La red aprieta las tuercas a las tiendas tradicionales. Las ventas online podrían alcanzar los 278.900 millones de dólares (unos 200.000 millones de euros), según un informe de
Forrester, que recoge el portal
Mashable.
Esto supone 102.000 millones adicionales a los que ya se han registrado en 2010, año en que las ventas en la red crecieron un 12%. Sólo en Europa la cifra subirá de 157.000 millones de dólares en 2010 a 205.000 millones en 2015 (unos 148.000 millones de euros).
La razón para que el sector minorista tenga tan buenas expectativas en la red es que los clientes están cada vez más familiarizados con las compras online y que crece el número de consumidores que prefieren este comercio frente al tradicional.
Otro factor a tener en cuenta es la mayor conectividad de los usuarios, vía teléfonos móviles y otros dispositivos, además de mejores herramientas y aplicaciones para el comercio electrónico.
Durante el 2010, el comercio electrónico creció gracias a los clientes que ya están habituados con internet, que gastaron más dinero en las categorías tradicionales como libros y prensa, y otras como muebles y electrodomésticos. Además de estos clientes, un 30% del crecimiento electrónico durante este año es atribuible personas que compraron por primera vez en la red.
En cuanto a la relación de las ventas online respecto a las del comercio tradicional, estas representaron el 8% en 2010, excluyendo las ventas de comida.