Corría el mes de junio de 2011. Catalunya Caixa utilizó el reclamo de un depósito a plazo fijo con condiciones ventajosas (en aquel momento con rentabilidades comprendidas entre el 3% y el 4%, según la vinculación del cliente) para captar dinero para su fondo de inversión inmobiliario CX Propietat. Este producto, cuya disolución fue anunciada el pasado lunes por la gestora de la entidad, cuenta con más de 3.000 partícipes que, a día de hoy, no pueden recuperar su inversión porque la entidad ha suspendido los reembolsos durante el proceso de liquidación de los activos.

Según el documento remitido el 14 de junio de 2011 a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la entidad catalana anunciaba una promoción a los suscriptores de participaciones del fondo consistente en la posibilidad de contratar un depósito a plazo fijo en condiciones preferentes. Las características eran las siguientes: el cliente debía suscribir participaciones mínimas de 1.000 euros, no podía rebajar sus posiciones en el fondo y, de cumplir estos requisitos, podría realizar una imposición a doce meses con un tipo de interés de entre el 2,77% y el 3,99% TAE.

Esta promoción surtió efecto. Frente a unos reembolsos netos de 31 y 16 millones que registró, respectivamente, en los meses de abril y mayo de 2011, el producto acabó la segunda mitad de ese año (entre junio y diciembre) con suscripciones netas de 92 millones de euros. Dicho de otra forma, desde que vinculó su venta al depósito consiguió captar dinero en junio, julio, agosto y diciembre; cerrar sin entradas ni salidas de dinero en septiembre y noviembre y sufrir reembolsos de 8 millones de euros en octubre.

Una vez lanzada la oferta del depósito, nunca ha tenido fecha de caducidad. Según se indica en el mismo documento remitido a la CNMV, la promoción se mantendría vigente desde el 1 de junio de 2011 en adelante y "sólo se cancelaría o modificaría a través de un hecho relevante", algo que en este tiempo nunca se ha producido.

Desde Catalunya Caixa insisten en que el CX Propietat se trata de un “producto marginal que carece de interés comercial y afecta a un uno por mil de los clientes totales de la entidad”. De la misma forma, subrayan que, “a pesar de que el fondo ha sufrido pérdidas durante su periodo de comercialización (comenzó en 2006), consigue batir en este tiempo a otros activos como buena parte de los valores del Ibex 35”.

Un perfil de riesgo medio-bajo a la vez que agresivo

Al mismo tiempo, el perfil de riesgo del fondo y del inversor han ido evolucionando. En un principio, la entidad etiquetaba este producto con un perfil de riesgo pruedente y medio-bajo. Estas denominaciones contrastan con la indicación que se da actualmente desde la web de la entidad donde se precisa que el producto tiene un perfil “agresivo”.

Desde la cooperativa jurídica Colectivo Ronda de Barcelona, que se caracteriza por llevar procesos judiciales de afectados por preferentes y otros productos de inversión, consideran que “el carácter supuestamente conservador de estas inversiones contrasta, sin embargo, con la trayectoria de los fondos inmobiliarios en España, que en los últimos años han dejado decenas de miles de afectados”.

Con vistas al proceso de liquidación al que ahora se ve abocado el fondo, estas fuentes subrayan que “el proceso se puede demorar durante mucho tiempo, ya que la legislación vigente no dispone ningún plazo máximo para finalizar la liquidación ordenada”.

“Hay que tener presente que la venta de los activos inmobiliarios a los precios actuales probablemente resulte en un importe muy inferior a los 95,6 millones de euros declarados como patrimonio del fondo. Además, estos inmuebles están actualmente en su inmensa mayoría bajo régimen de arrendamiento, lo que dificulta aún más una venta rápida”, añaden.

Actualmente, el valor liquidativo del CX Propietat se sitúa en los 5,24 euros. En lo que va de año, el fondo pierde un 8,96%, unos descensos que en los últimos tres años arrojan una media anual del 6,5% y del 4% a cinco años vista.