa del FMI en la crisis del euro ha creado expectativas desconocidas desde principios de los 80. Por aquella época, España pasó de ser un país deudor en los mercados internacionales de crédito a mantener un saldo acreedor, en coherencia con su desarrollo económico. Es decir, que en vez de recibir fondos para equilibrar su balanza de pagos, prestaba a los países necesitados utilizando sus excedentes de ahorro.

 

Era inimaginable pensar que una visita del FMI tendría de nuevo repercusión mediática, pero lo cierto es que sus funcionarios vuelven a tener mando plazo por el deterioro progresivo de las cuentas públicas. Aunque por el momento España no ha recibido todavía ningún crédito del FMI, parece evidente que el Fondo tiene mucho que decir cuando se ha comprometido a desembolsar hasta 220.000 millones para estabilizar el euro. Y una parte esencial de esa estrategia pasa por la consolidación fiscal.  Y España, no se olvide, es lo que hoy se denomina ‘riesgo sistémico’.

 

Habrá quien piense -con cierta exageración- que estamos ante un protectorado económico de nuevo cuño. Incluso se ha hablado de la creación de una especie de ‘corralito presupuestario’ del que las autoridades no podrán salir salvo que incumplan sus compromisos con Bruselas; pero lo cierto es que la economía española vuelve a estar vigilada. Primera conclusión, España ha perdido capacidad de maniobra fiscal, lo cual es extremadamente inquietante en un contexto recesivo en el que la demanda interna se ha convertido en un lastre en el crecimiento económico. El Gobierno se ha bebido la cantimplora antes de atravesar el desierto y ahora no cuenta ya con instrumentos fiscales de estímulo de la demanda agregada. Un castizo diría que Keynes le ha durado a Zapatero un telediario.

 

Una política de gasto público descabellada se ha convertido más en un problema que una solución. En la madrugada del lunes se enterró la cultura de la estabilidad en Europa

Un problema o una solución

 

Esto pone de manifiesto varias cosas. Pero sobre todo revela cómo una política de gasto público descabellada (destinada a embellecer aceras y a comprar votos) se ha convertido más en un problema que una solución. Esa política, al menos, hubiera tenido un pase si gracias a ese cuantioso déficit, el desempleo hubiera aumentado hasta niveles razonables. O, igualmente, no se hubiera destruido tanto tejido productivo. Ni una cosa ni otra. España ha pasado en apenas un par de años de un superávit presupuestario del 2,2% a un déficit equivalente a 11,2 puntos del PIB, lo que significa un recorrido verdaderamente atroz. Y con un crecimiento de la deuda verdaderamente espectacular. Nada menos 313.000 millones entre 2008 y 2010. Pero, al mismo tiempo, la crisis se ha llevado por delante más de 141.000 empresas inscritas en la Seguridad Social.

 

El déficit público, por lo tanto, no se debe a que el Gobierno se ha gastado el dinero en suavizar el ajuste, sino al efecto combinado de una política de gasto público equivocada y a una brutal caída de los ingresos derivada del ‘ladrillo’. No estará de más recordar, por si acaso, que el gasto en desempleo representa tres puntos del PIB (la cuarta parte del desequilibrio), y que las dos terceras partes de ese dinero se financia con cuotas de empresas y trabajadores. La cobertura de desempleo, por lo tanto, no es responsable de tamaño déficit. Ni siquiera la crisis financiera. España es uno de los países que menos dinero ha destinado a tapar agujeros de la banca. El dinero se ha ido en planes e que apenas han servido para enderezar la situación.

 

Lo curioso del caso es que ahora Bruselas (o sea Francia y Alemania) se muestran escandalizadas con tanto déficit, cuando hace poco más de dos meses dieron el visto bueno al Programa de Estabilidad presentando por el Gobierno español. Bruselas se limitó a pedir medidas más concretas, pero daba por buenas las cifras. Ahora, sin embargo, todo ha cambiado, lo que pone de relieve el escaso rigor con el que trabaja la Comisión Europea, plegada a los intereses de los estados. No debe sorprender teniendo en cuenta que la propia Unión Europea ha sido capaz de forzar sus propias normas hasta límites inimaginables.

 

Como han puesto de manifiesto Federico Steinberg e Ignacio Molina investigadores del Instituto Elcano, el Tratado de Funcionamiento de la UE incluye el artículo 122.2, conocido como cláusula de no bail-out, que prohíbe los rescates financieros tanto por parte del BCE como por parte de la Unión Europea. Dichos rescates se permiten sólo en situaciones excepcionales que escapen al control de los gobiernos, y “es obvio”, aseguran, que una indisciplina presupuestaria que dura más de 10 años (con engaños incluidos) no es excepcional ni escapa al control del Gobierno. Se ha hecho, por lo tanto, trampa. 

 

Jörg Eigendorf, comentarista del diario alemán Die Welt,  lo decía con claridad este martes. Imaginemos que Angela Merkel no hubiera cedido en la noche del lunes. Imaginemos que la canciller hubiera dicho 'no' al deseo de los vecinos europeos de enterrar la independencia del BCE. E, imaginemos que hubiera insistido en un fortalecimiento del Pacto de Estabilidad. Pues bien, es muy probable que esta firmeza hubiera acabado con el euro.

 

Y aquí llega la terrible conclusión. Alemania no puede imponer su cultura de estabilidad en Europa. En la noche del lunes, se quedó prácticamente sola cuando se trataba del rescate del euro. La eurozona es dominada por Estados para los que la estabilidad de la moneda no tiene tanta importancia. Y a la cabeza del lado contrario está el presidente francés. En Europa, la separación de poderes entre la política monetaria y la política financiera ha pasado a la historia. Y no digamos en España, sólo cabe añadir.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 5 COMENTARIOS

5 .- Sr Sánchez, su comentario de hoy toca muy rápidamente demasiados temas, lo que siempre es peligroso para la coherencia y el rigor: Sin embargo el resultado es bueno, al final se percibe una síntesis muy exacta de la situación, de una parte de la situación para ser más exactos: la frivolidad y desmesura en el gasto público, un "como sea" sin orden ni concierto, ni responsabilidad.
Pero por hablar de lo eventual, se ha dejado los problemas fundamentales: La relación del Poder con los dineros públicos y con con el elector para el que en teoría se trabaja, lo que hemos dado en llamar una Democracia "defectuosa" hundida en la corrupción estructural; un sistema productivo intensivo en mano de obra de baja cualificación y además, para más inri, de baja productividad, tanto medida por el valor de lo trabajado como por los costes de lo producido; y en sistema administrativo cuya base es el inaudito y onerosísimo Estado de las Autonomías, un cáncer en plena expansión y riesgo de metástasis.
Con su habilidad para sintetizar las pinceladas rápidas en un cuadro comprensivo y entendible, como ha hecho hoy, esperamos que trate en otra entrega con los problemas fundamentales.
Gracias, saludos.

agarcía

12/05/2010, 12:03 h.

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4 .- Sr Sanchez le sugiero un articulo:
Porque las medidas tomadas por el BCE y FMI no solucionan nada y el esfuerzo que haran los funcionarios tampoco. Un pais endemicamente deficitario en su balanza comercial esta condenado a tener una deuda perpetua....
Estas medidas no arreglan el problema de fondo. Si yo soy inversor/emprendedor con dinero y desease invertir en Espanya S.A. [ya ve que comienza un poco fantasioso el escenario, pero imaginemos que este senyor existe]: En que invertiria? [con la consecuente creacion de empleo..]
Muchas gracias.

Outlander

12/05/2010, 11:48 h.

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3 .- Me maravillan siempre estos comentarios:
- Estabilidad del Euro, si claro, pero a que valor sobre el USD? Estable pero donde?
- Independencia del BCE, pero que majaderia, esta institucion si desea la ponemos en La Luna, asi es independiente.
- Que Alemania cedio, hombre con el resto de paises con la soga al cuello, si quiere nos vamos a un rincon y nos morimos sin decir nada.

Carlos, puntualice bien todos estos terminos vacuos y sin sentido. Cual es la foto que mas interesa a esta EU, tanto de forma coyuntural como a largo recorrido. Esta accion del FMI/BCE es coherente con esa vision o no?

Outlander

12/05/2010, 10:13 h.

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2 .- Lúcido Berlanga: "Bienvenido Mr. Marshall", "La Escopeta Nacional", "Todos a la cárcel"... siempre ha sido un analista fino y se ha anticipado a los tiempos. Conocedor de su tierra y de sus habitantes sabe lo que somos capaces de dar de sí. Las películas de don Luis son el pulso de la historia de España del siglo XX y principios de XXI. Convendría revisarlas.

carpecam

12/05/2010, 09:15 h.

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1 .- Ahora los americanos deberían actuar como Zapatero, seguir su ejemplo. Cuando vean la bandera española hundirse poco a poco en el fango de la crisis económica y social deberían seguir sentados, fumándose un puro y bebiéndose una copita de bourbon.

Pero en Europa y en Estados Unidos son más serios que este clown de ojitos azules y sonrisa idiota, si consideran que sus imbecilidades les pueden afectar se ponen manos a la obra e intenta solucionar los problemas antes de que les salpiquen. Nosotros, mejor dicho Zapatero el titiritero, no, preferimos hundirnos antes que ponernos manos a la obra. Ideología ante todo, "yo soy rojo y feminista", y así nos va.

Aussie2

12/05/2010, 07:53 h.

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