EL SECTOR VIVE SU SEMANA MÁS NEGRA

¿Qué está pasando con la banca en bolsa?

La banca se ha hundido esta semana en las bolsas y ha arrastrado a los índices a mínimos desde julio de 2013 . ¿Está justificado este terror? ¿Se avecina una nueva crisis financiera global?
Foto: Sede del Deutsche Bank en Fráncfort (Efe).
Sede del Deutsche Bank en Fráncfort (Efe).

1. ¿Por qué se ha desplomado la banca esta semana?

Por un cúmulo de factores negativos. Por un lado, los crecientes temores a una deflación mundial, que le golpean por el menor crecimiento y porque los bancos centrales mantendrán los tipos superbajos mucho más tiempo (el de Suecia los ha fijado en el -0,50% negativo), lo que se come sus márgenes. Por otro, por la crisis de la banca italiana, que va tiene toda la pinta de necesitar un rescate como el de la española en 2012; ya están diseñando su banco malo. En tercer lugar, algunos gigantes como el francés Société Générale, han presentado unos resultados mucho peores de lo esperado. Y lo más grave: por el riesgo de impago de otro gigante, Deutsche Bank, que se ha disparado y ha arrastrado al de otras entidades (como el Popular en España).

2. ¿Deutsche Bank va a ser el nuevo Lehman Brothers?

Los más alarmistas están lanzando el mensaje de que Deutsche Bank puede hundirse como el banco de inversión norteamericano de infausto recuerdo y convertirse en la espoleta de una nueva crisis financiera global. Lo cierto es que el gigante alemán no pasa por su mejor momento: ha presentado unas pérdidas de 6.800 millones en 2015. Pero de ahí a la insolvencia hay mucho trecho, recuerden que en 2014 hizo una ampliación de 8.500 millones. El problema se refiere a la probabilidad de impago de los intereses su deuda convertible contingente (los famosos CoCos), equivalentes a las preferentes. No es que se vayan a convertir en acciones -cosa que sucede si su ratio de solvencia baja de cierto nivel- sino que las normas europeas prohiben pagar intereses si la entidad no tiene beneficios, como es el caso. Pero no estamos hablando de quiebra. Es decir, no estamos ante una repetición de la hecatombe financiera de 2008. Y en el improbable caso de colapso, es muy dudoso que Alemania no saliera al rescate de su campeón financiero.

Una oficina del Banco Espirito Santo (BES) en el centro de Lisboa. (Reuters)
Una oficina del Banco Espirito Santo (BES) en el centro de Lisboa. (Reuters)

3. ¿Hay riesgo de contagio a la banca española?

Según se mire. Si hablamos de posibles quiebras y rescates, como en Italia, la respuesta es no. Tras la reestructuración, las enormes provisiones constituidas, la creación de Sareb -nuestro banco malo- y el rescate con dinero público que nos ha costado unos 100.000 millones a los contribuyentes (según lo mide la Comisión Europea), las entidades españolas están saneadas y con unos niveles de solvencia más que suficientes. Ahora bien, el sector acusa una peligrosa falta de rentabilidad que se va a agravar con este escenario de menor crecimiento y tipos cero indefinidamente. Es decir, no sería extraño que muchas entidades entren en pérdidas. Y en cuanto a la cuestión de las nuevas preferentes, la banca española también las ha emitido y corren el mismo riesgo de impago que las del resto de Europa, de ahí que estos títulos se estén desplomando en el mercado.

4. Si no hay peligro de quiebras, ¿por qué cae tanto en bolsa?

Pues porque el mercado tiene miedo a esas pérdidas generalizadas por el escenario económico y a los consiguientes impagos de las preferentes. Pero además, muchos inversores que tienen en cartera estos CoCos, y que están perdiendo debido a su desplome, están cubriendo sus posiciones poniéndose cortos (bajistas) en la acción del banco correspondiente, lo que acentúa su caída en bolsa. Sin olvidar que siguen en pie las grandes amenazas que se ciernen sobre el conjunto de mercado que también afectan al sector: el frenazo de la economía China, la posible devaluación 'salvaje' del yuan, el desplome de las materias primas, la posible recesión en EEUU combinada con las subidas de tipos de la Fed, la impotencia del QE (Quantitative Easing, medidas no convencionales de estímulo) del BCE, etc.

5. ¿Y por qué estalla este asunto justo ahora?

Danièle Nouy, presidenta del brazo supervisor del BCE.
Danièle Nouy, presidenta del brazo supervisor del BCE.

Esto tiene bastante enjundia y proviene del nuevo modelo de resolución que ha impuesto la tan cacareada Unión Bancaria Europea. Como es sabido, este modelo persigue que las futuras quiebras bancarias no se sufraguen con dinero público sino que las asuman sus accionistas y acreedores (incluyendo bonistas y depositantes). Con estas nuevas reglas se emitieron estos CoCos, es decir, los que las compraron sabían que asumirían pérdidas si el banco tenía problemas de solvencia, es decir, si su capital bajaba de un determinado nivel. Pero lo que no sabían era que la EBA (Autoridad Bancaria Europea, uno de los múltiples organismos nuevos que regulan el sector financiero con continuos choques entre ellos) iba a establercer otra norma según la cual, si no hay beneficios suficientes, no se pueden atender los intereses de estos instrumentos. que son muy importantes: estamos hablando del 7% o el 8%. Además, los inversores han visto las orejas al lobo con el Espirito Santo, donde el Banco de Portugal ha obligado a los bonistas a asumir pérdidas.

6. ¿El cliente de banca puede estar tranquilo? ¿Y el del Deutsche Bank?

Totalmente. Como ha quedado demostrado en la crisis financiera, aquí no se va a dejar caer a ningún banco, por lo que sus ahorros están a salvo. Y, en todo caso, el Fondo de Garantía de Depósitos le garantiza su dinero hasta 100.000 euros, una cantidad que en ningún caso asumirá pérdidas (por encima sí). El Deutsche Bank en España también está cubierto por este Fondo. Otra cosa es que, en este entorno, el cliente siempre sale perdiendo: prácticamente no quedan depósitos ni cuentas que den algo de interés, hay comisiones por todo y cada vez van a crecer más, y es posible que los diferenciales de los préstamos y créditos suban para compensar un Euribor que ya está en negativo.

7. Y si tengo acciones de bancos, ¿qué puedo hacer?

Después de las brutales caídas sufridas por sus cotizaciones, si no se salió a tiempo, ya es demasiado tarde para salvarse. Puede asumir la pérdida, vender y buscar otras oportunidades, o dejar ahí las acciones a la espera de que recuperen. Pero sea consciente de que van a tardar mucho tiempo en reponerse de caídas que, sólo en 2016, llegan al 30% en algunos casos. Hay muchos gurús que recomiendan comprar a estos niveles porque la bolsa está tan barata que no puede bajar más. Ahora bien, son los mismos que dijeron eso en las anteriores caídas de agosto, septiembre y diciembre, y el mercado ha seguido bajando a plomo. Mucha gente tiene la tentación de 'promediar': comprar ahora más barato para que su precio medio de compra baje y parezca que las pérdidas son menores. Pero eso es hacerse trampas en el solitario porque la pérdida es la misma y lo único que hace es apostar más dinero en una inversión que ha salido mal.

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