Los miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) afrontan hoy la reunión de política monetaria más tranquila de los últimos septiembres. A diferencia de los tres últimos años, en los que la crisis del euro se ha encargado de elevar la presión en la EuroTower, la institución presidida por Mario Draghi encara la novena cita del ejercicio en un ambiente mucho más relajado. Esta vez, agosto ha sido más tranquilo para la deuda periférica, el futuro del euro no está en discusión y la economía ha enviado señales más positivas. Aunque en apariencia este contexto resta expectación a la reunión, el BCE se encontrará con ocho cuestiones principales que no podrá pasar por alto. 

1. ¿Mayor crecimiento a la vista? Como aperitivo de la cita, Eurostat confirmó ayer que la Eurozona creció entre abril y junio un 0,3% con respecto al primer trimestre de 2013. Se trata del primer dato positivo tras seis trimestres de contracción y del mayor crecimiento intertrimestral desde el arranque de 2011. O lo que es lo mismo, la de hoy será la primera reunion presidida por Mario Draghi, que llegó al cargo en noviembre de 2011, sin que la región se encuentre técnicamente en recesión. Estas referencias avalan la tesis expuesta por el BCE, que en la primera mitad del año defendió que se iba a producir una "recuperación gradual" de la economía. Al mismo tiempo, esa remontada podría invitar a la institución a mejorar sus pronósticos en las nuevas previsiones económicas que, como cada tres meses, anunciará hoy. En junio, calculaba que la zona euro se iba a contraer un 0,6% en 2013, para pasar a crecer un 1,1% en 2014. 

2. Siria, petróleo e inflación. Además de actualizar sus previsiones económicas, también revisará sus estimaciones sobre la inflación. Y este punto sí será relevante por la posibilidad de que el conflicto de Siria y la presión que puede ejercer sobre el precio del petróleo eleven los temores inflacionistas en el seno del BCE. Hace tres meses, la institución situaba la inflación en el 1,4% en 2013 y en el 1,3% en 2014. Es decir, claramente por debajo de su objetivo de mantener los precios por debajo, pero cerca, del 2%. Por tanto, esos pronósticos dejaban margen para reducir más los tipos de interés en caso de que el BCE lo encontrara necesario; en la medida en que revise al alza esas previsiones o manifieste una mayor preocupación sobre la marcha de la inflación, la opción de rebajar más los intereses perderá enteros. 

3. Sesgo sobre los tipos de interés. Lo que está claro es que la última remesa de estadísticas resta presión al BCE, razón por la que no variará su estrategia monetaria. O lo que es lo mismo, hoy, en la decisión que anunciará a las 13.45 horas, mantendrá el precio oficial del dinero en el 0,5% y los intereses de la facilidad de depósito en el 0%. Como muestra, ninguno de los 56 expertos consultados por la agencia financiera Bloomberg esperan que modifique los tipos de interés. La cuestión reside en si, a partir de las últimas estadísticas, Draghi rebaja el sesgo bajista sobre los intereses incorporado por la entidad en julio, cuando anunció que "el Consejo de Gobierno del BCE espera que los tipos de interés permanezcan a los niveles actuales o más bajos durante un extenso periodo de tiempo". En opinión de Marie Diron, de Ernst&Young Eurozone Forecast, sería precipitado que el BCE comenzara ya a dar marcha atrás a esa política. "La recuperación de la región es sólo tentativa y sería demasiado pronto para sugerir que ahora es un buen momento para empezar a pensar en retirar parte de los estímulos monetarios vigentes en la Eurozona", avisa. 

4. ¿Y el crédito? Aunque el frente macroeconómico y la crisis del euro estén dando una tregua, la fragmentación financiera sigue siendo elocuente en lo que respecta a la restricción y el coste del crédito en la periferia de la Eurozona, con especial incidencia en las pequeñas y medianas empresas (pymes). Por este motivo, las medidas que la institución esté estudiando para facilitar el crédito a las pymes o la posibilidad de que baraje nuevas operaciones de financiación a largo plazo para reforzar la liquidez del sistema también se abrirán paso en la reunión. "La reunión parece que se concentrará en medidas de apoyo para estimular los préstamos a las pymes en la periferia", apunta Huw Worthington, de Barclays. 

5. Unión Bancaria. El BCE no se cansa de repetir la necesidad de que las autoridades europeas aceleren el proceso de Unión Bancaria, y así lo viene reclamando en los comunicados oficiales que Draghi presenta en la rueda de prensa. Sin embargo, y tal vez porque la relajación de las tensiones frena la agenda de reformas en la región, sus peticiones no encuentran el resultado esperado. Pero varios miembros de la institución, como Yves Mersch el pasado 29 de agosto, han mostrado su hartazgo sobre el planteamiento y la demora de este proceso. En un momento en el que la economía está dando un respiro, Draghi podría elevar el tono sobre esta cuestión. 

6. Primer aniversario de la OMT. Sin duda, se abrirá hueco en la rueda de prensa que Draghi ofrecerá desde las 14.30 horas. Y si no, ya se encargará el banquero italiano de recordar el favorable balance obtenido por su programa de compra de deuda (OMT, en sus siglas en inglés), lanzado oficialmente en la reunión del 6 de septiembre de 2012. "El programa OMT ha reducido los riesgos en la Eurozona", recalcó en la reunión de comienzos de agosto. En su primer aniversario, el presidente del BCE difícilmente dejará escapar la ocasión para ensalzar los logros de un dispositivo que, sin haber sido ni siquiera estrenado, ha ejercido una influencia lo suficientemente grande como para reforzar las costuras del euro y relajar las tensiones periféricas. Como muestra, en el último año la rentabilidad de los bonos españoles a 10 años se ha moderado del 6,4 al 4,48% y la prima de riesgo, que mide la diferencia entre ese rendimiento y el que ofrecen los títulos alemanes a una década, se ha estrechado desde los 493 hasta los 254 puntos básicos. 

7. ¿Publicará las actas de las reuniones? Menos presionados por la situación económica y por la crisis del euro, el Consejo de Gobierno del BCE tendrá más tiempo para profundizar en el debate sobre la conveniencia o no de publicar las actas de las reuniones de política monetaria. A priori, existe la voluntad de publicarlas, como ya hacen otros bancos centrales -por ejemplo, la Reserva Federal estadounidense-, para reforzar la transparencia y la política de comunicación de la institución. Pero también existen recelos. El principal, que la publicación de las actas reste confidencialidad al debate y, por tanto, acabe perjudicando a la toma de decisiones. "Si saben que sus nombres serán mencionados en un futuro comunicado, los miembros del Consejo de Gobierno podrían auto-censurarse, algo que iría en detrimento de la calidad del debate", apunta Marie Diron.  

8. Prudencia: Grecia, elecciones alemanes, Reserva Federal... Entre los motivos por los que no se esperan grandes novedades por parte del BCE destacan las importantes referencias que tendrán lugar en las próximas semanas, cuyo resultado puede ejercer una notable influencia sobre los póximos pasos de la entidad europea. Entre esas citas sobresalen la reunión que la Fed celebrará los días 17 y 18 de septiembre, en la que podría reducir sus estímulos monetarios, y las elecciones alemanas del 22 de septiembre. Al mismo tiempo, la incertidumbre con respecto a Grecia, con la sombra de un tercer rescate y una nueva reestructuración de deuda acechando, constituye otro foco de preocupación.