Slim, el magnate de las telecomunicaciones

El último gran estruendo en los medios de comunicación provocado por el mexicano Carlos Slim ha sido la posible compra de Digital Plus a Prisa, que
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Slim, el magnate de las telecomunicaciones
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El último gran estruendo en los medios de comunicación provocado por el mexicano Carlos Slim ha sido la posible compra de Digital Plus a Prisa, que ansía vender desde hace varios meses por su necesidad de hacer caja. No en vano, el empresario charro es ya un viejo conocido en nuestro país, ni que decir cabe sobre este asunto cuando su guía y hombre de confianza no es otro que el ex presidente del Gobierno Felipe González. De hecho, en numerosas ocasiones ha sido González el que ha actuado de “abrelatas”, de intermediador, en Latinoamérica para expansión del negocio de Slim.

Su figura se encuentra siempre en el ojo del huracán. Por un lado, mantiene un pulso encubierto con el multimillonario Warrent Buffet por ocupar el primer puesto en el podio del hombre más rico del mundo y, por otro, porque cuenta con numerosos simpatizantes como detractores en lo que a su forma de hacer las cosas se refiere. No en vano, su fortuna equivale al 4.4% del PIB de un país desarrollado en el que la riqueza de unos pocos contrasta con la pobreza de otros muchos y, donde acapara el monopolio de la telefonía móvil con precios muy elevados, según la OCDE.

De hecho, es en el sector de las telecomunicaciones donde Slim ha tenido más roces con España, empresarialmente hablando. Y es que el Grupo Teléfonos de México (Telmex), propiedad de la familia Slim mantiene casi una guerra abierta con Telefónica en Latinoamérica.

¿De donde viene la fortuna de este magnate de los negocios?

Muchos han sido los que comenzaron de la nada, con una mano delante y otra detrás, como quien dice, metidos en un garaje. No es el caso de Carlos Slim. Si bien sus orígenes no son los de una familia acaudalada, cuando entró de lleno en el mundo de los negocios contó con un buen colchón económico para conseguir el despegue definitivo. Realmente, el que hizo el trabajo sucio en su día fue su padre, que llegó a México procedente del Líbano para evitar ser reclutado en las filas del ejército Otomano. Cuando Julián Slim Haddad aterriza en Veracruz, con tan sólo catorce años, no está sólo, tenía a cuatro de sus hermanos mayores viviendo en Tampico, donde se instala, hasta que finalmente se trasladan a Ciudad de México.

Es en la capital donde funda La estrella de Oriente, una pequeña mercería que poner en marcha junto a uno de sus hermanos trece años mayor que él. El negocio familiar va bien, pero cuando estalla la revolución, Julián compra el 50% de la tienda a su hermano y apuesta por la expansión. Llegó a controlar la mayor parte de los negocios de los alrededores.

Así, Carlos nace en el seno de una familia aburguesada y aprende de su padre todas las artes empresariales y la importancia de invertir para prosperar. No es de extrañar, por tanto, que con sólo doce años tuviera capital suficiente para hacer su primera compra accionarial: destino sus ahorros a la adquisición de títulos del banco nacional de México. Muerto su padre, ingresa en la Universidad Nacional Autónoma donde se licencia en Ingeniería Civil y, tras su graduación hereda importantes bienes de su padre lo que le permite el despegue definitivo.

Con un olfato especial para los negocios, Carlos Slim se benefició sobremanera de la crisis de los años 80. Por aquel entonces ya había fundado el Grupo Carso y aprovechó la fuga de capitales para comprar gangas. Las fuertes inversiones que realizó en un país por el que nadie daba dos duros en ese momento fue el despegue definitivo de lo que ha llegado a ser a día de hoy.

El gran hombre de los negocios

Con una fortuna valorada en 60 mil millones de dólares, a sus 68 años Carlos Slim es considerado el magnate de las telecomunicaciones en América Latina. Es propietario de Telmex –qué compró durante las privatizaciones llevadas a cabo por el gobierno de Salinas por 1.700 millones de dólares- y de América Móvil, que cuenta con más de 170 millones de clientes en Sudamérica.

Pero su presencia se extiende por numerosos sectores. Es presidente del Grupo Carso, compuesto por Condumex –dedicada a la conducción de electricidad-, Nacobre –Aluminio y cobre-, Porcelanite –cerámica-, Hoteles calinda, Frisco –minería-, Cigatam –Tabacalera- y Sanborns –tiendas de alimentación-.

Así mismo, es el propietario del Grupo Televista, de Telnor, Eidon Software Solutions, Comertel Argos… entre otro muchos. Aunque sin duda, al joya de la corona es Inbursa, su grupo financiero y a través del cual La Caixa se quiere expandir por Norte América para lo cual compró un 20% del mismo, el pasado mes de mayo, a través de su holding de participadas, Criteria Caixa Corp.

Slim, el clan y el hombre

Viudo y con 6 hijos, Carlos Slim ha dedicado los últimos años a llevar a cabo numerosas actividades de carácter filantrópico. Desde que murió su mujer, Soumaya, en 1999, el padre de la familia ha ido delegando cada vez más en cuatro de sus hijos, Carlos, Marco, Antonio y Patricio, para poder dedicar más tiempo a sí mismo y a ayudar a los demás.

De hecho, sus labores filantrópicas ocupan mucho de su tiempo en la actualidad. Ya sea a título personal o a través de múltiples fundaciones –Fundación Telmex, el Museo de Soumaya Domit de Slim, de la Fundación Alas de la cantante Shakira- Slim ha puesto todo su empeño en luchar por el desarrollo de Sudamérica. Tal es así que a través de Fundación Carso, que cuenta con un patrimonio de 4.000 millones de dólares, ha puesto en marcha numerosos programas de ayuda, aparte de aportar 100 millones más para la lucha contra la pobreza.