INFORME DE PIMEC

España, a la cola de Europa en productividad y competitividad

Peor que España, Italia, al menos en productividad. Ésta es una de las conclusiones del informe Productividad y competitividad del factor trabajo en España 2001-2008 elaborado
Foto: España, a la cola de Europa en productividad y competitividad
España, a la cola de Europa en productividad y competitividad
Peor que España, Italia, al menos en productividad. Ésta es una de las conclusiones del informe Productividad y competitividad del factor trabajo en España 2001-2008 elaborado por el departamento de Economía y Empresa de la organización patronal Petita i Mitjana Empresa de Catalunya (Pimec). Los números son contundentes: “La producción por hora trabajada en el conjunto de la UE-15 aumentó un 8% en el periodo 2001-2007, o, lo que es lo mismo, a una tasa anual acumulativa del 1,3%. Este porcentaje contrasta con la evolución que ha tenido en Estados Unidos y Japón (2,2% anual) o países que se están situando en posiciones ventajosas del mundo más desarrollado como Corea del Sur (4%)”.

Pues bien, ante este alarde de productividad, España se sitúa en el furgón de cola: el aumento de la productividad en el periodo citado fue de sólo el 5,8%, es decir, una tasa del 0,9% anual. El consuelo es que “por detrás de España sólo hay Italia, que, de acuerdo con el Eurostat, ha registrado una disminución de la productividad del 0,1% anual”. En la otra punta de la balanza se sitúan Irlanda, Suecia y Luxemburgo, con crecimientos que superan el 16%, es decir, que doblan, de largo, la media comunitaria.

Por sectores, la industria mejoró su eficiencia en productividad a un ritmo del 0,78% anual, mientras que la construcción lo hizo a un ritmo del 0,75% y los servicios de mercado vieron cómo disminuía al 0,39% anual. No es el único parámetro en que los servicios siguen una tendencia contraria a los otros dos grandes sectores, ya que lo mismo ocurre con la competitividad.

El documento compara la dinámica del PIB con la dinámica del factor trabajo, en el que confluyen los tres factores que determinan la productividad: número de ocupados, horas trabajadas y costes por hora. El estudio aborda la cuestión de los costes laborales de manera diferenciada. “El país con mejor comportamiento en este ámbito es Alemania, que registró una disminución de sus costes laborales del 0,1% anual. Le siguen Austria, Reino Unido y Suecia, con unos aumentos de costes muy moderados, alrededor del 0,6% anual, por no citar los casos de Estados Unidos y de Japón, que de acuerdo con la OCDE han experimentado una reducción de sus costes laborales unitarios del 4,2% y del 7% anual respectivamente entre 2000 y 2006”. La tasa anual acumulativa de los costes laborales en España han sido del 3%, cuando la de la UE-15 se sitúa en el 1,3%, al haber aumentado en el periodo 2001-2007 un total del 8,2% en términos absolutos. En este capítulo, España es superada por Irlanda y Grecia.

Crecimiento espectacular del PIB

En cuanto a evolución del PIB, “el comienzo de siglo ha obsequiado a la economía española con unos ritmos de crecimiento económico espectaculares. El PIB creció a unas tasas anuales del 7 a 9% en términos monetarios y del 2 al 4% en términos reales (sin considerar agricultura, ganadería y pesca ni servicios de no mercado)”, dice el informe.

El crecimiento del PIB fue sostenido hasta el 2007, año en el que se inicia una desaceleración considerable pero que aún así se mantiene ”hasta el segundo trimestre del 2008 en tasas positivas y más de acuerdo con los países de nuestro entorno”. Y especialmente espectacular fue la evolución del PIB de la construcción, con tasas que varían entre el 5 y el 17% de incremento entre el 2001 y el 2006. “En el primer trimestre del 2007, este sector inicia una caída que dura hasta la actualidad. Un comportamiento del crecimiento como el registrado en los primeros años de los 2000 es completamente insólito en el contexto de los países desarrollados. La corrección ha comenzado, y fuerte. Así, los datos registrados en el tercer trimestre del 2008 muestran una tasa de crecimiento del -0,7% en precios corrientes y del -5,5% en precios reales”.

Mucho más moderado ha sido el sector de la industria, el menos dinámico, con crecimientos “alrededor del 5,1% en términos monetarios y del 0,9% en términos reales”. El sector servicios, por su parte, ha mantenido una tasa media de crecimiento interanual del 7,3% a precios corrientes y del 3,4% en precios constantes.

En cuanto al factor trabajo, el estudio de Pimec subraya que el número de ocupados creció de manera muy importante en el periodo analizado: pasó de 12,3 millones de personas ocupadas en el primer trimestre del 2001 a 16,02 millones en el tercer trimestre del 2007. En el tercer trimestre del 2008 “el registro señalaba ya la cifra de 15,86 millones de ocupados”. En este apartado es interesante observar el cuadro correspondiente a la construcción, que pasó de 1,9 millones a 2,72 millones de trabajadores en sólo seis años.

Se trabaja menos y más caro

Más curioso es el concepto de las horas trabajadas. A las horas pactadas, se le han de añadir las horas extraordinarias y restarle las horas no trabajadas para obtener el concepto de horas reales dedicadas a la producción. Pues bien, la evolución de horas efectivas trabajadas en España entre 2001 y 2008 “presenta una dinámica marcada por una clara tendencia a la baja. en valores de mediana móvil, la disminución se cifra en una tasa interanual del 0,6%”. Pero la misma tendencia a al baja, aunque más moderada, se registra en el concepto de horas pagadas, que son las que la empresa retribuye a sus empleados: la tasa interanual de bajada es del 0,3%. Por tanto, el coste laboral por hora presenta una tasa de crecimiento anual del 4,4% entre el 2001 y el 2008, según se subraya en el estudio. “En términos globales, la hora de trabajo ha pasado de 12,7 euros en el primer trimestre del 2001, a 17,5 euros al final del periodo analizado, es decir, en el tercer trimestre del 2008”. Por sectores, el coste laboral más alto es el de la industria (17,3 euros la hora), mientras que la construcción se sitúa a una media de 16,1 euros la hora.

De las anteriores variables, se deduce que la evolución del coste laboral en España mantiene una dinámica creciente que se sitúa en torno al 7,8% anual. “En la economía española han aumentado más los costes laborales que el PIB, ya que los primeros han crecido a una tasa anual del 7,8 y el PIB monetario lo ha hecho a una tasa del 7,5%. Eso quiere decir que la producción se ha hecho un poco más intensiva en mano de obra a lo largo del periodo”.

Se prima la cantidad sobre la calidad

Teniendo en cuenta, pues, que los costes laborales unitarios han crecido a una tasa del 4,3% anual y del aumento de los demás parámetros, se deduce que la productividad se encuentra encorsetada por estas variables y sólo apunta a un tímido crecimiento del 0,1% anual. Pero aquí se da una circunstancia excepcional: en la industria y la construcción, la productividad se dispara hasta el 0,8% anual, mientras que en servicios sufre una disminución del 0,4% anual.

En sus conclusiones, el informe recoge que “en un mundo tan globalizado y competitivo, que ha coincidido con un crecimiento espectacular de la economía española, el uso del factor trabajo se ha gestionado de tal manera que se ha primado la  cantidad sobre la calidad y así se explica que la productividad esté estancada, que los costes laborales unitarios sigan creciendo, que la economía tenga tendencia a hacer servir más trabajo que capital y que, en definitiva, se pierdan posiciones competitivas. No deja de ser curioso que el sector que ha presentado mejores resultados en eficiencia y competitividad, la industria, sea al mismo tiempo el que menos ha crecido”.