EFE
16/08/2012
17:28h
La agencia de medición de riesgos Fitch mantuvo hoy invariable la calificación de deuda a largo plazo de Rusia en divisa nacional y extranjera al nivel BBB y el pronóstico "estable".
Además, confirmó la emisión de deuda (IDR) de Rusia a corto plazo en divisa extranjera al nivel F3 y el techo de nota de país en BBB+, según un comunicado de la agencia.
"La confirmación de los calificaciones responde, por una parte, al fuerte equilibrio estatal (...) y, por otra parte, al lento avance hacia el fortalecimiento del presupuesto y la puesta en marcha de reformas estructurales", señala la nota oficial.
Fitch, que en enero rebajó el pronóstico de "positivo" a "estable", destaca que el Gobierno ruso ha lanzado reformas "en el marco de los volátiles precios del petróleo y la incertidumbre de la coyuntura económica global".
La agencia destaca que la deuda acumulada rusa no superaba el 11 por ciento del Producto Interior Bruto en 2011 y que, en caso de fuertes caídas de los precios de los hidrocarburos, el Estado cuenta con el colchón de los 112.000 millones de dólares en diferentes fondos de bienestar.
Fitch destaca que Rusia superó con mejor nota que otros países la crisis de 2008 y 2009, pero advierte de que su economía no es inmune a la crisis de la deuda en el seno de la Unión Europea, que puede afectar a los precios del crudo y a la inversión.
Apunta que por el momento no se han tomado medidas para reducir la dependencia de los hidrocarburos, que suponen más de la mitad de ingresos y exportaciones.
Además, señala que no está nada claro cómo el Gobierno ruso hará frente a las promesas electorales realizadas por el presidente, Vladímir Putin, y que supondrán un gasto del 6 por ciento del PIB durante los próximos seis años.
En cuanto al retorno a los niveles de crecimiento anteriores a la crisis del orden del 7 por ciento en el caso de Rusia, Fitch es pesimista debido a la inestabilidad política, la ausencia de una eficiente gestión económica, los problemas del clima inversor y la corrupción.