Los principales selectivos neoyorquinos han vuelto a demostrar que les basta cualquier atisbo de luz para continuar jugando. Tal y
como adelantaban los futuros, el
Dow Jones, que volvió al nivel psicológico de los 11.000 puntos que perdió la pasada semana, se ha apuntado al cierre un 1,3%, en los 11.190. Por su parte, el
S&P 500 ha ganado un 1%, en los 1.175 y el tecnológico
Nasdaq ha avanzado un 1,2% hasta los 2.547 enteros. No obstante, Wall Street se ha alejado de los máximos que ha alcanzado a lo largo del día.
Los mercados europeos han ofrecido el soporte necesario para mantener el optimismo con el que Wall Street arrancó la semana. ¿El motivo? Los inversores mantienen despierta la esperanza en torno a un posible acuerdo entre los dirigentes de la Unión Europea para acabar con la crisis de deuda soberana.
Así, las miradas han estado puestas en la reunión entre la canciller alemana, Angela Merkel y el primer ministro griego, George Papandreou. En el encuentro, que se ha celebrado en Berlín, se han tratado los esfuerzos de Grecia para reducir su déficit y asegurar la próxima ronda de financiación internacional.
"Existen rumores sobre un posible acuerdo para desbloquear el último tramo de ayudas al país heleno", explica Soledad Pellón, estratega de mercados de IG Markets. "Si las compras están dominado en Europa, Wall Street también se apuntará a la fiesta porque en el Viejo Continente está el principal objetivo para el mercado neoyorquino", concluye la experta.
Valores protagonistas
Los números verdes han dominado la sesión en el Dow Jones. Sin embargo, minutos previos al cierre, el sector financiero, que ha liderado las ganancias, se ha dado la vuelta para cerrar en rojo.
JP Morgan -que frena su buena racha- se ha restado un 0,25%, mientras que
Bank of America ha perdido un 1,7%. Al otro lado han acabado Le sigue
Chevron (2,3%) y
HP (4%).