La
prima de riesgo española no reaccionó a las rebajas de calificación que hicieron Fitch y S&P, pero tras el recorte que ha hecho Moody's
ha vuelvo a dispararse y roza los 350 puntos básicos.
El bono español a 10 años ha caído en los mercados secundarios y
su interés se ha elevado por encima del 5,4%, por primera vez desde el pasado 7 de agosto, cuando se desató el pánico en los mercados por la crisis de deuda, aunque todavía no ha llegado al 6,2% que alcanzó a mediados de julio.
Hoy el
Tesoro Público espera captar entre 4.000 y 5.000 millones en obligaciones a seis, ocho y diez años. España colocó el martes 4.602 millones en letras a doce y dieciocho meses y logrando mantener en el 3,9 % el interés de las segundas, en tanto que el de las primeras apenas subía hasta el 3,688 % desde el 3,648 % de la anterior subasta.
Los mercados están pendientes de la cumbre del fin de semana. Ayer el presidente francés,
Nicolas Sarkozy, viajó por sorpresa a Alemania para preparar con la canciller alemana, Angela Merkel, el encuentro, que es el punto de partida de un fin de semana largo en el que los líderes de los 27 intentarán evitar el colapso del euro: hay reunión del Eurogrupo el viernes, del Ecofín el sábado y de los líderes de los 27 el domingo.
El sobrecoste que los inversores aplican para comprar deuda soberana de otros países frente a la alemana subía en la apertura, de modo que la de Grecia pasaba de 2.039 puntos básicos hasta 2.270, la de Italia alcanzaba 390 frente a los 383 de la víspera, y la de Portugal subía a 996, por encima de los 935 precedentes.