SEGÚN UN INFORME DE MONCLOA

El 90% del empleo que se crea ahora es de baja productividad

La economía española destruye mucho empleo. Pero también crea puestos de trabajo, aunque insuficientes para detener la sangría del paro. Lo peor, sin embargo, es que
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El 90% del empleo que se crea ahora es de baja productividad
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La economía española destruye mucho empleo. Pero también crea puestos de trabajo, aunque insuficientes para detener la sangría del paro. Lo peor, sin embargo, es que España sigue siendo incapaz de crear empleos de alto valor añadido, lo que significa que el modelo productivo, lejos de estar cambiando, sigue anclado en el pasado.

Los datos de la Seguridad Social indican, en concreto, que sólo seis sectores económicos crean empleo, y ninguno de ellos tiene que ver con las nuevas tecnologías o con actividades de elevada productividad. Los seis sectores son la agricultura, la defensa, la educación, las actividades relacionadas con la salud, los servicios del hogar y las ocupaciones vinculadas a las organizaciones no gubernametales que se desarrollan fuera del territorio español. El rango de creación de empleo en estos sectores se sitúa entre un máximo del 12,6% en las ONGs y el 1,92% en la agricultura.

En términos absolutos, sin embargo, el mayor incremento, y con diferencia, es el relacionado con las actividades sanitarias y de servicios sociales, que en el último año han sido capaces de crear 89.415 puestos de trabajo en un contexto de grave crisis económica. Es decir, lo que supone un crecimiento del empleo de nada menos que el 7,7%.

A continuación se encuentran las actividades vinculadas con la educación. En concreto, en estos últimos doce meses, han generado 19.290 empleos, lo que representa un aumento del 2,80%. Estos dos sectores suponen ya prácticamente el 15% del níumero de afiliados a la Seguridad Social dentro del régimen general, lo que refleja su importancia cuantitativa, cada vez más relevante.

Estos nuevos yacimientos de creación de empleo han sido, desde luego, insuficientes para detener la pérdida de puestos de trabajo para el conjunto de la economía, que se estima en 1,1 millones en el último año si se utiliza como fuente la Segruidad Social. El comportamiento del régimen general es similar al que se está produciendo dentro,del régimen de autónomos, donde los empleos que se crean también son de escaso valor añadido.

De nuevo, el capítulo más importante es el relacionado con los servicios sanitarios y sociales, cuya tasa de aumento entre los trabajadores por cuenta propia crece un 4,23%, mientras que en la educación el aumento es del 2,74%. A destacar, igualmente, que en un contexto de fuerte crisis finnanciera nacional e internacional, el número de trabajadores autónomos encuadrados dentro de las actividades financieras y de seguros ha crecido casi un 2%, hasta alcanzar los 50.411.

Esta situación puede achacarse al hecho de que un número indeterminado de asalariados del sector financieros se haya visto obligado a darse de alta en el régimen de autónomos para mantener una vinculación laboral con la empresas en la que trabajaban. De hecho, el número de asalariados en banca y seguros ha caído en un 2% en el último año, lo que supone una aparente contradicción.