Vestas lleva tiempo que no levanta cabeza, acosada por la competencia voraz de las renovables chinas. Sin embargo, no hay mal que por bien no venga y el tsunami de Japón, en marzo del año pasado, puede ser la solución a sus problemas. El fabricante danés de turbinas quiere aprovechar el parón nuclear en Japón y las subvenciones del gobierno de este país para el desarrollo de energías renovables, para lo que se encontraría en negociaciones con Mitsubishi Heavy con el fin de llegar a acuerdos de cooperación estratégica.
Las
informaciones aparecidas en Financial Times y que no dejan de estar basadas en especulaciones del mercado, en tanto que ninguna de las dos compañías se han pronunciado al respecto, han tenido su respuesta inmediata en bolsa. Las acciones de Vestas se disparan este martes más de un 14% y recupera así parte de la caída anual que lleva acumulada y que supera el 35%.
Y es que la compañía
lleva dos años sin levantar cabeza. Desde septiembre de 2010 Vestas cosecha un desplome superior al 80% como consecuencia de la batalla que mantiene con la fuerte competencia china y la retirada de los subsidios para el desarrollo de la energía eólica. De hecho, las últimas cuentas trimestrales que presentó la semana pasada no son muy halagüeñas con unas
pérdidas de 170 millones, a la vez que anunció el despido de otros 1.400 empleados, con lo que en lo que va de año ya ha prescindido de 3.700 trabajadores para acomodarse a la caída de los encargos.
Ahora, el mayor fabricante de aerogeneradores del mundo, que ya se ha visto obligado a comenzar a negociar la reestructuración de su deuda, que a 30 de junio ascendía a 1.147 millones de euros, lucha por "asegurarse" dar beneficios en 2013, tras recortar 250 millones de euros en gastos y subiéndose a la nueva oleada renovable, principalmente por su desarrollo en Asia. De hecho, no es la primera vez que la compañía es protagonista de rumores corporativos en la región, tras haber sido relacionada con China Ming Yang Wind Power en julio.
Pero la fuerte reacción de Vestas en bolsa ha ido más allá de la bolsa danesa. La española
Gamesa se viene moviendo al compás que marca su principal competidora y sus acciones lideran hoy las subidas de un Ibex teñido de rojo, con un repunte superior al 3%.