Está considerada la familia más importante de Asturias y parece dispuesta a ejercer este poder. Los Masaveu, lejos de tomarse vacaciones, han aprovechado el estío para reforzar su posición en Liberbank, entidad capitaneada por Cajastur, donde llevan tres meses adquiriendo acciones.

Pero ha sido en la recta final de agosto, entre los días 20 y 29, cuando han pisado el acelerador y se han hecho con 6,8 millones de títulos en seis operaciones que han supuesto a la saga un desembolso de 3,01 millones de euros. Tras este rally de adquisiciones, su peso en el capital del banco se ha situado en el 0,57%.

Corporación Masaveu es el vehículo elegido para ir construyendo esta participación, que llevan levantando desde el pasado 20 de mayo, apenas cuatro días después del estreno bursátil de la entidad.

Liberbank saltó al parqué a un precio de 0,4 euros por acción y, tras un espectacular estreno en el que se revalorizó un 30%, consiguió mantenerse por encima de los 0,5 euros durante, prácticamente, todas las sesiones en su primer mes de cotización. Desde entonces, sus títulos se han atascado en torno a los actuales 0,45 euros.

Por su parte, el precio más alto que han pagado los Masaveu en las 18 operaciones que suman en los últimos tres meses fueron los 0,46 euros por título que desembolsaron el 24 de junio, cuando adquirieron 100.000 acciones de la entidad. No obstante, el grueso de su participación lo han pagado a 0,44 euros por acción y, en total, la saga lleva desembolsados 3,5 millones de euros.

Vuelta a los orígenes

El apellido Masaveu está estrechamente ligado al mundo de las finanzas desde hace casi dos siglos. Fue en 1840 cuando Pedro Masaveu Rovira fundó Banca Masaveu, entidad que en 1984, y salpicada por el escándalo de Rumasa, se fusionó con Banco Herrero, que, una década más tarde, pasó a estar bajo la órbita de La Caixa, para terminar siendo vendida a Sabadell en 2001.

Sin embargo, las distintas generaciones de Masaveu han continuado manteniéndose unidas al mundo financiero a través de sus participaciones en Santander y Bankinter. En este último, la saga ha seguido reforzándose hasta el pasado agosto, cuando adquirió 28.400 acciones que han elevado su participación total al 5,3% del capital del banco, donde Fernando Masaveu Herrero defiende los intereses de la familia desde un sillón en el consejo.

En Liberbank, por el momento, la familia asturiana carece de un asiento en el máximo órgano de administración, aunque sus relaciones con la entidad van más allá de la participación que está construyendo en el banco y alcanzan también a una alianza para defender sus intereses en la eléctrica EDP a través de una sociedad conjunta que han creado.

Atentos a Pescanova

Estas compras coinciden en el tiempo con la irrupción de uno de los tres hermanos Masaveu, Carolina, en el río revuelto que es Pescanova. La empresaria confesó la semana pasada a la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) que se había hecho con el 3,74% de la compañía por poco más de cien euros.

Su desembarco en la quebrada empresa gallega se produce pocos días antes de que se celebre la junta general de accionistas en la que se recompondrá el consejo de administración, con el plato fuerte de la elección de un nuevo presidente, tras la dimisión de Fernández de Sousa.